Baby

Tamaño de fuente: - +

Party & surprise

James en serio amaba con el alma a su mejor amigo. Qué va, él adoraba a Tyler Murphy.

Pero, justo ahora, realmente estaba odiando a ese enano cachetón. ¿Por qué? James podía soltar una infinita lista de el por qué en este preciso momento. Pero, principalmente, lo odiaba por mentira, abandono, traición y droga.

Mentiroso, porque esa mañana le dijo que la fiesta de Diana Johansson iba a ser algo épico, eufórico y sin igual; que no pararía de reírse, de bailar, y que los chicos le lloverían a montones. Pero no, él estaba sentado en un sofá, aburrido, mientras veía al resto de los invitados hacer lo que Tyler prometió que él haría.

Abandono, porque le prometió que no se apartaría de él en ningún momento. Sorpresa, sorpresa: Tyler se alejó en cuanto divisó entre la multitud a un hombre afroamericano al que llamó "Xavier".

Traición, porque Tyler prefirió a su Crush antes que a su mejor amigo.

Y droga, porque se fue después de llenarlo de alcohol; así qué ahora estaba alcoholizado, mareado, y sentía una extraña necesidad de cantar canciones tristes y llamar a su ex.

Pero él no tenía ex, puesto que, hasta ahora, no había tenido la dicha de conocer a un tipo que también fuera gay, pero sin ser demasiado pasivo.

Lo pasivo era lo suyo y, por lo tanto, necesitaba a alguien dominante en su vida, no a alguien que sudara esmalte y brillitos, como Tyler comprenderá.

Además, él sólo tenía 16 años. Había dado su primer beso ya, con una mujer, pero casi vomita por lo repulsivo que le pareció: así descubrió que era igual o más gay que Troye Sivan, su cantante favorito.

¿Y qué demonios hace un chico de 16 años en una fiesta de Universitarios?, se preguntarán. Pues la respuesta es muy simple: un muy agradable chico de la Universidad, Mason Landon, invitó al par de amigos e, incluso, les ayudó a colarse dentro de la mansión de Diana Johansson. Aunque, realmente, no es como si a alguien ahí le importará que hay dos chicos de secundaria en la fiesta.

Suspiró y bebió un trago de su botella de agua. Así es, agua; luego de comenzar a sentir los mareos y que Tyler se fuera, prefirió dejar el alcohol y optó por ir a la cocina a por una botella de agua.

Sintió una respiración en su nuca y se tensó. Al girar su cabeza, encontró una cabellera oscura, un par de grandes ojos negros sobre un rostro pálido observándole, y una sonrisa rosada que, al parecer, iba dirigida a él. Oh, y también había un lunar debajo del labio inferior. Lindo.

–. Hola, hola, ¿qué tal? –sonrió el chico. No era muy alto, pero era bastante atractivo–. Oye, me pasó algo rarísimo y necesito contarle a alguien, ¿puede ser a ti? ¿sí? ¿puede? –preguntó con entusiasmo y se acercó a él hasta que sus narices rozaron, pestañeando rápidamente y poniendo ojos de cachorro triste que hicieron a James derretirse de ternura.

–. A-Ah, yo...

–. Bien, tomaré eso como un sí –el chico del lunar bajo el labio sonrió y le dio la vuelta al sofá, sentándose junto a TaeHyung. Demasiado cerca. Tanto, que sus rodillas rozaban–. Estaba bailando en el pasillo de por allá, creo que la canción era Tóxic de Britney Spears –James no evitó soltar una pequeña risa ante la confesión–. No te rías, ¡un hombre macho pecho pelado como yo también puede bailar esas! –declaró el chico lindo golpeándose el pecho con el puño cerrado de su mano, aunque después hizo una mueca por el dolor–. Ah... en fin, el punto es –continuó–. Que mientras bailaba, un tipo acá super alto y Mr. Músculos se me acercó y me pellizcó el culo –James volvió a reír–. ¿De qué te ríes? ¡Casi me violan! –exclamó–. Cuando me volteé hacia él, con mi cara de sicario mode: on, dispuesto a darle la amenaza de su vida; porque yo no lo iba a golpear, o sea, voy en contra de la violencia. #NoALaViolenia #NoAlBullying –hizo el hashtag con sus dedos–. Además, pobre tipo, con un golpe lo mando fácil al hospital, seguro –afirmó.

James asintió, aunque evidentemente sólo le estaba siguiendo la corriente. Es que por favor, con esos brazos delgados y aparentemente hasta suaves, esa anatomía que era dos o tres centímetros más pequeña que el propio James y esa cara de bebé, ¿en serio se creía capaz de intimidar a alguien que no tenga menos de siete años? Qué va, ¡hasta los niños de siete años se reirían y le llamarían "cosita linda" si el chico llega a amenazarles! Pero, aún así, James dijo–: Oh, sin duda alguna.

–. ¿Verdad que si? Al fin alguien me comprende –el chico sonrió y lo observó unos momentos con el rostro acunado entre en sus manos, cuyos codos estaban sobre sus rodillas.

–. ¿Y luego qué pasó?

–. ¿Qué?

–. Con el tipo musculoso -incitó a seguir.

El chico lindo parpadeó y, luego de dos segundos, pareció recordar a lo que James se refería–. ¡Oh, si! -exclamó–. Bueno, yo me acerqué a él con mi cara de sicario dispuesto a decirle alguna tontería. No sé, algo como "¿Qué te traes, putito?" –trató de engrosar la voz al momento de decir lo último y James rió–. Pero el tipo se me adelantó antes de que yo pudiera hablar y me dijo: "Oye we, si me chupas la verga te doy un paquete de chicles de sandía" –los ojos de James se abrieron y parpadeó.

–. ¿Y qué hiciste?

–. Pues me reí de él –el chico lindo se alzó de hombros–. Pero qué idiota, ¿verdad? –sonrió en dirección a James y éste asintió, luego, el chico lindo comenzó a hurgar en el bolsillo de su pantalón–. ¿Quieres un chicle? Son de sandía –sonrió.

Sin poder contenerlo, James comenzó a reír. ¿De dónde había salido este tipo? ¡Ni Tyler lo hacía reír tanto!

–. Muchas gracias –el chico lindo hizo una reverencia, aún sentado, y fingió quitar un sombrero de su cabeza para agradecer a la multitud–. Salgo todos los viernes en el canal de las estrellas a partir de las 8 P.M; si te duermes a esa hora, te jodiste porque no hay repetición. También estoy en el teatro los sábados a las doce de la noche, cuando no hay luz, ¡porque nadie brilla más que yo! –anunció como presentador de programa de talentos y, al final, señaló a James de la misma forma en que un presentador señala a la cámara. James empezó a reír aún más.



Camille Brook

#1185 en Novela romántica
#445 en Otros
#116 en Humor

En el texto hay: romance gay, embarazo masculino, humor

Editado: 12.07.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar