Atentamente. Con cariño.

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Querido J:

No aguanto más. Te necesito. Necesito que vuelvas. Necesito que me digas que todo está bien. En la carta anterior te dije que no volvería a escribir pero no puedo. No puedo dejarte ir porque te extraño, porque en algún momento, en alguna carta, me enamoré. Es lo que querías ¿No? Que te amara porque vos me amas. Ya está, ya te amo J., volvé por favor.

Te busqué todo el fin de semana y no hubo forma de que pudiera encontrar una sola pista. Hablé con mis amigos para que me dieran el número del chico del equipo. Pensé que él podría saber algo, pero no dejó ningún dato porque se supone que pasaría de nuevo esta semana. Dolía cada noticia que me alejaba de saber algo de vos, y tuve que tragarme las lágrimas hasta llegar a casa.

Tenía miedo, y todavía lo tengo. Me asustaba mucho que quisieras dejarme o que te hubiera pasado algo y nadie supiera que tenían que avisarme. Mi papá se dio cuenta de lo mal que estaba y tuve que contarle lo que pasaba. Me pidió leer las cartas y por un segundo me tranquilizó que dijera que no tenías intención de dejarme, que esas últimas cartas eran las de un chico enamorado, no las de uno que estaba a punto de abandonarlo todo. Aun así, esa tranquilidad me duró poco porque significaba que algo te había pasado.

Papá trató de calmarme pero no podía dejar de llorar. Lloré todo el día por extrañarte, por no saber si estabas bien, por haber sido tan idiota y no haber aprovechado cada oportunidad de conocerte. Si hubiera ido al parque aquel día, si no hubiera decidido postergar nuestro encuentro un poco más, nada de esto habría pasado, no habría sufrido tanto. No era tan difícil decir que te amaba, que quería conocerte y estar con vos todos los días. Era algo tan simple y no lo hice.

Fui a buscarte el sábado. Papá me llevó. Él también estaba preocupado y se le ocurrió ir a preguntarles por vos a los chicos del parque. Tengo tanta suerte que justo ese día no había nadie porque el municipio organizó una feria de artesanías. No reconocí a ninguno entre la gente. Ni al chico del equipo, ni al del mensaje, ninguno estaba.

No hubo forma J. Te juro que traté con todas mis fuerzas de encontrarte pero no pude. Agoté las pocas ideas que se me ocurrieron y ninguna funcionó. Y por eso necesito que vuelvas, para estar tranquila sabiendo que estás bien, y para poner fin a esta situación porque ya no me gusta tenerte lejos. Quiero tenerte conmigo, quiero escucharte hablar, quiero que todas las cosas lindas que vivimos con las cartas las vivamos ahora juntos de la mano.

Dije muchas cosas estúpidas en la carta del viernes. Estaba confundida, enojada y preocupada, nada era cierto. No voy a dejar de escribirte, voy a seguir haciéndolo tanto como sea necesario para que sepas que no me rendí, que te espero y te seguiré esperando porque te amo y quiero creer que estás bien y vas a volver y todo va a ser aún mejor que antes. Confío en que así será, porque lo que siento por vos, nuestra relación, no puede acabar tan pronto, sino que debe superarlo todo.

Aparecé pronto.

 

Con cariño. Siempre tuya. Jess.



E. D. Laurent

Editado: 29.12.2018

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