Cambié tu Destino

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Capítulo 25

Como cada semana el club estaba a rebosar, había personas disfrutando del verano, otros en competencias deportivas y video juegos. La vida transcurría de manera normal para el  resto de la gente, quienes gozaban de sus placeres.

Él sólo se hallaba allí, por ser el único sitio más cercano a su departamento y el lugar donde tenía una habitación exclusiva para su descanso - debido al incidente del día anterior - y es que, después de atender esa llamada de auxilio, todo se vino a pique - su salud principalmente  - ya que  tuvo que pelear en un torneo de boxeo ilegal, para salvar a Victoria de las garras del depravado de Xander Cages y encima de todo, tuvo que llevarla cuestas, luego de ser drogada con una sustancia afrodisíaca muy común últimamente. Agradeció el  hecho de tener a su lado a Camelia, quien fue la encargada de duchar a Victoria, una vez en su departamento, debía admitir, que verla en ese estado de ansiedad y excitación, fue demasiado incómodo ¡por alá, si era la hermanita de Trowa, casi su hermano!

Recordar que hacía dos semanas Jones sufrió el mismo episodio, le generó una molestia mayor, ya que en esa ocasión, la responsable era nuevamente Orianna, quien a cada oportunidad, se lanzaba a sus brazos, incluso hubo ocasiones donde despertaba con ella bailando sobre él y se había visto forzado a mojarla en la ducha, para que se le pasará la calentura y esa, era la razón por la que evitaba reuniones familiares, donde no sólo estuviera su tío. En cuanto a Valeria - su mejor amiga – ella  había tomado accidentalmente del agua que le habían hecho llegar  y en cuestión de minutos había surgido el efecto, obviamente, le había ayudado a resolver “el inconveniente”, pero eso era distinto, con Victoria era a otro precio y uno muy alto a decir verdad, debido a un hecho particular.

Él, por herencia paterna, sufría de alergias severas, entre las cuales figuraban los betabeles, las tortugas y los cosméticos; de manera que a sus diecinueve años de vida, no podía acercarse a una mujer, sin correr el riesgo de sufrir un feroz ataque de alergia y justo eso había ocurrido, ya que Victoria no tenía conocimiento de su condición y por tanto, no contaba con el maquillaje especial que utilizaban las mujeres más cercanas a él y ahora, no sólo estaba ardiendo en fiebre, sino que llegó al extremo de sangrar por la nariz, algo poco común en su vida.

Vió  a Travis  acercarse deprisa y trajo consigo el encargo que le había hecho.

- Papi ¿estás bien?                  -  había preguntado su amigo, con preocupación.

Él se limitó a sonreír  y negó con la cabeza -  Descuida, es sólo una muestra de cariño de tu hermana, nada que me vaya a matar.

- Xavi ¡te debo una grande! No sabes el susto tremendo que me di, al ver ese mensaje de Xander y la amenaza en contra de Victoria, te juro que tengo ganas de matar a ese infeliz y hacerle pagar por sus fechorías ¡maldito sea! – Resopló molesto -  no sé qué sería de ella, si no llegabas tan pronto y ahora mi hermana está segura en casa.

Dereck asintió hacia su mejor amigo, no lo había hecho sólo por su amistad, mentiría si dijera que Victoria le era indiferente, era casi una hermana para él y lo que era con su familia, era con él y más aún, teniendo una cuenta pendiente con aquel  sujeto, el mismo que ocasionó el shock anafiláctico  un tiempo atrás, había disfrutado partirle la cara como se merecía el cretino, lástima que no duró lo suficiente, se  dijo a sí mismo,  con una sonrisa - ¿Cómo la déjate? – preguntó con genuino interés - La verdad, no quise ser tan duro con ella - dijo excusando la reprimenda que le dio -  pero fue inevitable no decirle las cosas en su cara, debe entender  que ya no es una niña y en tu lugar, de buena gana, le habría dado sus merecidas nalgadas,  sabes que sólo soporto los caprichos de dos personas y ella, no es uno de ellos – culminó su monólogo.

Travis se moría de la risa y es  que  era cierto,  su amigo no era la persona más consentidora del mundo, de hecho, salvo Dan  y Penélope, conseguían de  él cualquier capricho que tenían y lo mejor era que ¡lo hacía con gusto!                       - ¡Jajajajajaa! Sí vieras, está indignada contigo, dice que te aprovechas por ser mi amigo, para ganar en sus pleitos – argumentó el de manera jocosa.

- ¡Venga! Que siquiera me he ganado ese derecho, no sabes la nochecita que me he gastado y cuantas agujas han rozado mi piel ¡Jodeer, que no lo soporto!

Travis le observó a detalle,  no había indicios de haber protagonizado aquel duelo a muerte una noche atrás, aunque su tono rojizo evidenciaba los estragos de la fiebre, que era protagonista en cada una de sus crisis.



Deisys Caro

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En el texto hay: embarazo forzado, god boy, modelos

Editado: 25.04.2019

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