Cánticos al más allá

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Capítulo 26: Estas cuatro paredes

 

Estas cuatro paredes

Me susurran.

Saben un secreto

Que supe que no guardarían.

No tomo tanto tiempo

Para que el cuarto se llenara de polvo.

Y estas cuatro paredes

Vinieran hacia nosotros.

“These four walls” – Miley Cyrus.

 

 

 

 

Como una mujer que aprende de sus errores, no me apresuro esta vez y me tomo el asunto de Cameron con calma. Si deseo aceptar su petición debo asegurarme de estar en las mejores condiciones para realizar el viaje hasta Chicago.

Le pongo mucha dedicación a mis terapias físicas y de lenguaje. Mis avances son lentos pero seguros. Y en tan solo dos semanas soy capaz de tocar una melodía completa olvidando apenas un par de notas.

Melody me consigue una peluca que me coloco para sentirme como la antigua Terrie Chicago, aunque esta es de un tono rojizo no tan encendido, sin ondas y hasta por debajo de mis lóbulos. Con ella me siento más segura de mí misma, tanto así que no tengo temor a salir a dar un paseo y ser perseguida por los paparazzis.

Apenas salgo de la mansión encuentro a un grupo de fans reunidos alrededor de las rejas, Kennedy, mi guardia de seguridad, me ayuda a pasar en medio de ellos. Sin embargo, me tomo el tiempo suficiente para algunos selfies y firmas, después de todo, no tendría el estado de ánimo que tengo de no ser por ellos.

Mac ha intentado acercarse a mí en todo este tiempo, fallando colosalmente. Desayuna con Lena y conmigo cada mañana y al no conseguir ni una palabra mía dirigida hacia él sale de la mansión y no regresa hasta muy tarde. Ya ni siquiera compartimos habitación y siento que el espacio entre nosotros se agrandará cada vez más hasta lograr que solo lo vea de una forma profesional.

Esa tarde estoy sentada en la sala, junto a mi madre. Practico un poco calentando la voz y tarareando algunas escalas musicales. Mientras Lena se ve enfrascada en la lectura de la biblia. Jamás, ni en un sueño loco, hubiera imaginado una escena tan pacífica en la que la música se viera involucrada.

—Tienes una hermosa voz, nunca te lo dije —me habla Lena cerrando el libro sagrado que sostiene en su regazo.

Elevo la comisura derecha de mi labio inferior. El recuerdo del día en que reconocieron el cuerpo de Maggie me golpea de pronto. Los veo, a mi padre y a ella llegar a casa, con los rostros cargados de desgano y abatimiento, abrazarnos a Chloe y a mí, y romper en un llanto desconsolado.

—Siento mucho lo que le pasó con Maggie. —Le digo por primera vez.

—No es culpa tuya, existe un único culpable.

Por supuesto que ella cree que fue Cameron quien la asesinó, fue eso lo que aseguraron los testigos, que eran nada más ni nada menos que Susan, Cody, Miranda y Jhonny. Ahora sé muy bien que todos ellos se unieron para incriminar a Cameron. Pero, ¿Qué hay de Joanne? ¿Sería ella capaz de dejar a su hermano ser culpado luego de todo lo que él hizo por ella?

—¿Hablas de Cameron?

—Sí, ese muchacho. Los chicos de la escuela de Maggie aseguraron que fue la última persona con la que se le vio.

—Recuerdo que lo detuvieron, ¿Qué pasó con el caso?

Lena se encoge de hombros.

—Lo archivaron cuando no encontraron verdaderas pruebas incriminatorias. El puñal con el que Maggie fue atravesada nunca apareció, el chico negó lo ocurrido. No podían hacer mucho con los testimonios de los testigos. El caso aún permanece sin resolver. Pero ni tu padre ni yo necesitamos más pruebas de que fue ese malnacido el que le arrebató la vida a tu hermana. Incluso…

Sus palabras comienzas a ponerme nerviosa.

—Incluso tu padre lo encaró, le exigió que le dijera lo sucedido. Al día siguiente, el chico había desaparecido. El padre de Cameron acusó a tu padre de haberlo amenazado y más desfachateces.

Entonces es por eso que Cameron permanece instalado en Chicago, para alejarse de mis padres y de todo aquel que lo acusa de la muerte de Maggie. Pobre, no puedo concebir infamia tan grande.

¿Cómo pueden dañar la reputación de un chico tan bueno como él? ¿Cómo puede su hermana y su padre dejar que algo como eso suceda?

Tanto Joanne como el padre de Cameron saben muy bien cuál es la verdad y aun así deciden poner sus intereses por encima de quien siempre veló por protegerlos.

Ahora más que nunca estoy convencida de que debo hacer algo.

Debo unirme a Cameron para terminar lo que empezamos, como el mismo lo dijo.

Limpiaremos su nombre, hallaremos a Maggie y desenmascaremos a los verdaderos culpables para no permitir que lo que le pasó a mi hermana continúe pasando.

***

Reservo un vuelo a Chicago para ese mismo fin de semana e intento pensar en una forma de manipular a Lena para que regrese a Omaha sin hacerla sospechar.

—¿Estas segura Teresa? —me pregunta cuando le hablo de mi falso plan.

—Sí, mamá. Quiero regresar a los escenarios. Le dije a Mac que me programara una presentación para este fin de semana.



Danae C.P.

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En el texto hay: musica, misterios y secretos, paranormal

Editado: 19.06.2019

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