Casualidad O Causalidad

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CAPITULO 2: CONOCIÉNDOTE

Cuando conoces a alguien tu vida se transforma y quieras o no, nunca volverá a ser la misma, porque llegamos con propósitos que muchas veces escapan a nuestra razón. Descubramos los motivos por los que nos cruzamos en la vida de alguien y quedémonos con aquellos que nos permitan avanzar en nuestro camino hacia el éxito, porque recuerden todo pasa por alguna causa y nada sucede porque sí.

“Cada vez que conoces a alguien, tu vida cambia y, tanto si te gusta como si no, nosotros nos hemos encontrado; yo he entrado en tu vida y tú en la mía”

Federico Moccia

Iniciaba un nuevo día con un vacío que abrigaba mi ser, recordándome a Daniel y un palpito me decía que todo estaría en calma si hacía de cuenta que nunca lo conocí, pero sabía que de una u otra manera mi corazón quería sentirlo cerca. Aquel día no entre al restaurante para evitar verlo, porque quería seguir mi intuición y su alerta de peligro; al atardecer, fui a mi clase de piano y me encontré con Tifani.

-Hola amiga ¿Cómo estás?

-Hola Ti, un poco desconcertada.

- ¿A qué se debe?

-Sonará un poco extraño, quizá un poco ridículo, pero es por este chico que te conté aquel día… el que rescaté en la playa.

- ¿Por qué? ¿Te gusta y sientes que no puedes estar junto a él?

Ella me llevaba algunos años de ventaja así que tenía muchos más conocimientos sobre relaciones de pareja y más si llevaba años de casada y su matrimonio era casi perfecto. Además, me conocía tanto que sabía que algo en mí no andaba bien, ya que no era costumbre verme baja de nota.

-Sí, hay algo que me dicta que no debo escucharle, pero, por otro lado, deseo saber más de él.

-Es normal que te sientas así. Casi siempre que sentimos que nos podemos enamorar, nos da miedo. Pero mantente tranquila, date la oportunidad de conocerlo y si vez que sigues teniendo esa sensación, entonces aléjate.

- ¿Y si me enamoro y no puedo alejarme?

-Preocúpate por el hoy.

-No lo sé, pienso que debo analizar mejor las cosas.

-No te compliques tanto, relájate y disfruta, aprovecha el tiempo.

-No sé, no estoy del todo confiada.

-Entonces deja que el tiempo te muestre.

Minutos después me encontraba en mi clase, pero mi alma estaba ausente y mis pensamientos solo giraban en torno a lo que estaba sintiendo por ese hombre.

-Sara, concéntrate. No llevas el compás de la melodía, ¡te estás perdiendo en Sol!

-Lo siento Oscar, estoy un poco distraída.

-Maneja el tiempo. –Dijo enfadado. –Los músicos dejamos de lado nuestros problemas personales.

-Lo sé.

- ¿Entonces? Sé que es primera vez que esto te ocurre, pero no puedo justificar el poco desempeño que has tenido hoy. Un solo piano que suene fuera del tiempo, hace que la melodía se oiga desastrosa.

Conozco lo que significa dejar de lado los sentimientos y ser objetivo al momento de realizar tus actividades, aunque dentro de ti, tu mundo se derrumbe. Mi profesión suele hacernos personas fuertes para poder dar fortaleza a los demás y actuar de manera eficiente en momentos de crisis y ese principio básico lo había aplicado muy bien, tanto para mis estudios como para la concentración y desempeño que se requiere en la música, pero Daniel había trascendido los límites de mi objetividad y me hacía desconcentrar el saber que la realidad escapa a los misterios de la imaginación. Él había tocado las fibras de mi corazón y lo que sentía se hacía tan fuerte como una bola de nieve cuando se forma una avalancha.

Al finalizar la clase, me encontraba con Tifani en el café que estaba a una cuadra de la academia y donde solíamos ir todos los días para charlar.

- ¿Qué tal estuvo la clase?

-Horrible. Oscar estuvo enojado porque cada vez que llegaba a Gm (Sol menor) perdía el compás de la melodía.

-Tal parece que hoy no has estado de muy buen ánimo. Te noto tensa, parece que este chico te está importando mucho. Debes ser más cuidadosa con lo que estas sintiendo, ve despacio.

-Su forma de actuar me hace sentirme insegura de lo que siento. Unas veces parece ser el chico ideal y otras, solo siento que no es la persona indicada.

-Dale tiempo al tiempo. Aprende a escuchar tu corazón, pero nunca dejes la razón de lado.



Jeanette A Sanchez L

Editado: 15.01.2019

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