Caminando entre Lobos

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∑ 15 Papeles

Mientras el profesor explica alguna nueva partitura a su intento de orquesta, a la cual no presto atención, Mike corta papelitos, no da explicación, lo único que dice es "Me da miedo acercarme".

—¡Listo! —susurra emocionado y vemos lo que tiene en la mano.

El papel tiene escrito un "Hola" en tinta azul.

—¿No puedes ser más infantil, cierto? —le digo y él me saca la lengua haciéndome saber que efectivamente no tiene límites.

—No piensas dárselo a ellas, ¿verdad? —dijo Blake sin creérselo aún.

—¿Quién dijo algo de dárselos? —seguido a eso Mike hace una bolita de papel con aquella pequeña hoja y sin pensarlo dos veces lo arroja a la cabeza de una de las lobas haciendo que ésta tense los hombros y gruña imprudentemente.

— ¡Eres un imbécil! —le susurra Blake, Mike solo se encoge de hombros sin desviar la mirada de ambas lobas.

—No sé como es que logro confiar en ti —digo ocultando mi cara entre mis manos.

—Miren, respondieron, no fue tan malo después de todo —dice con entusiasmo Mike tras tener la bola de papel de vuelta.

Deshace la bola y nos deja leer el nuevo contenido:

¿Qué quieren? Si es algo sobre Mila, solo aléjense.

Mike toma su esfero y tras darse tres toquecitos en la barbilla con el objeto decide escribir:

No es sobre Mila, solo queríamos saber si...

Blake le arrebata papel y esfero a Mike, quien apenas logra quejarse. Mi amigo, siempre con rostro imperturbable, tacha lo escrito por Mike y comienza a hacer sus trazos sin pararse a pensar si está bien o siquiera coherente algo de lo que ha escrito.

Era de esperarse que las lobas siguieran órdenes de su Alfa. No deben tratarnos como completos imbéciles si no saben absolutamente nada de nosotros, pero claro, a ustedes eso no les debe importar, solo lo que diga el Alfa es válido, su opinión no cuenta, ¿no es así?

Tras escribirlo se los vuelve a arrojar y ellas luego de leerlo, cogen su esfero de tinta roja y después volvemos a tener el papel mensajero con nosotros.

No los conocemos y no nos interesa hacerlo, si Vandash se quiere acercar a Mila, que lo haga. Nosotras no podemos hacer nada, sin embargo, hay alguien más que tiene el poder para hacer algo al respecto. Ustedes solo le causarán problemas.

—Me conformo con saber que ya no debemos preocuparnos por ellas; menos peso —dice Mike, arruga el papel y se lo guarda en el bolsillo con una sonrisa triunfante en el rostro.

❃❃❃

Salimos después de dos aburridas horas al receso. El profesor nos hace salir cinco minutos más tarde y cuando termina la tortura veo que Jones se acerca con la bebé hasta sus amigas.

Noto como Mike nos abandona y tras pasarse una mano por el cabello entabla conversación con ella.

Apresuramos el paso con Blake y nos encaminamos a mi casillero para guardar mis cosas, no obstante; nos quedamos hablando.

Mike se nos acerca y logra hacerse parte de la charla, increíblemente llega con Jones y la bebé, de la cual aún no logro hacerme a la idea.

—Pero miren quien se volvió niñera, no recuerdo que te gusten mucho los niños —oímos la voz chillona de una mujer y al voltearnos vemos a una chica que no reconozco... aunque su belleza es perceptible a simple vista. Con disimulo inhalo el olor de su sangre y noto que es de nuestra raza.

No había visto más vampiros por aquí.

Jones se voltea con cara de pocos amigos y el ambiente se transforma en uno tenso en el que mis amigos y yo no sabemos como reaccionar.

—Pero miren quien ha regresado... aún no superas tu blanco fantasma —le devuelve el insulto Jones sin dejar mostrar ninguna emoción por su rostro.

—Por lo menos yo uso blanco fantasma y no perfume de zorra.

—Pero yo no tengo que llamar la atención de los demás, a mí me notan con todo y perfume de zorra, cariño, no como a ti que no te ven a menos de que te les restriegues por la ropa a los hombres...

—Chicas, deberían respirar, no hay que alterarse... —interfiere Mike en un vano intento de separarlas.

—¿Qué haces aquí? Pensé que habías aprendido la lección, pero al parecer tu cerebro trabaja con demasiada lentitud, perra —refuta Jones con la molestia empezando a hacerse presente en su ceño fruncido.

—Mila, cálmate —llega Mathew tomándola suavemente por los hombros obligándola a dar un paso atrás. Cierto mis manos en puños sin poder evitar el enojo que comienza a crecer en mi interior al observar la leve caricia que le regala antes de alejarse unos centímetros de ella —. Dale ejemplo a Allison.

—¡Perra! —grita la bebé y con Blake aguantamos soltar una gran carcajada.

—No Ally; perrísima —corrige a su sobrina finalmente y se aleja con pasos firmes. Mathew le gruñe a la vampira y se va siguiendo los pasos de Jones.

—Bueno... creo que tenemos que guardar algunas cosas... —aligera Mike el ambiente y nos arrastra con él hacia su casillero.



Sophie Castle

Editado: 11.07.2019

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