Cánticos al más allá

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Capítulo 7: Tengo preguntas

¿Te importa? ¿Por qué no te importa?

Te di todo de mí, mi sangre, mi sudor, mi corazón y mis lágrimas

¿Por qué no te importa?

Estuve allí, cuando nadie más estuvo.

Ahora que te has ido y yo estoy aquí

Tengo preguntas para ti.

                                                       “I Have Questions” – Camila Cabello

 

 

Veo a un grupo reunido en el lugar pactado y me acerco temerosa. Traigo la mirada en mis pies mientras llego hasta ellos. No dejo de pensar en de qué va esto. Nunca vi a Maggie reunirse con nadie, mis padres no nos dejaban asistir a reuniones que no fuesen en casa, alguna beneficencia o en la Iglesia y eso se resumía a ninguna en absoluto. Y ahora que lo pienso, jamás vi salir a Maggie junto a alguien de la escuela además de…

Cameron Mason, allí estaba él. El chico con el que Maggie paso cada uno de sus últimos días, el chico por el que desafío a mis padres, el chico que terminó con su vida.

No puedo descifrar como me siento en este momento, si estoy molesta o aterrada, o quizás solo fuera de control. Deseo tanto correr hacia él para golpearlo en el rostro con todas mis fuerzas y dejar así salir todo el resentimiento que he estado guardando. Pero soy consciente de que estaría cometiendo una estupidez.

—Muy bien. Ya que estamos todos reunidos podemos empezar la sesión.

Escucho cada palabra que pronuncian a mí alrededor pero mis ojos no pueden apartarse de Cameron y puedo notar que él se sonroja con mi atenta mirada. Tiene un rostro bonito para variar, rasgos rudos y suaves a la vez, rastros de barba, largas pestañas, ojos de un tono verdoso, labios rosados, y cabello dorado que contrasta con los rayos de sol. Nunca le había prestado tanta atención como lo hago ahora. El aparta la mirada muchas veces y se concentra en sus manos, que no dejan de moverse. Es la segunda vez que observo a un chico ponerse nervioso con mi mirada, o más bien la mirada de Maggie.

Curiosamente el primer chico está sentado a mi lado, el mismo pelirrojo del autobús.

—Jhonny, ¿quieres decir algo antes de empezar? No quiero que me interrumpas cada dos segundos como siempre.

Le dice Sue. Ella es una chica imponente, con apariencia de estrella latina, de aquellas que con solo una mirada te puede hacer desear desaparecer. No es de extrañar que tenga a varios chicos detrás de ella, sin embargo es famosa en la escuela por no pasar de las primeras citas, la razón, un aparente misterio.

—Estoy bien, gracias. Tomaré notas.

Se acomoda las gafas y toma su cuaderno para poder escribir.

Paso revista a los demás chicos reunidos. A mi lado izquierdo se encuentra Cody Mercury, el clavadista estrella del equipo de natación, un chico con el que solía compartir mi clase de historia. Sostiene de la mano a Miranda, una chica gótica que tiene como novia. Nunca comprendí porque dos personas tan diferentes entre sí se sentían tan atraídas, pero ellos parecían estar perdidamente enamorados. Cody era extrovertido, el chico ruidoso que llama la atención de todos. Mientras que Miranda, era callada como un muerto en su entierro, además de poseer una singularidad, era invidente. Lo más interesante de ellos era que a pesar de que Cody podía tener a casi cualquier chica de la escuela le era completamente leal.

—¡Eh Jhony! Porque no anotas las veces en las que una chica te ha rechazado. Quizás encuentres una analogía para conseguir el éxito.

—Quizás lo haga. Así como debería apuntar las razones por las que Miranda debería dejarte.

Lo reta. Cody parece debatirse entre iniciar o no una pelea, opta por no hacerlo quizás consciente de que con un solo golpe lo derribaría.

—¡Chicos, chicos! No empiecen con sus bravuconerías. Tenemos un asunto importante. Como bien saben en 5 días tendremos el tan esperado campamento donde nos comunicaremos directamente con el “señor de las tinieblas” —susurra casi inaudiblemente las últimas palabras—, y necesito saber que todos ustedes están absolutamente comprometidos. Si alguno no asiste se rompería todo el círculo y sería terrible para todos. Quiero que lo comprendan de verdad, desde el momento en el que hicieron el pacto, no hay marcha atrás. Eso significa que si uno falla, es el fin para todos.

Observo a los miembros del grupo y mi mirada se detiene en Cameron, ojala pudiera descifrar lo que dicen sus ojos. Entierro las uñas en mi piel conteniendo mi rabia.

—Sue, sabes que no hay manera de que Miranda y yo faltemos. En una semana son las pruebas para los juegos olímpicos, apuesto mi pellejo en esto. Y para Miranda esta es su última esperanza. —Le responde Cody.

—¿Qué dijo el oftalmólogo de New York? —Pregunta Johnny. No tengo idea sobre que hablan.



Danae C.P.

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En el texto hay: musica, misterios y secretos, paranormal

Editado: 19.06.2019

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