Blood on Blood

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capitulo 12

Ofiuco.

Tenía que abrazarlo, fuerte a mi cuerpo, sentir su calor y la misma protección que él me había entregado alguna vez. Sabía que era Zeus el que lo controlaba y la única manera de encontrar a mi gatito protector de antes era tocar su corazón. Volver a tocar eso que él me había enseñado que yo también tenía, sentimientos.

Cuando coloca su mano en mi cintura de cierta manera tengo miedo por lo que lo abrazo más fuerte.

-no podías dejar tu corazón a un lado ¿no?- me apretó con fuerza por la cintura, no me importa, sé con quién trato y a dónde quiero llegar- eres igual a tu madre, tan estúpida, tan creyente a los estúpidos sentimientos que tienen los seres humanos –habla Zeus por Leo, me está haciendo daño pero sé que esto no es nada.

-te equivocas Zeus, fueron tus propios descendientes con ayuda de sus amigos me han enseñado a encontrar aquello que creía que estaba perdido. Gracias a ellos he podido aprender a apreciar la grandeza de la raza humana, sentimientos como el amor que no caen en una simple descripción, que ni el más poderoso de los Dioses puede controlar. A Afrodita solamente le entregaste un amor fraternal porque el verdadero amor no es algo que se pueda alcanzar si quiera a explicar con simples palabras. El amor sale de toda explicación lógica que se le quiera dar-

-y me lo dices tú, la perra sin corazón - me aferro a mi gatito. Zeus no me intimida, está muy lejos de hacerlo.

-puede que no tenga corazón, pero algo si sé y es que la sangre que corre por sus venas y por la de mis amigos les grita que es lo cierto y que no es cierto. Estas palabras no responden a lo que ustedes como padres les dicen, por el contrario, estas responden a lo que les dictan las constelaciones cuyo poder ustedes mismos se lo dieron- siento que el calor que desprende el cuerpo de Leo aumenta de forma considerable, me da igual. Morí una vez, lo hare diez veces si es necesario para poder volver a encontrar al ser que sé está dentro de su cuerpo, encerrado al igual como estaban sus amigos en las prisiones.

Pasos detrás de nosotros se escuchan, los Zodiac ya están acá junto con toda la caballería. Me vuelvo en sombra y aparezco adelante de todos.

-puede que sea la perra más grande del universo entero, pero jamás lograras esto- abro los brazos enseñándole a mis amigos y a todo el pelotón que logre armar con que solo empezara a sonar mi nombre- no soy tirana, no colonice ni nada por el estilo, lo único que hice fue enseñarle a todas estas personas otra cara de la moneda, en donde ustedes no gobiernan sino los sucesores que responden a su corazón, la generación dorada como está siendo escuchada ya en los cuatro mundos, inclusive en la tierra-

Un grito desgarrador se escucha en toda la sala cuando Leo literalmente levita para después empezar a sacudirse con fuerza en el aire para luego caer de espalda al suelo. De su cuerpo salio su padre.

Cuando creí que sería nuestro momento de plantarle cara al hijo de perra de Zeus siento una gran presión de dentro de mi corazón y en mi vientre en partes iguales.

¿Por ver a Leo tendido en el suelo inconsciente?

Puede, pero no.

¿Por estar a punto de pelear contra Zeus?

No, definitivamente no.

¿Por sentir todo este apoyo?

Puede pero no.

Por un momento me vienen las tres veces que hemos tenido sexo con mi gatito. ¡Mierda! En ninguna ocupamos protección.

Oh. Oh



Hanna

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En el texto hay: zeus, leo y ofiuco, zodiaco

Editado: 15.01.2019

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