Campamento De Lo Prohibido

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Demasiado tarde

Pov Gaho

Un día común para cualquiera, pero especial en cierto modo para mi madre, aquel día, era el día de mi cumpleaños, nadie mas a parte de mi madre y yo, sabíamos que ese día yo cumplía apenas 15 años.

A pesar de tener casi la misma edad que los menores del grupito de Namjoon, ellos seguían Tratándome como si estos fueran mayores, niños de 15 años creyéndose de 20.

"Tan estupido"

Humillar me era su hobby mas amado, aquel que les sacaba risas y carcajadas.

Me encontraba solo en el jardín de la academia,sentado,reflexionando el por que seguía soportando aquello,cuando yo tenía el poder de acabarlo, ¿por que sigues dejando que te trate así?,¿ por miedo?, o ¿Será que....?, ¡¡¡IMPOSIBLE!!.

Mi mente era todo un lío, no sabia que quería o que sentía,era un completo desastre.

—Feliz cumpleaños Gaho —aquella voz retumbo en mis oídos e hizo ponerme nervioso como ya era costumbre.

—Na... Namjoon —articule apenas. 
Se sentó junto a mi y rodeo mi hombro con su brazo,le mire lentamente y el solo me sonrió — ¿co-Como es qu..—

—¿que se que es tu cumpleaños?— pregunto divertido — te dije que se todo de ti...

"OK, ahora si estoy muy nervioso"

—toma —tendió su mano hacia mi y pude ver una pequeña caja negra.

— no —Le empuje la caja de vuelta.

—¿por que? —

—De seguro ha de tener algo ahí dentro que hará que me desmaye o me caerá algún liquido — dije molesto.

—eres mi amigo, solo tomalo antes de que te golpee — contesto serio.

Tome aquella caja ,respire profundo y la abrí lentamente, dentro de ella no había aquello que esperaba, al contrario... Un hermoso brazalete negro, con una pequeña placa con una "G" grabada en ella. No sabia que hacer o decir, Nam era completamente raro, había veces en las que me trataba de lo mas pésimo, y otras veces me trataba como un amigo real, eran contadas aquellas veces en las que se portaba de tal forma, pero me hacían sentir bien.

— De nada — dijo poniéndose de pie y empezó a caminar lejos de mi.

—Gracias — antes de que desapareciera fue lo único que logre decir.

¿Han escuchado aquello llamado el "síndrome de Estocolmo"? ¿no?

Bueno es algo así....

El Síndrome de Estocolmo es un estado psicológico en el que la víctima de secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador. En ocasiones, los prisioneros pueden acabar ayudando a los captores a alcanzar sus fines o evadir a la policía.

Según la corriente psicoanalítica el síndrome de Estocolmo sería entonces una suerte de mecanismo de defensa inconsciente del secuestrado, que no puede responder la agresión de los secuestradores y que se defiende también de la posibilidad de sufrir un shock emocional. Así, se produce una identificación con el agresor, un vínculo en el sentido de que el secuestrado empieza a tener sentimientos de identificación, de simpatía, de agrado por su secuestrador.

Entonces yo era el secuestrado y Nam mi secuestrador, habían ocasiones en las que Nam iba ser atrapado por los docentes, pero como buen esclavo yo terminaba asimilando la culpa, o eso era lo yo creía, pero la verdad era que lo hacia por que quería, seguía ahí por que quería, por que le había tomado cariño a mi agresor.

En todo el día Nam no me había molestado, o alguno de sus amigos, fue un día tranquilo, uno tranquilo después de mucho y si, si me había colocado aquel brazalete en mi muñeca derecha, debía aceptar que tenía buen gusto.

Las clases terminaron, todos en mi salón se fueron, solo quedaba yo dentro de el, después de unos minutos tome mi mochila y me dispuse a emprender camino hacia mi casa, donde de antemano sabia que mi madre me esperaba con un pastel, con aquella sonrisa que alegraba mis días, pero antes de poder acercarme a la puerta, los mismos chicos que solían atormentar mis días, se encontraban entrando por ambas puertas, bloqueándolas por completo desde a dentro, me miraban fijamente con aquellas sonrisas siniestras.

—¿que... que están haciendo?—en mi voz se podía reflejar el miedo que sentía en aquel momento.

—Terminar de darte tu regalo de cumpleaños — y ahí estaba el, aquel que hace unas horas me había dado un brazalete.

—Kook nos contó que en tu expediente dice que le temes al encierro —comento yoongi quien mantenía un semblante cínico y divertido.

— te ayudaremos a que en este día, lo superes —termino de decir Nam.

—¿que? —mi respiración comenzó a acelerarse y a sentir como en cierta forma mi corazón se detenía.

—nos vemos mañana Gaho — dijeron todos al unísono mientras hacían un ademán de manos en forma de despedida.

—¡¡¡NO!!! —grite con todas mis fuerzas, y estos corrieron y cerraron ambas salidas por fuera, les colocaron candado y rieron como si fuese el chiste mas gracioso del mundo — DEJEN ME SALIR, POR FAVOR — suplicaba,pero estos solo reían y como ya lo veía venir, se dieron la vuelta y desaparecieron de mi vista — POR FAVOR.... MI... mi mamá me espera— aquello último fue mas como un susurro, me quebré por completo, mis lágrimas salían y el oxigeno me escaseaba, era difícil respirar, mis piernas flaquearon y caí al suelo, mis ojos se cerraron al par dejándome inconsciente.



Nayeli Hye

Editado: 11.07.2019

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