Caminos de magia

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Capítulo 4

"¡Hiwa! ¡Hiwa! ¿Cómo se usa esto?"

Eso gritaba Elaine mientras intentaba colocarse unas sandalias.

Él la miraba sorprendido, aun no podía asimilar que los mocosos actuaran como si nada, después la lloradera que tuvieron el día anterior.

"Eso se usará solo cuando estemos en ciudad, ahora que estamos en el bosque, es mejor que uses estas botas" Articuló con naturalidad, mientras le mostraba un par de zapatos idénticos a los que estaba usando Raito.

La cara de la niña de inmediato se tornó ceñuda "¡No! esos no son bonitos, me gustan más estos", ella siempre deseó verse linda como las niñas de las sirvientas, pero le tocaba usar ropa grande y fea, además necesitaba en su interior verse diferente a su hermano, odiaba que se burlaran de ellos, porque no se sabía cuál era su género, sus rastros eran muy andrógenos debido a su edad y el que ambos tuvieran pelo largo y ropas de adulto, no ayudaba mucho a marcar una diferencia  respecto a su sexo.

Hiwa suspiró, eso se estaba convirtiendo en un habito "Esas sandalias no son cómodas para caminos como los del bosque, es mejor que uses las botas, serán más prácticas y no te lastimarán" trató de convencer a Elaine con un tono conciliador, sin embargo, al ver que la cara de la niña se transformó dando paso a un puchero que prometía lágrimas, se retractó inmediatamente diciendo: "Bueno, bueno, tu ganas, pero cuando te empiecen a doler los pies me dices y te cambiaré los zapatos ¿De acuerdo?"

Elaine de inmediato sonrió "No me va a doler nada” dijo con tanta seguridad que Hiwa casi le cree  “me quedaré con ellas todo el tiempo, ¡ayúdame a colocármelas ya!"

Hiwa quien no podía en contra del entusiasmo de la pequeña se agachó a ayudarle, mientras les enseñaba una lección.

"Está bien, pero de ahora en adelante recuerden ambos; Cuando quieran que alguien haga algo por ustedes, deben decir antes 'Por favor' y si la persona dice que sí y les ayudan, luego deben decir 'Gracias', esto es una señal de respeto hacia la otra persona y demuestra que valoran lo que él o ella han hecho por ustedes, a esto se le llama conducta básica y siempre deben recordarlo ¿Me escucharon?"

"Si, maestro" dijeron ambos al mismo tiempo. Luego de terminar, miro a la pequeña quien de inmediato correspondió a su silencioso deseo "¡Gracias!"

"Un placer ayudarte" Hiwa se levantó con la intención de cambiar de tema, pero una mano lo detuvo, era Raito, este tenía mirada de vergüenza y anticipación al mismo tiempo.

"Maestro, ¿Puedes por favor cortar mi pelo como el tuyo?"

Esto emocionó un poco al mayor, era un gusto especial para él cortar pelo, le agradaba la idea de dar un cambio a la apariencia de las personas, esto lo aprendió gracias a una dama de burdel hace unos años…

Estaba por guiar a Raito hacia una roca para que se sentara, cuando Elaine interrumpió con aire de sabelotodo.

"¡No seas tonto Raito! nuestro maestro a pesar de que logra hacer muchas cosas, no puede ver como nosotros, una vez escuché, que la gente de ojos blancos no podía ver."

Raito de inmediato se mostró triste, sin saber cómo disculparse por pedir algo así. Hiwa quien se asombró al saber que la niña poseía esa información, le tocó la cabeza al niño con cariño y les explicó.

"Es verdad que por lo general la gente de ojos blancos como lo dices, no tienen la capacidad para ver, sin embargo, gracias a la ayuda de un amigo que trató mis ojos con su habilidad, puedo distinguir las líneas de lo que tengo en frente mío, además de algunas sombras en escala de grises dependiendo de la luz con la que se cuente en el momento, por otra parte, he desarrollado mucho mis otros sentidos por medio de entrenamiento, lo que me permite hacer casi cualquier cosa sin inconveniente, así que no se preocupen," Luego de decir esto continuó  "Si confías en mí, puedo cortar tu pelo, tengo un corte en mente, que seguro te quedará bien".

El chiquillo volvió a mostrar su rostro feliz y accedió de inmediato a la propuesta, minutos después al ver el resultado del corte, Elaine también quizá que se lo cortará aunque no tan alto como a su hermano. "Yo me veo mejor con pelo largo" dijo la niña con cara vanidosa, y así los mellizos dedicaron toda la mañana a verse presentables, y al final de aquella ‘sesión de belleza’ quedaron maravillados con sus nuevas apariencias, como si por fin pudieran verse a sí mismos como un ser único, separado del otro.

Hiwa quien ya daba por hecho que todo lo relacionado a cuidado personal, se daba por terminado, puso su cara seria y fue directo al punto que esperaba tratar desde que amaneció.

"Ahora bien, ya que están bañados, desayunados y llenos de energía, es tiempo de hablar de lo que pasó ayer..."

De inmediato ambos niños se sentaron y intentaron a explicar, luego de contar todo con lujo de detalles, Hiwa empezó a meditar lo ocurrido, luego de unos minutos habló en un tono inusualmente serio.



Dana

Editado: 18.06.2019

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