Bienvenidos a ver, lo que muchos no ven

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6. Más dudas

-Hola Kevin-salude al chico 
-hola, adelante-el clima estaba muy frio  
-¿se encuentra Rosalía?-  
-sí, enseguida la llamo 
Finalmente puedo hablar con alguien que está conectada a la historia de Edwin, aunque ella le teme a los temas paranormales, pero es la única que se me ocurre para hablar sobre esto, cada vez más me convenzo de que Rosalía se ha inventado esto para darme un escarmiento, ya que siempre le estoy contando historias paranormales sabiendo que le aterra 
-Rosalía, me puedes decir que fue lo que viste en mi casa, por favor  
-no quiero hablar del tema- callo por un momento-de solo recordar me da escalofríos 
Luego de mucho de insistirle logre convérsela de que me contara lo que tanto quería oír, Rosalía me dijo que había visto un chico sentado en el tercer peldaño de la escalera, solo que aquel chico era casi trasparente 
-descríbelo- le insistí 
-al parecer era de 1,70 de alto o algo así, ¡era un alma en pena! 
-eso solo fue tu imaginación 
Porque soy la única persona que ha visto a Edwin como una persona normal, acaso todos mis conocidos se unieron para hacerme esto, no creo que sea de verdad ¿Qué está sucediendo?, ahora tendré que ir de un lugar a otro tratando de descubrir quién fue el de la idea tan absurda, estoy segura que es un plan en contra mía, lo primero me lo tendrá que contar Edwin, el me tendrá que decir todo pero todo 
-gracias por recibirme, pero lo mejor será que me marche 
-no vuelvas a preguntarme mas acerca de una tontería así  
Me marche de casa de Rosalía, algo me decía que ella me estaba mintiendo, de ser verdad ella no estaría tan calmada, al contrario estaría muy asustada.  Apresurada llegue rápidamente a mi casa, busque a Edwin, al abrir la puerta lo encontré tirado en la cama en una posición bastante aterradora, para cualquier persona que entrara de repente  
-¡Edwin! – me acerque para despertarlo 
-¿dime? ¿Qué sucede? 
-¿Quién ha sido el que ha ideado todo esto?- mi tono fue subiendo 
-no sé a qué te estas refiriendo 
-¿acaso fue Kevin? ¿Arnaldo? 
Pero me miraba sin entender a que me refería, lo tome de la mano y le pedí que me acompañara a dar una vuelta, he decidido que todo este misterio termine, solo personas desconocidas me darán la razón de que Edwin si existe, desde que Kevin comenzó con toda esta estupidez he soñado una y otra vez con lo mismo, pero el sueño nunca consigue llegar hasta el final, me despierto y me vuelvo a dormir y jamás se en que termina todo eso,  si este extraño sueño continua terminare internada en una clínica siquiátrica 
-¿A dónde iremos?- Edwin no callaba 
-solo iremos por los alrededores  
-¿Por qué estas molesta conmigo?  
-no lo estoy, solo es un simple paseo- trate de sonreírle 

