Cánticos al más allá

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Capítulo 31: Mágico

Me gustaría poder poner un hechizo sobre ti

Me gustaría poder hacer que se sienta como yo

No sería eso dulce

Tan mágico

Me gustaría que con un chasquido y agitar la varita mágica

Conseguir todo lo que siempre quise

Y poner un hechizo en ti

Para hacerlo todo realidad.

“Magical” – Selena Gomez

 

 

Me pase el resto del día investigando cómo usar las cualidades que acababa de descubrir. Resulta que el hecho de que Maggie se comunicara aun estando con vida no era nada imposible. Existían médiums capaces de comunicarse con personas pertenecientes a este mundo. Había casos de algunos que recibieron un pedido de ayuda o consejo de un familiar que aún vivía o de alguien con quien compartían lazos telepáticos. Quizás Maggie los poseía y solo hasta entonces se había dado cuenta de ellos.

También descubrí que existen varios tipos de médiums, están los que escuchan palabras del ser que se quiere comunicar, sin verlo u oírlo, los llamados “clariaudiente”; los famosos “clarividentes” que poseen un desarrollo extraordinario del sentido de la visión; médiums de “posesión” que a su vez, pueden ser de posesión completa, cuando el ser que intenta comunicarse obtiene el control total del médium, o de posesión parcial, cuando solo usa una parte de este ya sea sus recuerdos, movilidad de manos, sus cuerdas vocales, u otros. Según estas descripciones descubro que mis habilidades se identifican con los últimos.

Y ahora qué sé la naturaleza de mis dones decido intentar todas las formas posibles para hacer uso de ellos.

Cameron y yo habíamos pensado en usar el hipnotismo para desatarlos. Así que me recuesto en el sillón principal, Cameron a mi lado me pide que cierre los ojos y con voz apenas audible empieza a describir el escenario al que me debo transportar.

Debo borrar los colores para que mi alma se pierda en la oscuridad, y callar los sonidos para que la voz de Maggie se haga escuchar. Si tenemos suerte y ella está intentando contactarme conmigo justo ahora, nuestras almas al fin podrían coincidir en un mismo espacio de tiempo.

Mi concentración es puesta a prueba cuando Cameron toma mi mano, un cosquilleo se extiende desde las yemas de mis dedos hasta mi pecho. Lo suelto y de inmediato abro los ojos.

—¿Qué paso? ¿Sentiste algo? —pregunta con la mirada esperanzada.

—Sí, tus dedos en los míos.

El suspira, de alguna forma la decepción en su mirada me lastima.

—Lo siento, pensé que podría servirte de ayuda.

—Sera mejor que no vuelvas a hacerlo —le digo dejando que el enfado se filtre en mi tono de voz.

—¿Por qué te molesta tanto?

—¿Por qué me molesta? ¿Qué porque me molesta? —Río con ironía—. Lo sabes muy bien Cameron, sabes lo que siento por ti, pero desde que he llegado haces de cuenta que no pasó nada entre nosotros. ¿Ya te olvidaste del beso que nos dimos? ¿Representó tan poco para ti? —Suelto de golpe, sorprendiéndome incluso a mí misma por el estallido.

Cameron se queda quieto en su lugar, mirando como derramo una que otra lágrima, me es imposible predecir su próximo movimiento.

Me siento aún más avergonzada cuando no hace absolutamente nada más que esperar.

—Olvídalo, no debí reaccionar así. Sigamos. 

Me vuelvo a recostar y cierro los ojos.

Al cabo de un momento me canso de esperar la voz de Cameron y cuando abro los ojos descubro que se ha ido.

—¿Cameron? —pregunto con el miedo de haberlo espantado. Pero el retorna al instante llevando una caja de cartón en brazos que deja en el suelo.

—¿Y eso?

Él no es un chico de muchas palabras por lo que debo darle un pequeño empujón.

—Son canciones. Canciones que escribí para ti en todo el tiempo que estuvimos sin vernos.

Creo que él se percata de la sorpresa en mi rostro porque toma algunas de las partituras y me las coloca en el regazo.

—Puedes leerlas, si eso quieres —es evidente que le cuesta abrirse de esa forma.

Lo miro a los ojos y el agacha la mirada, así que llevo mis ojos a las letras. La primera canción tiene por título “Perdido sin ti”, por la separación de los tiempos puedo darme cuenta de que es una balada, habla de hallarse en un estado de confusión, sin entender a qué ritmo va su corazón, ni con quien lo llevan sus pensamientos. La segunda canción “Ojos tiernos”, trata de básicamente lo mismo, confusión, soledad, anhelo.

—Son muy buenas —Es todo lo que puedo decirle.

—Gracias pero no es por eso que te las di. Esperaba que ellas expresen como me siento de una forma en que las palabras no pueden.

Asiento, claro que lo he entendido.

—No sabes a cuál de las dos quieres.



Danae C.P.

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En el texto hay: musica, misterios y secretos, paranormal

Editado: 19.06.2019

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