Black Wolf

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18. Michael

La noche sobre roma resaltaba de una belleza sublime y cautivante ante la vista, aun pese a la luz incandescente de la noche, algunas estrellas vislumbraban el cielo que se extendía por sobre sus cabezas, la melodía de la noche emanaba a cada rincón de la ciudad, cada mínimo sonido se convertía en un acorde de la vida que esta representaba. Piazza Navona se vislumbraba ante la luz que iluminaba la fuente, en cada detallado y delicado rasgo creado en la escultura a pies de la torre que componía esa estructura. Kristell seguía a Nathe por la calle en medio de la gente, el procesar tanto que le había revelado no resultaba fácil de comprender del todo, lo que Nathe llamaba como la verdad del mundo, para Kristell seguía siendo una mera historia o fantasía de alguna manera, como si estuviese atrapada en un sueño interminable, a pesar de todo lo vivido hasta ese día, imaginaba que posiblemente despertaría y regresaría a su vida tal como siempre había sido, pero;

     —Me parece injusto. — Nathe se giró hacia ella.

     —¿Todo eso, tan solo por enamorarse? Es demasiado cruel, e injusto. — Kristell hablaba entre dientes, frustrada y conteniendo su ira.

     —No es algo que puedas pelear, la ley divina es así, y son las reglas que deben cumplir. — para Nathe pareciese que lo que dijera no tomara valor o importancia, completamente carente de significado alguno.

     —Pero lo haces sonar como si enamorarse fuera un crimen, o más bien, un error.

     —He vivido el tiempo suficiente para ver, que muchos aseguran eso- Nathe tomo la mano de Kristell mirándola de frente.

     —No pienses en esto, esa frustración no te llevara a nada.- Kristell sintió como su corazón se aceleró al tocarse sus manos, esta de inmediato las aparto junto con la mirada, se reprochó a si misma por esa sensación que recorrió su cuerpo y ya calmada, se aseguró a si misma que no volvería a afectarle, él lo ha dejado claro, no le interesa nada de ella, él, lo dejo claro, pero si eso es verdad, ¿porque se esfuerza tanto para que ella este a salvo?, ¿porque desea que su don, se desvanezca y ella ya no corra peligro?

 

 

 

 

 

Michael había llegado al vaticano, guiado por el rosario que le habían entregado, no sabía lo que buscaba en verdad, ni siquiera a donde debía ir, su primera idea sería entrar a la iglesia mas no sabría con quién hablar o con que explicación se daría a conocer, estaba claro que ese no era el lugar idóneo para buscar lo que quería. Su mente seguía perdida y perturbada, no sabía nada de Kristell y la preocupación, le carcomía; su última pista seria Caroline al decirle ella que estaba con otro hombre camino a Roma. No insistió más, pues sabía que Caroline no le revelaría absolutamente nada, sus sentimientos estaban perplejos y su mente le jugaba trucos y traiciones, él creía en ella, confiaba en ella, si lo acompaña es por una razón, no porque ella lo traicionara, pero al mismo tiempo, al oír lo que se supone que había hecho, no podía evitar imaginar él que ella se fuera con otro hombre. Era estúpido, injustificado y tonto, si él la conocía, jamás le traicionaría de esa manera, a pesar de lo estúpido que él hubiese actuado. Celos sin razón, arrepentimiento, dolor, soledad, enojo, paranoia,

 Michael seguía devastado por lo sucedido, ¿dónde podría encontrar a su amada Kristell? Su subconsciente lo traicionaba a cada instante, y la habitación del hotel no servía de nada, tomo sus pertenencias, entre ellas el rosario y salió a la calle, la noche era preciosa pero apenas y podía apreciarlo, su corazón seguía latiendo con fuerza, reflejando su propia frustración. Paso de lado por la calle, entre los callejones tratando de apartarse de la gente y el ruido, hasta el último instante termino perdido en una zona oscura y alejada, apenas y la luz llegaba por el callejón, un alarido resonante entre los muros lo vislumbro de su propio mundo, sabía que eso significaba algo terrible, debería apartar la vista y huir, pero la sensación en su pecho lo obligó a quedarse y averiguar qué es lo que había escuchado. Avanzo con cuidado oculto por la oscuridad, asomando su mirada lo vio, el hombre del hábito, tomando por el cuello a una mujer de cabello cobrizo, esta apenas y podía emitir sonido, ella estiro  sus brazos lo más que podía, intentando soltarse, pero al final, su cuerpo solo quedo colgando, y al creer que era el fin, Michael pensó en huir, justo al instante que aquel hombre saco un cuchillo y lo clavo al pecho de la chica sin vida, su cuerpo decaía en cenizas y estas desaparecieron con el viento. Michael cayó de espaldas emitiendo un fuerte golpe, el hombre del hábito inmediatamente lo acorralo contra el muro y este queriendo escapar soltó el golpe contra él. No sirvió de nada, su puño había sido detenido con suma facilidad, su fuerza no era normal, pensaba que sería asesinado, pero…



Ever Damian Cortez

Editado: 12.06.2019

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