Cámara

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Buscando el momento perfecto

Mordiendo el extremo de mi bolígrafo me perdí en mis pensamientos, logrando entrar en lo más profundo de mi imaginación. Estaba en la última hora de la clase de Física, la peor de todas, mi boca se ensancho cuando recordé su sonrisa, su mirada. Perdida en el color rosa de sus labios. Pero la voz del profesor mencionando mi nombre me hizo volver, chasqueo sus dedos frente a mí.

  • Señorita Williams, nos puede dar un ejemplo de la ley de inercia ya que la veo muy concentrada y pensativa, puede compartirnos su conocimiento –puse mis ojos en blanco.

 

  • Mmm, no se me ocurre nada por el momento profe.

 

  • Ponga atencion, Señorita Williams a la próxima la retiro de mi clase. –escuchaba las risitas de parte de mis “queridos compañeros” noten el sarcasmo

 

  • Si, prestare atencion, disculpe profe –rogaba para que la hora pasara rápido, pronto vendrían los últimos exámenes y tendría que poner atencion para aprobar la clase y llegar a la graduación. Es mi último año de escuela así que ustedes juzguen.

 

Paso la hora, la salida era mi momento favorito, mi hermano me esperaba siempre, así que tenía que regresar a casa con él, Portland es muy habitada el tráfico solía ser muy pesado en ocasiones, y hoy era esa ocasión, solíamos viajar en taxi y eso era muy frustrante

  • Rocio, hoy te toca pagar mi pasaje, porque no tengo dinero –entrecerré mis ojos siempre se lo pago, porque se gasta todo su dinero, era costumbre.

 

  • Como siempre, le diré a mamá que me dé parte de tu mesada, porque me debes mucho.

 

  • No sé qué haría sin ti hermanita –menciono el muy sínico, yo moví mi cabeza de un lado a otro en forma de negación.

 

  • Ni yo sé que harías tú sin mí. –estábamos a punto de llegar a nuestra casa, cuando de pronto lo vi, mi corazón comenzó a palpitar fuertemente, trotaba por la acera de la calle, traía una sudadera gris y uno de esos pantalones de ejercicio se veía tan sexi. El taxi emprendió su marcha dejándolo atrás pero mi mirada lo seguía, era inevitable no hacerlo.

 

  • ¿Por qué no lo le hablas? Y ya –escuche hablar a mi hermano

 

  • De que hablas –él tenía su mirada puesta en su celular

 

  • Hazte la que no sabes, lo que digo….ese chico al que siempre observas, te gusta ¡no! –no podía mentirle él siempre tenía la razón me conoce más que a nadie –parece mayor que tu –posiciono su mirada en mí, encogí mis hombros.

 

  • ¿Sabes si vive por estos lados? –pregunte con mi ceño fruncido.

 

  • Ni idea, pero si lo he visto muy cerca de la casa de Patrick. –Patrick era el mejor amigo de mi hermano. –porque no le hablas, y le preguntas

 

  • ¡Estás loco!, quieres que haga el ridículo, me cuesta hablar mucho con las personas y lo sabes.

 

  • ¡Ah! Cierto tienes problemas de autoestima y eres Anti social, lo había olvidado

 

  • Tarado –tire mi mochila encima de él, mientras el reía sin parar.

 

Llegamos a casa, fui la primera en entrar y Jancarlo me seguía al parecer nadie estaba. Papá trabajaba y seguramente mamá había salido con sus amigas a jugar al bingo.

  • Casa sola –repico Jan sosteniendo una nota, la tome y decía “fui a jugar bingo, hay comida en la nevera si tienen hambre. Con amor su madre. Había una posdata “si quieren salir hay dinero en la gaveta del mueble de cocina” –bueno iré a mi habitación a vestirme y saldré y tú que harás.

 

  • No lo sé, supongo que a capturar alguna puesta de sol –Jan puso los ojos en blanco y sabía que estaba pensando, siempre reprochaba mi forma de expresarme, me encanta la fotografía ¡qué puedo hacer!

 

  • Tú y tu Camara ¡Que no tienes amigos! ¡Ah! No, espera Nadie se junta contigo por rara

 

  • ¡Ay te odio! –dije entre dientes, el subía las escaleras pero se dio la vuelta.

 

  • Yo te adoro –subió corriendo como que sabía que iría tras él. Inútilmente lo alcance.

 

Entre a mi habitación, deje mi mochila sobre mi cama luego me tire en ella, mis pies los deje colgando, Jan tenía razón si quería saber su nombre tenía que hablarle, es irónico no se ni su nombre solo sé que es el chico misterioso de la sonrisa encantadora y la mirada profunda e inigualable, me pare de mi cama, tome mi cámara y rápidamente le di un vistazo a las fotos que había tomado hace unos días, eran muy buenas me apasionaba la fotografía y pensaba estudiar en la Universidad , pero sé que papá no me lo permitiría por nada del mundo, porque piensa que es solo un hobbie no una profesión. Volví a la foto que había pasado anteriormente le di zoom, ese Chico estaba allí sin querer lo capture, su cabello castaño, su contextura delgada, la forma de sus labios tan rosas los cuales se me antoja besar, seguramente tiene un abdomen definido, sus bíceps ¡oh por Dios! Que estoy pensando ni siquiera lo conozco, y si es un asesino serial y yo pensando en el…..es una Locura, volví a la foto, la enfoque a su tamaño original y pase a la siguiente, tocaron mi puerta, indique que pasara era Jan.

  • Iré a casa de Patrick no quieres ir – esto esta extraño nunca me ha invitado a casa de Patrick porque hoy lo haría



kath Rodriguez

Editado: 21.10.2018

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