Besos de Ceniza

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CAPITULO 3.-

Me recosté en el pupitre de mi butaca, no había dormido bien anoche, solo le di vueltas al asunto. Mi almohada se sentía un poco más dura, como una piedra y parecía que la madera rechinaba sin cesar. Desearía estar en casa, entre mis sabanas y mirando el televisor sin tener que mover un pie fuera de mi cama. No puedo creer que sea el segundo día de clases y yo estoy con estos ánimos, si mis padres me vieran en estos momentos me dirían que soy un desastre. Si todo sigue como hasta ahora, estos días serán bastante largos y pesados. Estar viendo como ambos se odian, se miran con desprecio, pero sobre todo no poder apoyarlos a ambos. Observo hacia la entrada y veo al chico de cabello negro, bien vestido –Andrew – su cabiz baja me hace darme cuenta que aún no han arreglado nada.

—Andrew. — Me levanto al instante, él está a punto de pasar por un lado mío, pero se ha detenido.

Sus ojeras están algo pronunciadas, su rostro un poco pálido y que decir de su cabello despeinado. Ayer no pude hablar con él, ni siquiera con Carena. Me sentía tan inexistente que no quiero que esto continúe.

El suspiro frustrado de Andrew definía completamente la situación. — Sé que mereces una explicación Kay… pero no hoy, por favor.

—No, Andrew, no quiero explicaciones. Quiero ayudarlos, no me gusta ver los en esta situación tan amarga y obsoleta. — Me acerco un poco más a él, quiero abrazarlo y decirle que todo va a estar bien.

Andrew camina hacia su butaca, su paso es lento, como si realmente está aquí a la fuerza. No entiendo que tan difícil es estar molesto con tu pareja y tener que ver la todos los días porque van en la misma clase. Me dirijo hacia el nuevamente, no lo dejare solo, yo sé que el necesita de mí y necesita que lo escuche. No me iré a menos que me lo pida como Carena. Tomo asiento a lado suyo. Está sentado mirando a la nada, intentando vagar en lo más profundo de su mente, pero eso no lo ayudara a resolver esto.

—¿Hablaste con ella? — Le pregunto.

Su lengua humedece sus labios, se recarga lentamente en el respaldo de la silla mientras cruza sus brazos. — Discutí con su padre. — Su voz suena débil. En su rostro puedo ver la preocupación y la culpa, él se siente culpable. — Él quería que yo me alejara de su hija, cree que soy un vago, que solo la voy a lastimar. Trate de hablar con él, pero fue inútil, solo me insulto.

Su rostro se ha puesto a un más pálido, sus labios temblorosos y sobre sus mejillas resbalaban un par de lágrimas. Estiro mi brazo, cubriendo sus hombros. Su cabeza está reposando sobre mi hombro, mientras mis dedos acarician su cabello. No me gusta ver lo así.

—Tranquilo.

—No quiero perderla. — Me dice. — Carena cree que lo mejor es terminar con lo nuestro, pero eso me quebraría por dentro. Es la única chica que ha dado sentido a mi vida.

Andrew se refugia en mí, trato de tranquilizarlo, que desahogue todo lo que ha guardado. Así como él está sufriendo, sé que Carena debe estar teniendo problemas con su padre, y tomar una decisión de alejar al amor de tu vida por cuestiones familiares, debe ser difícil. Observo hacía en frente nos observaba una rubia de ojos claros, sus mejillas se encontraban algo rosadas. Creo que su nombre es Lorianne. Me es extraño ver la así, se ve un poco más delgada, cuando ella era un poco más rellenita. Sus ojos parecían estar clavados en Andrew, como si quisiese acercarse.

Me separo de Andrew. — ¿Quieres que hable con Carena?

La rubia ha tomado asiento en lo que parece ser su lugar, creo que noto que la descubrí mirando a Andrew. Me levanto para estar más cómoda.

—Me dijo que fuéramos saliendo a la cafetería, debíamos solucionarlo. — Se limpia el rastro de lágrimas que hay en su rostro. — Pero aún me siento culpable, quiero hablar con su padre y demostrarle que no voy a dañar a su hija ¿Cómo le hacerle daño a lo que más amo?

Quizás Andrew deba hablar con Carena, no soy quien para interponer entre ellos dos, es algo que solo ellos pueden solucionar. No sé qué está sucediendo, solo sé que en estos momentos debo retirarme un poco de ellos y abrir espacio para tener tiempo para mí.

—¿Podríamos hablar después?

—Claro…— Digo un poco seria, debo pensar ahora en mí. — Estaré aquí para cuando me necesiten.

Me alejo lentamente y camino hacia mi asiento. Las clases transcurrieron en su total normalidad. Carena y Andrew seguían sin mirarse, incluso Carena se sentó en la butaca que estaba en la esquina del fondo, no sé si esto sea grave, pero espero arreglen sus indiferencias y por lo visto, no quieren que me entrometa en su relación. Pero tengo que tomarle el lado positivo a esto, podre tener un tiempo para mí, incluso agrandar nuestro círculo de amigos. Baje las escaleras mientras ojeaba mi libro, mi separador de libros se había roto así que tenía que recordar la página en la que había quedado anteriormente, lo cual para mi es tedioso tener que estar buscando entre los cientos de hojas. Golpeo con un cuerpo que intento atravesarme tan rápido como podía, me desequilibre golpeándome el hombro con la pared y dejando caer mi libro.



Yareli Gonzalez Salcedo

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En el texto hay: amor de preparatoria, romance, traicion

Editado: 10.04.2019

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