Cásate conmigo

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Capítulo VII

Esa noches Isaac pasó por Nathalia, quien se miraba muy bella con un vestido color ocre con un escote en la espalda.  Salieron del edificio y caminaron hasta llegar al auto de Isaac. Él como todo un caballero le abrió la puerta del pasajero para que ella ingresará.
 

Condujo hacia el centro de la ciudad donde se estacionó frente a una joyería muy lujosa.
 

—¿Qué hacemos aquí ?— le preguntó ella algo extrañada.
 

—Se supone que eres mi prometida, por lo tanto debes tener un anillo que lo compruebe —le explicó—.Escojamos uno y luego nos vamos a cenar.
 

Nathalia extrañada por su acción no le quedó más remedio que seguir el juego, más ahora que había aceptado casarse con él. Bajaron del auto y la asesora de ventas les mostró los diferentes tipos de anillos, uno más costosos que otros.
 

—Escoge el que tu quieras—le dijo Isaac viendo  la vitrina, ver esos anillos le traía viejos y dolorosos recuerdos.
 

Para Nathalia no pasó desapercibido su mirada de dolor y eso aumento más su curiosidad de conocer su pasado.
 

—Quiero este—dijo ella señalado un hermoso anillo de diamante blanco.
 

La asesora poco después le entregó el anillo con la cajita de terciopelo, pero Isaac la tomó. 
 

—Dejame ponértelo, ese se supone que debo hacerlo—le dijo Isaac con una sonrisa.
 

Cuando se lo puso, una corriente eléctrica recorrió el cuerpo de Nathalia mientras Isaac también tuvo una sensación extraña.
 

Luego salieron del lugar, donde está vez se dirigieron al  restaurante, el encargado los saludo cortésmente y les mostró el menú. Luego de unos minutos pidieron sus órdenes.

 

— ¿Cómo crees que reaccione tu familia con este compromisos falso ?—interrogó Nathalia mientras observaba a su alrededor donde más de una mujer estaba mirando con coquetería a Isacc.
 


 


 


 

—Estoy seguro que se alegrarán con la noticia— respondió con tranquilidad—.¿Y los tuyos?
 


 

En ese momento el mesero se acercó  y sirvió sus platillos. Cuando se fue ella respondió:
 


 

—En mi caso, mi madre enloquecerá y querrá planear la boda.
 


 

Él rió levemente ante su comentario. Luego desvío su mirada hacia una mujer quien recién ingresaba al restaurante acompañada de otra mujer: Se trataba de la reportera Carolina Montiel de la revista Farándula de Hoy
 


 

Ella al sentir que la observaban se acerca a Nathalia e Isacc.
 


 

—¡Miren a quienes tenemos aquí!— exclamó Carolinas eufórica.
 


 

Isacc fue el primero en ponerse de pie para saludarla con un beso en la mejilla. Nathalia sin comprender quien era  hizo lo mismo.
 


 

—Es un placer verlos —le dijo Carolina  con su mejor sonrisa—. ¡Qué anillo más hermoso ! No me digas que ustedes dos.. —preguntó señalandolos.
 


 

Nathalia intercambio miradas con Isacc. Comprendió que esta era la oportunidad que habían esperando para dar a conocer la noticia su compromiso públicamente.
 


 

—Estamos comprometidos—respondió Isacc afirmando sus sospechas.
 


 

—¡No lo puedo creer, dejarás más de un corazón roto con esta noticia !—comentó ella con alegría—.¿Le dieron la exclusiva a alguien más?.
 


 

Fue en ese momento que Nathalia comprendió que ella era una reportera.
 


 

—Todavía no —le confirmó Nathalia.
 


 

A Carolina se le iluminaron los ojos con su respuesta. Ambos decieron invitarla a su mesa para comenzar la entrevista, Carolina sacó una libreta y una pluma de su cartera y comenzó a escribir mientras ellos narraban la  historia de amor que ya habían planeado.
 


 

Después de unos minutos  la entrevista finalizó.
 


 

—Muy bien solo falta una fotografía de la feliz pareja ¿Me permiten tomar una?—preguntó Carolina tomando su cámara.
 


 

—Claro no hay problema— dijo  Nathalia colocándose al lado de Isacc quien la abrazo.
 


 

Ese abrazo fue algo nuevo para ambos pero donde se sentieron muy bien.
 


 

—Mañana la noticia será publicada, gracias por esta increíble exclusiva— añadió Carolina guardando su cámara.
 

 

Luego se despidieron de ella.
 


—Al parecer todo está a nuestro favor—comentó Isaac tomando un trago de su copa.

Nathalia tambien brindó, pero pensantivo y con una extraña sensación.

 



Evelyn Romero

Editado: 17.08.2019

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