Casualidad O Causalidad

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CAPITULO 25: SIN REGRESAR A TI

CAPITULO 25: SIN REGRESAR A TI

Perdonar no es sinónimo de debilidad y tampoco significa regresar junto a esa persona, porque no existe una cláusula de permanencia que te obligue a permanecer a su lado; perdonar es aceptar que, mereces ser feliz y que tu umbral siempre sea el amor. Si quien te ha perdido tardó en rectificar sus errores, no te permitas sucumbir ante su arrepentimiento, porque éste se escribe en la misma línea del perder. Regresar con quien tanto daño te hizo es atentar directamente contra tu autoestima y dignidad ¡Valórate y aprende de las experiencias! No te condenes a repetir la historia, una y otra vez.

“Perdona, olvida, aprende la lección y sigue adelante”

James A. Murphy.

 

Después de una larga meditación, Luna y yo decidimos que, necesitábamos hacer partícipe de nuestro plan a Tifani; lo mejor era no ocultarle la verdad y prepararla para lo que, estaba por venir. Era algo difícil de asimilar, pero como les dije en capítulos anteriores: para superar un temor ¡Hay que enfrentarlo!

Al día siguiente, nos dirigíamos a casa de Ti. Al llegar, ella nos recibió con postre y leche, lo cual amenizaba lo que, estaba por contarle. Luego de explicarle como fue todo el proceso, ella aceptó confiar en mí y se puso a nuestra disposición para colaborarnos en todo lo que necesitábamos.

 

-Al menos algo bueno hay que agradecerle. –Dijo ella, entre sollozos.

- ¿Qué? –Preguntó Luna.

-Haberle salvado la vida a Sara.

-Pues no hay que agradecérselo. Estamos a mano; yo lo salve primero. –Dije.

-Las apoyaré en todo y, además, también necesito verlo y decirle que, mi alma se ha sanado de todo el daño que me hizo.

-Lo que él causaba en nosotras, esa sensación de creer que, era el amor de nuestra vida… ya no está. -Afirmé.

-Gracias por confiar en mí y contarme lo que planean hacer.

-Gracias a ti, Ti.

-Es bueno saber que, todas nos apoyamos. –Dijo Luna.

-Bueno ¡Manos a la obra! –Exclamó Ti.

 

Nos fuimos para el hotel donde Daniel había estado conmigo por vez primera pues, ese sería el escenario que, protagonizaría el anochecer. Al llegar, Luna dijo: -Eres valiente, Sara. En tu lugar, no habría sido capaz de soportar regresar al lugar donde me abandonó.

-He aprendido a ser fuerte; no creas que, estos años han sido en vano.

-Yo tampoco habría soportado. –Añadió Ti.

-En realidad, somos más fuertes de lo que pensamos.

-Es así. –Afirmó Luna. –Bueno, continuemos porque ya está el equipo de trabajo aquí.

 

Al llegar a la recepción y preguntar por la habitación, el conserje del hotel que, me recordó se acercó y me dijo: -Señorita Sara, tantos años sin verla. No sabe cuanta alegría me da saber que, se ha podido recuperar. Es un gusto para nosotros tenerla aquí.

-Muchas gracias Sr. El gusto es mío.

- ¿En qué podemos ayudarle? –Sonrió.

-Vengo a preguntar por la Suite presidencial.

Él reviso la base de datos e inmediatamente informó: -Lamento comunicarle que, está reservada.

 

Sentí un tarugo en mi garganta y miré a las chicas. Luna se acercó y susurro: -Acaso este no era su lugar favorito? ¿Cómo así que está reservada?

- ¡No lo entiendo! Voy a averiguar a nombre de quien está.

 

Me volví hacia el conserje y le pregunté: -Disculpé, ¿a nombre de quien está la reserva?

-Srta. Sara, usted sabe que me gustaría decirle, pero va en contra de las políticas del hotel.

-Y ¿no puede hacer una excepción?

-Nada me gustaría más, pero sabe que ¡Trabajo, es trabajo!

 

Él tenía razón, pedirle que fuera en contra de su reglamento era una causa justificada para su despido. Así que, nos dirigimos hacia la entrada y allí, Luna dijo: - ¿Ahora que vamos a hacer? No contábamos con esto.

-No pensé que estaría reservada.



Jeanette A Sanchez L

Editado: 15.01.2019

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