Besos con sabor a verano ©

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Capítulo Siete: En la enfermedad.

Siete días llevamos en Punta Cana. Han sucedido tantas cosas que me parecen muchos más. No he podido dormir bien en tres días, que es la cantidad de tiempo que llevo escondiéndome en mi cuarto, estoy malhumorada, cansada y hambrienta. 

Estoy saboreando mi desayuno con deleite sentada en la cama de mi habitación, mi pijama compuesta por una camiseta y pantalón con estampados de conejitos es mi fiel acompañante.

— Hola cariño. — Me saluda April, ella lleva un hermoso vestido floreado largo, se ve muy linda. — Tía Kathe llamó. — Me tensé involuntariamente no estaba preparada para verlos, no ahora. — No te preocupes, le dije que por ahora estamos saliendo con los chicos, pero en dos días es obligatorio almorzar con ellos.

— Gracias. — Susurré, no hemos hablado de nada, me niego a tocar ese tema. Tampoco ocurrió con Kalet, después de la noche de borrachera en la que nos ayudó, me desperté con él durmiendo plácidamente a mi lado. Escapé y desde allí lo he evitado como a la peste y como a mis padres.

— Aspprimerayo... creo que debemos aceptar lo que pasa... si ellos quieren estar juntos, podemos esperar que salga mejor en esta oportunidad. — April me sonrió tratando de animarme. — Los años han pasado y quizás han madurado.

— Puede ser. — Dije insegura.

— ¿Quieres salir?

— No tengo ánimos.

— ¿Quieres que me quede contigo?

— No. 

— ¿Segura?

— Totalmente, besa a Evan de mi parte, pero en un lugar apto para menores de edad, gracias.

Ella rió. — Está bien. Llámame si necesitas cualquier cosa.

Y dicho eso salió, no quería que me acompañase porque ella también debe batallar con sus demonios, cada quien lo hace de manera distinta.

Comí mucho helado de chocolate, tengo un problema con la comida, cuando me siento mal, como si no hubiese un mañana.
Pedí una hamburguesa a servicio de habitaciones, sí, a las ocho de la mañana. Después de tres días de no haber comido algo decente... ¿he dicho que soy una idiota? ¿No? Pues, soy una grandísima idiota.


***


Estoy muriendo.

Muriendo de una manera muy cruel.

De una forma muy asquerosa. 

Quiero vivir, pero quiero morir.

En el baño de la habitación mi cabeza está apoyada en el retrete, no he parado de vomitar, ¿cómo es posible vomitar tanto? Dios mío, mátame ahora.

Convulsiones y arcadas me rodearon nuevamente, estoy tan agotada que no puedo moverme. 

Rato después logro levantarme con gran esfuerzo, cepillo mis dientes y lavo mi rostro, prácticamente me arrastro hasta la cama. Mi estómago duele muchísimo, mi teléfono suena insistentemente. Sin verlo contesto.

— ¿Aló?

— Hasta que por fin... dime Aspen, ¿Qué hice para merecer que me ignores?

Kalet. Gemí débilmente. — Dios, ahora no.

— ¿Qué ocurre, sirena?

— Voy a morir.

— ¿Disculpa?

— Estoy muriendo, mi estómago me hace sufrir. Espero que haya sido un gusto conocerme porque ha llegado mi hora de partir.

Una risita se deslizó al otro lado de la línea. — ¿Quién te está cuidando? Porque sé que April anda con Evan.

— La muerte me ha de estar cuidando, velándome.

— Por Dios, sirena. Eres demasiado dramática. Puedo ir hacerte compañía, si quieres.

— Kalet, estoy vomitando hasta mi primera papilla. No quiero que estés presente en eso.

— Vivo con Evan, he visto cosas peores.

— Me da vergüenza. — Me sonrojé. 

— Estoy afuera de tu hotel, dime tu número de habitación, cariño.

— Pero...

— ¿Me vas a hacer perder el viaje?

— Yo no...

— Oh, tus padres van saliendo, me puedo acercar a ellos y...

— ¡No! — Grité con energía. Y le dije el número de mi habitación.

Cinco minutos después sonaron unos golpes en la puerta de mi habitación, con pesadez, tortura y cansancio fui a abrir. No fue justo lo que me encontré, porque en mi peor momento, cuando me he de ver súper asquerosa, sudada y pálida, Kalet vestía una camisa azul claro manga corta, ese color resaltaba increíblemente sus iris azules, un pantalón de vestir negro era parte de su atuendo con unos zapatos italianos. Utilizaba lentes de sol y su rostro se veía recién afeitado, es tan guapo que no debería ser legal lo mucho que me gusta... aunque pensándolo fríamente... no lo es.



Carolina_Silva212

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En el texto hay: comedia, erotico, drama

Editado: 09.08.2019

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