Bruja una vez, Bruja dos veces.

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 1 Nueva casa, Nueva vida

Desperté de mi agradable sueño luego de golpearme la cabeza con el techo del auto, todo gracias a un bache que estaba en el camino del diminuto auto de mi madre.

—¡¡Mamá!! Dile al engendro que tengo por hermano que deje de reírse– Eric mi odioso hermano de diez años iba en el puesto de copiloto el lugar en el que YO debería estar.

—Debiste ver....tu cara.....más la del pobre chico de hace dos cuadras cuando vio tu cabeza de león.

Tome el espejo ante lo que dijo, maldita sea, mi pelo que es lacio durante el día se había enredado y formado un nido de aves sobre mi cabeza como lo hacía cada mañana pero por una vez que pido que no suceda justo lo hace cuando nos estamos mudando, Soumrak un pequeño pueblo no muy conocido en la región excepto por aquellos que tienen familiares o son visitantes regulares.

Ahora ¿Cómo diablos nosotros nos estamos mudando a este lugar tan distante y desconocido? La razón es simple, mi abuela murió y como herencia nos dejó su casa la cual tiene más de cien años -no sé cómo ese vejestorio aún se mantiene en pie- con el movimiento del auto y las risas de mi hermano arregle lo que podía mi cabello pero el peine estaba en la maleta de atrás así tuve que arreglárselas con los dedos.

—Mamá.... ¿ya llegamos puedo acostarme en una cama?– Llevaba varios días de viaje sin tocar una cama y eso que las vacaciones habían llegado y tuve que despedirme de mis amigos.

—Dentro de unos minutos veremos la casa, no seas impaciente Liz.

Impaciente mis nalgas, le iba a responder con una de mis groserías hasta que pasamos por lo que parecía ser una plaza en la cual había varias cruces puestas una al lado de otro, aquel paisaje trajo a mi mente la imagen de mujeres siendo llorando siendo quemadas mientras otras personas les tiraban piedras.

—Auch, me dolió la cabeza– me sujetaba la parte adolorida sentía como miles de agujas clavadas en esa parte.

No le tome importancia me sucedía desde pequeña así que estaba acostumbrada, ese tipo de ilusiones iban y venían una vez al mes pero esa era muy diferente jamás había visto algo tan cruel.

La gran sombra que se alzó frente a mí me llamó la atención haciendo que dejara de lado cualquier pensamiento que se asomara en mi cabeza, la casa era de época victoriana mostrando también sus paredes en ruinas y el musgo que se prendía de estas mostrando los años de vejez que tenía, Eric mi hermano pequeño temblaba de miedo por el aspecto de la casa, en cambio, para mí la casa era de total gusto amaba ese tipo de ambiente antiguo que parecía traído de un cuento de hadas.

—Dime que esta es la casa– mi ánimo se desbordaba, sin darme cuenta de que el cabello había vuelto a alborotarse, no le tome importancia menos cuando mi madre se detuvo frente a la puerta principal.

Salí corriendo hacia la entrada para tratar de abrirla de golpe pero acabe pegado en la puerta al ver que esta no abrió.

—Liz, la llave.

—Cierto lo había olvidado, carajo me duele la cara.

Ahora, con la puerta abierta pude ver los pisos de madera, la gran sala a la izquierda con muebles de época antigua que parecían estar en buen estado para los años que han de tener, a la derecha había un gran comedor donde podrían caber más de diez personas en la parte de atrás de esa habitación se encontraba la cocina que era más grande que mi antiguo cuarto o incluso más grande que la casa estaba segura que a mamá le encantaría.

Tenía electrodomésticos modernos y parecía que la habían remodelado ya que algunas partes de las paredes se veían más nuevas que otras, volví al lugar inicial para subir por la gran escalera del centro, el piso superior tenía el pasillo repleto de puertas las abrí todas de golpe y empecé a revisar cada una para escoger la mejor antes que mi hermano.

Había cerca de cinco habitaciones, tres tenían baño personal a excepción de la que se conectaba con el baño principal, sabía que mamá escogería la que estaba conectada con el baño principal ya que quería que sus hijos tuvieran privacidad, ahora solo debía escoger una de las dos que quedaban, la primera que volví a verificar tenía el mismo tamaño que las demás así que el espacio quedo descartado las ventanas apuntaban hacia la entrada y desde ahí se podía ver la ciudad que estaba a diez minutos en auto.

No había nada más que pudiera ser más interesante así que a por la siguiente habitación como antes dicho el espacio quedaba descartado lo mismo con el tamaño del armario ya que era igual al del otro cuarto lo que si me llamo la atención fue la puerta que estaba en medio de la habitación, sabía muy bien que no era la del baño pues esa está del lado contrario y según recuerdo detrás debería estar la otra habitación, quise abrir la puerta y comprobar que había dentro pero vi que esta no tenía pomo.



Lady Moon

#4138 en Fantasía
#903 en Magia
#1843 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: reencarnación, brujas magia, dramas

Editado: 28.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar