Cello Suite

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¿EN QUIÉN CONFIAR? — Tempo giusto

Alejandro y a su madre me invitaron a su casa, pero no quise ir, me excusé diciendo que me sentía cansado; Chiara y Paolo se fueron juntos, lo que me hizo sentir incómodo, pero no dije nada. Saber de su relación me causó mucha sorpresa, por parte de ambos. No podía creer como Chiara había pasado a perdonarlo tan rápido; y menos podía creer que Paolo, después de demostrar una indiferencia absoluta, se interesara sentimentalmente en ella. Me producía mucha desconfianza.

Aún me quedaron muchas dudas acerca de su nueva relación, pero no me atreví a preguntarles nada a ninguno de los dos; llegué a pensar que en ese momento podían estar juntos, no los iba a interrumpir. Decidí que al día siguiente hablaría con Paolo y le haría las preguntas necesarias, también que debía relacionarme menos con Chiara en adelante, todo lo que me había contado, contradecía totalmente la decisión que había tomado de estar con él; no sabía cómo dirigirme a ella sabiendo que era la novia de mi mejor amigo. Por otro lado, quería confiar en él.

En la Escuela teníamos aún dos cosas pendientes: La presentación de música de cámara, que me traía sin cuidado, ya teníamos listo el arreglo; y la composición para orquesta, que era lo que más me preocupaba, quedaba poco tiempo y aún debíamos ensayarlo con las orquestas que lo presentarían.

Ese lunes, pensando en todo lo que tenía que hacer y había aplazado con excusas, me levanté inquieto. Salí más rápido que de costumbre de mi casa y llegué temprano a la Escuela, mientras bajaba de mi auto vi a la maestra Gracia sacar varias cosas del baúl del suyo. Me acerqué a ayudarla.

—Buenos días, Maestra—. La saludé. —¿Puedo ayudarla?—

—¡Buenos días, Leonel! Si, te agradecería muchísimo—. Me dijo, dándome una caja, algo pesada y un portafolio.

—¿Vamos a usar esto en la clase?— Le pregunté, mientras hacía el ademán de querer ver lo que había en la caja.

—Eres de séptimo, ¿verdad? Si, vamos a usarlo, ya verás—. Me respondió con misterio. —Les gustará saber las noticias que les traigo hoy—. Dijo, mientras sacaba su fagot, el instrumento en el que se había especializado.

No esperaba esa respuesta, por lo que no pude ocultar mi sorpresa. Comenzamos a caminar hacia nuestro salón, recibiríamos Dirección.

—No te preocupes, es una buena noticia—.  Dijo para relajarme

No hice más preguntas durante el recorrido hasta el salón. Cuando llegamos ya estaban casi todos mis compañeros, aunque aún era temprano.

—¿Podrías sacar del portafolio que traes las carpetas que hay dentro? Hay una para cada uno de ustedes, tienen su nombre. ¿Podrías entregarlos?—

En la clase éramos doce en total, y era la única clase con un arpa y una tuba; Elena, que tocaba el arpa y Mateo en la tuba. Mientras llegó el resto de mis compañeros, comencé a repartir las carpetas y dejé la mía al final. La clase comenzó con la Maestra Gracia llamándonos la atención:

—¡Jóvenes! Leonel les repartió unas carpetas. ¿Pueden abrirlas? Creo que esto les va a emocionar un poco—.

Abrí mi carpeta, y lo que vi en la primera hoja me hizo abrir los ojos con sorpresa: “ORQUESTA NACIONAL”. En el salón se escucharon exclamaciones.

—Ya sabrán de que se trata. Para la presentación de las composiciones, además de la Orquesta Nacional y la del Conservatorio, se pidió el apoyo de la Orquesta Militar, tomando en cuenta el número de estudiantes que hay este año. Se hizo un sorteo, y cada uno de ustedes tiene la información necesaria de la orquesta a la que van a dirigir, los horarios en los que van a tener ensayo con ellos y lo más importante, el día de la presentación—. Allí me puse algo nervioso, no tenía nada hecho aún. La maestra Gracia continuó. —La fecha de las presentaciones fue escogida al azar, así que será la suerte de cada uno el día que les toque—.

—¡Maestra! ¡Esto es en un mes!—. Se quejó Carla, tan escandalosa como siempre.

—Te tocó la primera fecha entonces, Carla—. Se río la Maestra. —No soy una mala maestra, a partir de hoy, el periodo se va a usar exclusivamente para las composiciones, si lo necesitan, pueden ir y utilizar los instrumentos del auditorio, traer computadoras y llenarse de referencias. Pero las composiciones deberán estar listas, en quince días será la primera revisión—.

Todos comenzaron a alterarse y a ponerse nerviosos tras oír a la Maestra Gracia. Ella impasible, continuó:



Beina_

Editado: 12.06.2019

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