Azael

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XIV-I

 

-Seré claro-esas son las primeras palabras que salen de la boca de Azael, y es cuando todos callamos. Aún no estoy segura de qué sé va a tratar la tan esperada reunión, pero una parte mí se siente bien el ser parte de ella, y no estar encerrada en una habitación.

Ahora, estamos en la cocina, Victoria, y su hermana están sentadas en el sillón, Ethan en el apoyabrazos, y yo de pie a su lado. Mi mirada cae un segundo en Race, quien se posiciona a unos pasos de Azael, ambos en frente nuestro; mientras que Sook, la cual no me ha hablado hasta el momento, se mantiene en una de las esquinas de la habitación, su espalda apoyada contra la pared.

-Como la búsqueda de provisiones se atrasó, la haremos mañana-continúa- No iremos a la ciudad central como esperamos, sino que iremos a otro lugar que queda a media hora de aquí. Solo hemos ido una vez, por lo que habrá zonas que hemos inspeccionado.

-¿Debemos ir a alguna casa?-pregunta Sook, sin desviar la mirada de sus uñas, como si le importara muy poco la conversación. Es extraño cómo se comporta, pero no digo nada.

-Sí, hay varias casas, al parecer muchos eran del pueblo donde iremos, por lo que nos repartiremos las cosas, y nos veremos unas horas después-informa, mientras cruza los brazos sobre el pecho-No les mentiré, a pesar de que queda cerca, no hemos ido más porque al finalizar el bosque el pueblo comienza-aclara, por alguna razón su mirada se desvía a las gemelas, quienes asienten de manera automática-Sea lo que sea que ocurra, nos permitirá practicar aún más para cuando podamos ir a la principal.

-¿Es allí? -pregunta Ann, frunciendo el ceño, su labios forman un extraña mueca, como si no les gustara la idea de ir allí, y eso me confunde un poco ¿Por qué estar preocupada de ir a un lugar así, cuando pensaban ir a una ciudad repleta de esas cosas? -¿Iremos al pueblo donde suelen llegar la mayoría con quienes nos encontramos en el bosque?-lo que dice, automáticamente me hace pensar en la muchacha, y me tenso.

-Así es, si algo se complica, los demás vendrán a ayudarnos a cargar las cosas-agrega.

¿Los demás? ¿No irán todos?

-Tu no irás, no aún-como si leyera mi mente, Azael posa su mirada en mí-No te quedarás sola esta vez-Estoy a punto de decir algo, pero Race lo interrumpe

-¿Y con quién se supone que se quedará? Todos son necesarios, y lo sabes, no dijiste...-comienza a decir, el ceño que permanece en su rostro se profundiza cuando escucha a su compañero. Al parecer, no hablaron del tema juntos, y me parece raro, ya que tengo entendido que Race es su mano derecha, o que al menos, consulta la mayoría de las cosas con él.

Miro a Ethan, al no saber qué ocurre, pero por su rostro desconcertado comprendo que él tampoco sabe.

-Tú y ella, se quedarán en el búrker.

¿Race y yo?

-No voy a ser su puto niñero-la dureza con que dice aquello me hace temblar internamente. Lo último que esperé es tener que estar a su lado, y más cuando todos se marchen. Me quedo paralizada, observando cómo las manos de Race se forman en puños, alterado, mientras mira a Azael como si acabase de decir la cosa más estúpida en el mundo.

Ambos, de la misma y gran altura, quedan frente a frente como si estuvieran en una pelea sin decir nada. El único que parece ser capaz de imponerse ante Azael es él, e incluso parece ser el único de quien acepta que le hable de esa manera.

-¿Qué?-molesta, Sook se acerca más a ellos-Pero Race es el más rápido, él hace las estrategias, tu y él son los más fuertes, no puede quedarse aquí-vocifera. Avanza con seguridad hasta estar frente a ambos muchachos, pero cuando está a punto de agregar algo más, sus labios se sellan al instante en que Azael la mira. Una vez más frente a él, ella parece desarmarse, aquel carácter fuerte y retador que parece poseer, se esfuma con una sola mirada.

-Ya dije todo lo que debía. Váyanse todos, debo hablar con Race.

La forma en que su voz profunda retumba en la habitación, provoca que al instante, Ann, y Victoria se levanten de su asiento. Ellas son las primeras en marchar, luego prosigue Ethan, y finalmente Sook, quien camina con la cabeza gacha, y el rostro sonrojado por la ira.

Así, me quedo clavada en mi lugar por un segundo, ante las atentas miradas de los chicos. Race, mi mira de una forma tan cargada de molestia que me hace sentir pequeña; una de sus cejas se alza al verme parada con los brazos caídos a los costados, mientras mi boca se abre y se cierra, sin poder pronunciar nada; mientras que Azael, con su ceño levemente fruncido, espera con paciencia a que diga algo. Sin embargo, no logro decir lo que pienso, no puedo producir una frase completa, rechazar...

-Pero yo...

¿Por qué no salen las palabras de mi boca? ¡Di algo!

-Tú también Zoe, ve-dice finalmente. No hay en enojo en su voz, ni ningún tipo de emoción.

Finalmente asiento, algo apenada, y me dirijo a la salida.

Camino por los pasillos, hasta entrar a la habitación donde he estado durmiendo, y donde me encuentro a las gemelas.

-¿Eh, todo bien?-murmuro, al entrar a la pieza. Veo a las hermanas sentadas en un rincón sobre las colchas, cada una está frente a la otra, sosteniéndose las manos. Lo que me deja sorprendida son las lágrimas de caen desde los ojos de Victoria. Aunque no puedo considerarlas amigas, la sinceridad y dulzura con que me han tratado provoca que preocupe por sus estados.



Lourdes Benitez

#30 en Ciencia ficción
#336 en Fantasía

En el texto hay: amor, suspeso, accion

Editado: 25.11.2019

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