Atentamente. Con cariño.

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Querida Jess:

Me pareció muy hermoso lo que me contaste sobre tu familia, y una verdadera pena que lo hayas perdido. Sé que tal vez te resulte difícil hablar de eso, pero me gustaría que me dijeras qué fue lo que pasó. Necesito saberlo, y creo que vos necesitas descargarte un poco más. Dejame ayudarte.

Si antes tu papá no tomaba, solo lo está haciendo para matar el dolor que le produjo la perdida. Lo que no está notando es lo que pierde a causa de su adicción. Tenés que mostrarle que, aunque tu mamá se haya ido, ustedes siguen ahí y lo necesitan más que nunca.

Quizás no puedas sola, pero, como vos dijiste, no lo estás Jess. Aunque solo sean palabras en un papel, no voy a dejar de apoyarte. Desde dentro hay cosas que no podrías ver, pero yo sí, y prometo hacer lo posible para que vuelvas a tener la vida que tenías, con una persona menos. Ella siempre va a estar ahí, presente en cada lugar, en cada recuerdo, en cada cosa que haya tocado o en cada gesto o actitud que tu hermano y vos hayan heredado. No tienen que dejarla ir, solo encontrarla en ustedes mismos y aprender a vivir así.

Estoy acá Jess. Por la confianza que me regalaste y por lo que siento por vos, no voy a parar hasta que podamos devolverle tu papá las fuerzas que dejó atrás, juntos. Porque tiene que recordar, tenés que recordarle, que esa fuerza son ustedes, y ustedes siguen ahí.

Me alegra que no tengas preguntas. En este momento quiero que te concentres en arreglar tus problemas. Yo no me voy a ningún lado así que podés reanudar tu interrogatorio más adelante.

Sobre mi problema, adivinaste, aun no lo he resuelto. Hagamos un trato, primero nos preocupamos por el tuyo y prometo ocuparme del mío luego. Mientras tanto sigo dándole tiempo a mi padre de hablar por su cuenta.

Me tranquiliza un poco que esto de esconderme tras las cartas no te esté cansando. Me preocupaba que te alejes por eso. Si es necesario lo dejo todo por vos. Prefiero perder por arriesgarme que hacerlo por quedarme asustado en un rincón (en realidad prefiero no perder).

Seguí investigando si querés, mientras no te ocupes más de mí que de vos. En mi lista de prioridades, lo primero es que estés bien. Para lo demás, ya tendremos tiempo. Dejarte ir no está en mis planes.

 

Atte. J.



E. D. Laurent

Editado: 29.12.2018

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