Celestial (luz de medianoche)

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Un cádaver

Capítulo 11: Un cadáver

Dessire

     La regresión de Dimas ya ha comenzado. Se encuentra tendido en su cama en lo que pareciera es un plácido sueño, pero estoy segura de que no es así. En la inconciencia sus temores han surgido disfrazados de recuerdos. Un pasado marcado de dolor y sufrimiento que cada uno de nosotros debe volver a experimentar. Debo admitir que me aterra el tener que cerrar mis ojos y dejarme llevar por mis memorias, pero al mismo tiempo crece la incertidumbre que envuelve a mi hermana, por alguna razón cada sueño que he tenido la involucra a ella.

     —¿Qué te ocurre? —le pregunto a Ronald. Él se encuentra mirando por la ventana, perdido en sus propios pensamientos. No comprendo mucho el mal que representa que él domine una habilidad tan delicada como lo es la regresión, es decir, a nadie le incomodo que Paula dominara las técnicas de una regresión pero en el momento en que se descubre que realmente es Ronald, las cosas cambian por completo. Anastasia está muy molesta por un pasado que ni siquiera conoce en realidad, solo se está dejando llevar por suposiciones.

     —No creo que me perdone —responde sin mirarme y desanimado.

     La habitación de Dimas es de color blanco y algunas decoraciones en verde cálido. Todo es muy puro y tranquilo. Al igual que mi habitación consta: de dos camas, dos armarios y las respectivas mesitas de noche, lo único diferente es que en medio de los dos armarios se encuentra un bonito árbol en madera pegado a la pared, su tronco moldeado a la perfección para que allí reposen libros, sus ramas se extienden y como si estuviera en florecimiento algunas escasas fotografías penden de ellas. Les doy una lasciva mirada y me encuentro con que son momentos precisos en la vida de Dimas con algunos de los chicos de la academia. Pero hay una rama dedicada especialmente para una vampira en particular, Romina.

     La pira funeraria termino casi que a media noche y mientras que unos nos fuimos a descansar, otros: Romina y Anastasia, le hicieron una visita a Paula para comérsela a preguntas sobre el tema de la regresión y las complicaciones que podría tener. Fue cuando la mentira quedo expuesta. Por algo dicen que las mentiras tienen patas cortas.

     Anastasia se ha ido con un grupo a la ciudad más cercana donde se ha levantado una serie de rituales en conmemoración a un ángel que ha caído a la tierra con las alas destruidas por el impacto, lo que se resume a la nueva celestial que ha elegido al príncipe de las tinieblas. Los rebeldes están usando a la chica para confundir a las personas y destronar la fe que tienen en Dios.

     —Ya se le pasara—digo.

     —No será así —dice con mucha seguridad.

     —¿Qué fue lo que paso? —se aleja de la ventana y se sienta en la cama libre al lado de la de Dimas. Nunca había visto tanta tristeza en sus ojos, él siempre ha sido tan alegre. Justo en estos momentos es como si en vez de Dimas fuera él quien se encontrara de frente con su pasado.

     —Hice muchas cosas malas en el pasado —dice y se recuesta con la mirada fija en el techo.

     No insisto más, y me concentro en mis propias preocupaciones. En las pocas horas en que pude conciliar el sueño me encontré sumergida en un agradable recuerdo pero siento que algo no encaja. Es una sensación que va y viene a cada instante mientras revivo esas imágenes. Mi último recuerdo fue con mi hermana y desde entonces, ella ha sido la protagonista de mis sueños y pesadillas. Lo que hace de mi vida un paradigma, porque en realidad no sé qué tan real y certeros son mis recuerdos. Anoche, la vi de nuevo. En está ocasión nos encontrábamos en el colegio, me vi de nuevo con ese uniforme escolar y ella también estaba allí solo que vestía de manera informal.

     Hay una camioneta, cruzo la calle y subo a ella. Dentro está Dina, quien maneja es un hombre no veo muy bien sus facciones pero se me hace conocido entonces me encuentro con un joven que mi mente rápidamente asocia como el novio de mi hermana, y es alguien que ha perturbado mi mente por mucho tiempo, Arnold.

     El problema con este recuerdo es que no tiene similitud con el que he tenido meses atrás. Cuando mi mente luchaba por despertar, uno de los recuerdos me posicionaba del otro lado de la calle, de frente al colegio, la camioneta llega y me introduce dentro a la fuerza, ese día desaparecí. En cambio ahora subo a esa camioneta por mi propia voluntad, conozco a dos de las personas que se encuentran dentro y vamos a esa cabaña donde estuve encerrada, y de la cual escape para luego ser asesinada.

     Entonces, ¿Qué es real y que no? ¿Fui a ese lugar por voluntad propia o me obligaron? es algo que no logro responder. La regresión debe mostrar mi pasado como si ocurriera en la realidad, en este momento y es allí donde encontrare las respuestas.



Nomi Saez

Editado: 01.10.2019

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