Salimos en dirección hacia la calle y para colmo nadie transitaba, un día muy calmado para ser fin de mes, caminamos hacia la plazoleta con la esperanza de encontrar a alguien, pero nada, oí el ruido de un autobús acercándose, cruzamos la calle para hacerlo parar, al cancelar el pasaje el chofer me devolvió la mitad del dinero, como si solo se hubiera pagado de uno 
-¿A dónde vamos, exactamente? – quiso saber Edwin 
-vamos, al centro de la ciudad- le volví a repetir por tercera vez 
-¿a qué? , no quiero ir 
-vamos a dar una vuelta  
-¿para qué?, estamos bien en casa 
-¡Basta!- le grite muy enfadada 
Todos los pasajeros me miraron, levante la mirada y ellos se voltearon, pero no dejaban de balbucear entre sí, pronto debíamos bajarnos, para que Edwin no se escapara le tome de la mano y lo que me dijo me dejo pensando 
-no estoy acostumbrado a que una mujer me tome de la mano 
-no te hagas el ingenuo conmigo 
Los transeúntes nos miraban como si fuéramos de otro mundo, no deje que aquello nos afectara, nosotros somos personas normales, no tenemos nada diferente 
-¡está loca! – dijo una señora de un grupo de personas 
-¿Qué fue lo que dijo? – me devolví 
-está loca, va hablando sola 
Aquellas señoras al ser adultos mayores, la vista ya les fallaban, por lo que no tome en cuentas sus comentarios y seguimos caminando, hasta encontrar una persona que me pudiera esclarecer la verdadera realidad  
-disculpe, ¿me podría decir la hora?- le pregunte a una guardia 
-no tengo hora, pero aquel monitor la tiene- me señalo 
Mire hacia el televisor y me quede con la mente en blanco, con la mirada fija, sin poder creer en lo que estaba viendo, sentí la presencia de más personas detrás de mí, volví a mirar y todas también lo hacían, mire mi mano pero Edwin ya había huido, salí de la tienda mirando hacia todas las direcciones pero no lo divise, regrese a la tienda donde colocaron la grabación 
-esto es un suceso paranormal- dijo un hombre 
-ahí que enviarlo aun programa de televisión- continúo otro 
Mire fijamente el monitor donde una sombra muy brillante estaba junto a mí la cual poco a poco comenzó a retroceder hasta marcharse, ¡qué extraño! 
-ella es la protagonista- una señora me señalo 
-no sé de qué está hablando- Salí casi huyendo  
Regrese a la avenida en busca de Edwin, camine cuadras y cuadras, pero no podía encontrarlo, lo mejor sería regresar a casa, y esperar a que el regrese, aunque dudo mucho que eso suceda, èl vio la oportunidad de escapar y huyo sin pensarlo, ahora no sabré quien ideo esto, ¡qué mal! , justo ahora que me estaba entreteniéndome, al menos la broma ya termino. Me dirigí hacia el paradero donde tome el autobús hacia la casa, muy desilusionada ya que la verdad creía que Edwin era un chico que necesitaba ayuda, solo fue una broma hecha por un mal amigo. 
-hola Miley- me saludo mi vecino 
-hola- le respondí muy desanimada 
-¿sucede algo malo?- se preocupó 
-no, solo he tenido un mal día 
Entre a casa sintiéndome utilizada, fui hasta la habitación, me quite los zapatos, y me recosté en la cama, cuando estaba por dormirme oí unos pasos que se detuvieron en la puerta 


-¿Quién es?- pregunte sin obtener respuesta 
Los pasos anduvieron por fuera de la puerta por un momento, me levante y fui a abrirla 
-¡Edwin! ¿Cómo has regresado?- me sorprendí 
El chico corrió hacia mí para abrazarme, traía lágrimas en sus ojos, lo abrase y èl sollozaba mientras hablaba, no entendía ninguna palabra, lo acaricie para que se tranquilizara, poco a poco dejo de llorar 
-dime que no es verdad- traro de secar sus lagrimas 
-¿que no es verdad?- pregunte curiosa 
-que…que... que estoy muerto 
-cómo puedes creer algo así- le volví a abrazar  
Aunque sinceramente hasta yo lo estoy dudando, tendremos que averiguar, en toda la noche trate de hacerle entender que sea cual sea su verdadera situación le ayudaría, si existiera la posibilidad de que fuera lo que él se imagina, lo ayudare a investigar qué es lo que lo detiene aquí 
- aun no puedo asimilarlo- Edwin tomo asiento en la cama  
-ni yo, todo me parece un mal sueño 
A mi mente vino aquella película donde una familia tenía unos hijos pequeños, los cuales decían ver a un chico que era un espíritu, pero resulta que eran ellos los espíritus, ¿si lo mismo ocurre?, tendré que buscar ayuda pero no sé a quién acudir, tal vez la señora Blanca Lennon me pueda ayudar, ella es una experta en estos temas  
-¿te sientes mejor?- le pregunte 
-no, estoy muy confundido 
-¿Cómo puedo hacerte sentir mejor? 
-aclarando mis dudas 
Pero como podría aclararle algo que ni si quiera yo sé, como le hare para saber si es verdad todo este asunto, quiero ayudarle, es alguien que merece esclarecer lo que a sucedido con su vida, como la perdió, Edwin se a convertido en un amigo para mí, y aunque para cualquier otra persona un tema así asustaría, me encuentro en completa calma.  

 



Nicole Ferzan

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En el texto hay: amor, paranormal, investigacion

Editado: 10.07.2019

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