Audrey

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Capítulo IV

 

-señorita despierte- alguien me mueve.

-mmmm- me muevo.

- señorita- me restriego los ojos y veo a una señora frente a mí- señorita- me asustó.

- quien es usted- la miró- donde estoy.

- tranquila, me llamo Abby.

- donde estoy- me comienzo a desesperar.

- no le haré daño- me mira impaciente-tranquila.

Lo último recuerdo es que estaba en el auto de Henry y me que dormida. Será que me secuestraron, esto no me puede estar pasando a mí.

- no señora- alejo sus manos de mí- déjeme no me toque- miro a todos lado- Donde estoy.

- no le haré daño- me trata de tocar pero yo con mis manos trato de alejarla.

- noo- comienzo a gritar y a llorar.

Ella se aleja de mí y va hacia la puerta.

- Señor Henry, venga- grita.

- que pasa- se asoma.

- no lo sé, creo que ha tenido una pesadilla. Pero esa así desde que se levantó.

- Audrey- se acerca a mí- tienes que tranquilizarte- trata de agarrarme.

- no suelteme, déjenme. Quiero ver a mi mama- lo miro.

- Abby trae un calmante pero rápido.

Ella sale de la habitación y de nuevo entra con un vaso de agua y un bote de bastillas.

- tome señor- le entrega- no sería mejor llamar al médico.

- si no se calma pues ahí sí. Está en un estado de crisis nerviosa.

- está bien señor.

- tomate esto. Trata de tranquilizarte Audrey- niego y sigo sollozando- todo estará bien- me comienza a sobar a cabeza, me calmo- tomate esto- me extiende la pastilla y el vaso de agua. Hago lo que él me dice.

- me asusté mucho señor- dice la señora.

- te encuentras bien- me pregunta Henry y asiento más calmada- quieres algo de comer- niego- entonces descansa.

De nuevo me acuesto en la cama, Abby y Henry sale de la habitación.

No quiero dormir, no sé qué me pasa es como si pierdo el control de mi cuerpo y acciones. Estoy pérdida ni siquiera sé qué día es o la hora.

Me levanto de la cama y voy al baño a darme una ducha. Me enrollo la ducha alrededor de mi cuerpo y salgo del baño. Pues ahora donde está mi ropa. Busco por la habitación la maleta.

- mejor miraré el armario - digo para mí misma.

Abro el armario, se asoma un montón de ropa e incluyendo la mía.

- le dije Henry que no era necesario- hablo sola de nuevo.

Me pongo un Jean y una sudadera de lo que traje. Salgo de la habitación y me encuentro con un largo pasillo, si estuviera más oscuro fuera escalofriante, camino por el hasta llegar a unas escaleras bajo rápidamente, me encuentro más habitaciones y la puerta de entrada.

Tal vez si te tienen secuestrada- dice mi vocecilla

No de viste confiar en nadie Audrey- dice mi otra vocecilla

En mi cabeza hay una pelea entre ellas que me van hacer volver loca.

- se puede callar las dos. No ayudan en nada- susurró.

Veo salir de una habitación a la señora antes vista.

- señorita, que hace aquí - me mira con espanto- debería estar descansado.

La pobre señora debe estar espantada.

- venga vamos a la sala- abre una de las habitación y hay se encuentra una enorme sala- quiere ver algo de televisión- sin contestar ella la prende.

- disculpe como se llama.

- soy Abby- la miró.

- Señora Abby lamento lo que sucedio antes, pero estába sin control- la sigo mirando- lamento si la espante y comprendo si me odia- agacho mi cabeza.

- no señorita este tranquila,no podría odiar a una persona tan linda como usted- me mira- solo me preocupe por su estado.

- gracias.

- como se llama señorita- pregunta.

- Audrey.

- lindo nombre.

- gracias.

- quiere algo de comer señorita Audrey- niego.

- no gracias, solo dime Audrey.

- bueno señor...- la miro- Audrey, iré a ser limpieza.

- te ayudo, espera.

- no, quédese aquí descansando.

Ella sale de la habitación dejándome sola. Me siento en el mueble y cojo el control remoto comienzo a cambiar de canales encontrando algo bueno. Decido apagar la televisión porque no hay nada interesante.

Que aburrimiento, ni siquiera sé dónde estoy, quiero irme a mi anterior casa.

Intento abrir la puerta principal pero está cerrada.

- lo que faltaba- susurró.

- Audrey, que sorpresa- me volteó y veo bajando las escaleras a Henry- que estás haciendo.

- quería salir a tomar algo de aire.

- luego saldrás- me mira- ya comiste- niego- entonces vamos a cenar.

- Señor Henry, disculpe lo que antes sucedió. Estoy muy arrepentida.

- no te preocupes Audrey.

- le puede hacer una pregunta- me mira con cariño.

- claro.

- cuánto tiempo llegó aquí- lo miro.

- tres días- mis pupilas se agrandan.

Que!!! se supone que he estado dormida todo este tiempo.

- enserio pero...- comienzo a desesperar.

- tranquila Audrey- me dice al ver que estoy nerviosa-  la muerte de tu madre te afecto mucho, que has tenido ataques de nerviosismo y hasta delirios- mis pupilas se agrandan- llame al médico, te reviso y te recetó algunos medicamentos.



Latp-Analía

#13161 en Novela romántica

En el texto hay: tristeza, romace, tristeza y dolor

Editado: 22.10.2018

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