Castle.

Tamaño de fuente: - +

XVI

Ryan agarra mi cintura, me acerca a él agarrando mi mano y mi cintura, ambos nos movemos al ritmo de la música sin decir nada. Ryan como siempre luce increíble, un fabuloso traje color negro con detalles en rojo, el luce muy bien, demasiado bien, su rostro perfecto, su cabello y hasta la forma de moverse.

Yo por mi lado llevo un lindo vestido azul oscuro con negro, mi vestido tiene un pronunciado escote y una abertura a un costado la cual expone mi pierna.

Esta fiesta esa en honor a la fundación de nuestro hermoso y amado Castle, me es irónico que justo ahora este bailando con la descendencia de los fundadores, la fiesta siempre se ha llevado a cabo en el viejo castillo pero ya sabemos lo que sucedió ahí. Todo en estas fiestas es muy elegante correcto y formal, muy al estilo de los mellizos.

—Sé que sabes demasiado sobre mí. —susurra y lo miro. —Sé que eres lista, muy lista y odias no saber más por eso has estado investigándome ¿no?

—En gran parte. —respondo en un leve y despacioso susurro.

—La otra parte es porque te gusto ¿no? —suelta así sin más.

Sabía que no lo dejaría pasar por lo que me prepare mentalmente para responder o bueno eso pensé, la realidad es que esta asustándome, el nerviosismo entro en todo mi cuerpecito haciendo que no corazón lata súper rápido. Asiento levemente sin mirarlo.

—Debería dejar de torturarte pero solo soy un chico y esto me resulta gracioso. —la picardía en que denota su voz es demasiado clara y algo juguetona pero hay algo que para mí es más claro aún, la incredibilidad y extrañeza que le provocan mis palabras. —Mírame.

—Jodete Rayan. —le digo, el me hace mirarlo.

—A ver dime que te gusto.

—No. —lo piso el pie a propósito. —Lo siento. —me disculpa falsamente, él ni se inmuta.

—Venga Estrellita dilo.

— ¿Por qué?

—Porque quiero oírlo de tus labios, sin mímicas o señas. —se encoge de brazos y justo ahí comprendo «Él no es capaz de creerme» respiro profundo.

—Lo que sucede es que no estás seguro de lo que dije esa fatídica noche, seguro trataste de comparar lo que dije con otras palabras para saber si estabas en lo correcto ¿Por qué estas dudando? Es decir ¿Por qué creerías que no podrías gustarme? —Ryan me mira y yo permanezco seria.

—Vamos a saludar a tu madre. —me ofrece su brazo nuevamente el cual tomo, suspirando con dramatismo.

Nos acercamos a mi madre y no me sorprende ver a mi abuela del brazo de Sebastián, ella después de llorar como loca se la cogió con el chico, es como si le causa fascinación: eh abue él es muy joven para ti déjalo. Pienso.

Ryan sonríe a mi madre dándole las buenas noches, mi abuela y Ryan se miran por unos minutos. Odio la facilidad que tiene mi mamá para llevarse bien con mis amigos, ella y Ryan hablan descaradamente de mi como si no estuviera aquí, aprieto su brazo robando su atención.

—Que linda, la pitufa quiere llamar mi atención para que la dejemos tranquila.

—Oye no le digas pitufa. —defiende mi mamá. —Es un minium.

—Se supone que me defiendas de su bullying. —me quejo.

—Nena, él tiene razón. —bufo.

—Bueno señoras Robert fue un placer, hablare un poco con la minium.

—Está castigada. —dice mi madre.

—Lo sé, no la llevare lejos, solo la avergonzaré un poco.

—Ryan. —dice mi madre en forma de regaño.

—Ya, no dije nada, nos vemos. —se despide.

Él me guía a una pequeña escalera en la parte trasera del nuevo castillo, ni sabía que esto estaba hecho, según dicen esto apenas se está levantando pero Ryan bien que tiene un cuarto aquí, es muy sencillo la verdad y no tiene nada salvo algo para sentarse en la ventana y bajo este hay un libro, se sienta ahí y me indica que le siga y eso hago.

—Siempre odie las fiestas. —admite.

—Yo igual. —miro abajo. — ¿Por qué te es imposible creer que podrías gustarme? —digo sin mirarlo, Delaney dijo que le hiciera frente al tema sin temor aunque estuviera muriendo, dijo que pase lo que tenga que pasar, que estaré bien, no moriré de amor y que ella sabe que todos estarán para mi si algo sale mal, incluyéndola.

—No comprendo él porque. Eres lista como yo, sabemos que él físico tiene demasiado que ver y yo no luzco físicamente perfecto, también eres lista para reconocer que aunque él físico tiene que ver si la persona tiene una mala actitud o él cerebro vacío no importa, mi cabeza no está vacía y me enorgullece pero tengo una mala actitud y no siempre estoy de humor.

—Si... Yo no creo eso. —admito. —Para mí es normal que estés enojado por lo que sucede con ustedes y a pesar de eso me tratas genial, siento que en me miman ya que desde que les conozco ustedes me tratan bien y hablan conmigo, además los he conocido mejor, poco a poco pero almenos lo hago.

—También nos analizas y nos estudias. —lo miro, él está mirándome así que asiento. —Siempre puedes preguntar, tienes las fuentes de la información. —sonrió bajando levemente mi cabeza.

—Tal vez luego.

—Stella. —llama mi atención cosa que funciona ya que lo miro. —También me gustas. —siento mi cara arder. No debería impactarme tanto ya que Sebastián me había comentado que le interesaba y que dejase de asustarme. Ryan ríe de lado y se acerca a mí para acariciar mi mejilla. —Eres tan excesivamente tierna.

—Ryan yo...

— ¿Quieres salir conmigo? —asiento. — ¿Puedo? —dice mirando mis labios lo que me enrojece aún más, asiento a pesar de estar nerviosa y algo asustada.

Él se acerca con lentitud, roza nuestras narices provocando mis ansias por besarlo, el une nuestros labios en un pequeño y ligero beso, lleva su otra mano a mi mejilla para moverse con lentitud. Trato de seguirle aunque realmente no sé si este o no haciéndolo bien solo trato de seguirle, el nerviosismo y miedo está consumiéndome, ni siquiera puedo creer que si le guste.

Mi corazón late más rápido de lo normal, mi cuerpo hormiguea y siento mi estómago enloquecer. Ryan se separa de mí pero no se aleja, automáticamente hace eso siento ganas de más y como si lo extrañase, el nerviosismo, mis latidos desesperados y la respiración un tanto agitada siguen en mí. El une nuestras frentes y suspira dejando salir aire de su boca, aire que aterriza en mi cara.



Yoly Moya

Editado: 26.01.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar