Cataclismo

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Epílogo

Seis meses después de que la ojiva detonara en la sede rusa de Las Naciones Unidas del Mundo – y con ello ocasionara una gran masacre -, los países de mundo se replantearon la posibilidad de la paz con la raza metahumana. Ya les habían demostrado que no importaba cuantos medios usaran, ni cuanta tecnología tuvieran a su favor ellos sortearían los obstáculos, serían más inteligentes y ganarían a toda costa. 

 

Filipinas fue – nuevamente- el primer país que apoyó la iniciativa de vivir tranquilamente con los metahumanos, a ella se le sumó –tiempo después- Rusia y Polonia en el continente europeo; América Latina aseguró que siempre habían estado felices de convivir con dicha raza y lo demostraron a lo largo de los años con sus acciones y tras muchos debates judiciales, nacionales e internacionales en todos los países se llegó a la conclusión de que  los metahumanos eran inocentes del ataque a la sede rusa pues habían sido puestos en riesgo desde un principio y sus actos resultaron en legítima defensa – además de que no podían encarcelar a toda una raza-.

 

― Parece que lo hemos logrado ― susurra Luke desde una esquina.

 

― ¿No estás feliz por ello? ― pregunta Jhona volteando a verlo.

 

Ambos se sostienen la mirada, la oficina que ocupan es parte de la enorme casa que Jamie Lynn les obsequió al volver a Filipinas – puesto que luego de Ciudad Emma ese era el único lugar al que ellos llamaban hogar-, los ventanales de la habitación dejan entrar el resplandor de la hermosa mañana que los acompaña y padre e hijo tienen la oportunidad perfecta para limar asperezas.

 

― Escucha Luke ― el hombre es el primero en dar el paso más importante ― Perdóname, sé que por mi causa has tenido que sufrir toda tu vida pero quiero ser quien pueda apoyarte y protegerte al igual que he hecho con tu hermano ― sonríe ― No eres menos que Misael ante mí ni tampoco eres igual, eres tú y te amo por eso.

 

― No puedo simplemente olvidar lo que ha ocurrido ― suspira confundido.

 

― No te pido que lo olvides, hijo, te pido que me des la oportunidad de demostrarte el padre que puedo ser para ti y darte la familia que en un principio debió ser tuya ― se acerca a él ― Si me dices que no, no importa cuánto me cueste, voy a seguir peleando por tu perdón.

 

El hombre sale del cuarto con la cabeza en alto dejando a su hijo mayor sonriente y con la decisión tomada, no está seguro pero tiene la esperanza de poder tener lo que tanto ha anhelado todos esos años de triste niñez.

Por otro lado, Jamie se mantiene en reposo en un mullido sofá con su barriguita bastante crecida y envuelta en mimos por parte de su marido.

 

― Me alegra que todo haya cesado, casi es tiempo Darel ― la morena sonríe a más no poder.

 

― Lo sé, pronto tendré en mis brazos a Daia Wirrpanda ― besa la mejilla de su esposa.

 

― Imagina cuando la pequeña tenga novios, salga de fiesta y lleve la parranda en la sangre ― Carlos se mofa― Tío Carlos le enseñará a beber los mejores tragos.

 

― Y la tía Liesse le pondrá los más lindos vestidos para salir ― la rubia se lanza al sofá contiguo.

 

― Pediré una orden de restricción para ustedes dos ― masculla Darel mientras sus amigos se carcajean.

 

― No te preocupes, seremos buenos con Daia ― Liesse se resguarda en los brazos de Misael.

 

― Tienen que darle primos, no quiero que crezca en un ambiente de solo adultos ― ironiza Darel viendo a sus compañeros varones.

 

― Tranquilo, le daremos ― agrega Liesse riendo.

 

― ¿Le daremos? ― el ruso veloz tose haciéndose el desinteresado recibiendo una dura mirada de su chica.

 

― Tranquila, si él no te los da yo me ofrezco con gusto ― Caín guiña un ojo.

 

― Sueña ― responde seco Misael.

 

― ¡Pelea, pelea, pelea! ― Carlos alienta a sus amigos mientras todos ríen.

 

Cabe decir que luego de algunos meses de reacomodo nuestros héroes lograron retomar las vidas que llevaban antes de que todo el caos se desatara, volvieron a sus estudios y trabajos, la mayoría se dedicó – como en un principio debió ser- a tener una vida común y corriente y otros dedicaron su tiempo a la milicia y la política.

Amelia y Francis formalizaron su relación, Víctor y Florencia se comprometieron aunque no hubo boda de inmediato; Carlos decidió volver a hablar con su madre pero no fijó fecha alguna para ello, Liesse contactó a su tía Eva – la única familia materna que tenía- y como era de esperarse la mujer se asombró de saber toda la historia y de enterarse que tenía una sobrina; el resto del equipo siguió de la misma manera que ha sido siempre, buscando tener una vida pacífica y lo más mundana que fuera posible sin olvidar quienes son realmente y que por ello nunca estarán del todo seguros pero sabiendo que son capaces de hacer su propio futuro, forjar sus caminos a pesar de lo que los humanos digan, sabiendo también que no importa cuántos métodos utilicen dichos humanos la naturaleza siempre ganará y la evolución no se detendrá, seguirá avanzando, dando saltos evolutivos cada vez más seguidos hasta que la raza más débil – en todos los sentidos- aprenda de la superior y puedan ambas co- existir de la misma manera en la que lo hacen el resto de las especies del mundo.



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Editado: 14.05.2019

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