Charlie ©

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Capítulo 11

Ella nunca me creyó.

Yo pensé que confiaba en mí, y al parecer sólo note reflejos falsos de sus ojos. 
A pesar de vivir en un infierno de violencia, Lori nunca pensó en mí como yo creí que lo hacía. 
En su cuadernillo lo único que pude encontrar, fueron anotaciones de mis conductas. Pero nunca algún detalle revelador, con ninguna ilusión de que yo podría ayudarla, o que por lo menos pensara que soy inocente.

En su cuadernillo lo único que pude encontrar, fueron puras decepciones. 
Y eso me generó cierto enojo. 
Aunque tampoco puedo odiarla, sigo sintiendo pena por su vida y la necesidad incontrolable de querer ayudarla, lo cual lo voy hacer, y pronto.

Hace unos días estuve pensando en como salir de aquí, ya que no creo que Lori pueda hacerlo en éstos momentos. Gracias a Walter descubrí, que ella fue dada de alta ayer, y me preocupa mucho saber que ahora está en la casa con su marido. 
No quiero que la lastime de vuelta, y necesito actuar lo antes posible. 
Me hubiera gustado hacer que me entienda, que haya podido ver las cosas de otra forma, ver la solución con claridad como siempre la vi. 
Pero es tarde para eso, lo tendré que hacer a la fuerza y espero que me entienda, como lo estuve haciendo yo los días que venía afectada de su casa. 
Quiero que sepa que no está sola, y que la salvaré.

Cada noche leo y releo la dirección de su casa, y no sólo eso, tuve la suerte que en su billetera aparezca la foto de su marido; Robert Miüler. 
Planeé y pensé todas mis alternativas, desde mi huida, hasta la casa de Lori. 
No me caben dudas de que será un plan perfecto. 
Espero que Lori se una al plan, sino será otra coartada que tendré que pensar. En caso de si me atrapan. 
A veces me pongo a analizar mi vida en éste lugar, y sinceramente nunca tuve un motivo por el cual escaparme. 
Sólo espero no arrepentirme.

Cuando uno es tratado por ser diferente en un lugar aislado, jamás pensarías en que podrías encontrar una pizca de cordura entre todo éste mar de locuras.
Pero yo sí pude, sólo tardé once años en encontrarlo y no pienso hecharlo a perder. 
Tal vez no lo quiso escribir en su cuadernillo, pero quiero confiar que ella aún sigue viendo la cordura que creí perdida en mí. 
Lori me hizo abrir los ojos, y tengo miedo de cerrarlos. Ya no quiero seguir ocultando mis pensamientos, mis secretos, no cuando veo injusticias. Injusticias que se merecen castigos.

-¿En que piensas? - dijo Walter atento a mi rostro lavado.

Me encogí de hombros - en pensamientos errados de la sociedad - alcé una ceja y llevé mi vista a mis manos algo ansioso.

-¿Como cuáles? - dijo recostandose en el respaldo de su silla.

-No lo sé, pueden ser muchos. Pero en éstos momentos pienso en el asesinato visto como algo muy malo - dije rascando mi ceja y centrando mi atención a los gestos de Walter.

-¿Por qué crees que no tiene que ser algo malo Charlie? - dijo atento a mi respuesta.

-Creo que todo ser humano tiene el instinto animal de matar. Sólo hace falta un detonador para llevarlo a cabo - fruncí mi frente levemente - ¿quién dijo que matar estaba mal? ¿quién? Ya con tan solo mencionar esa palabra de seguro alguien comienza a tener escalofríos. Es como si nos hubieran metido un chip dentro de nuestra cabeza para temerle a la muerte, para temerle a los que la llevan a cabo. Antes el hombre mataba por instinto, luego mataba y se convertía en el más honrado, ahora el hombre mata y es castigado - suspiré profundo y sonreí de costado - considerar matar a otras personas como algo malo es un método de supervivencia, no del individuo sino de la especie. ¿Entiende Walter? El hombre no debe matar para no generar caos, una extinción... pero eso no quiere decir que sea malo. El no matar es una ley moral, pero no es nuestra culpa que ya nazcamos con el poder de asesinar. Nadie tiene la culpa de eso - me encogí de hombros indiferente al tema - y a veces da mucha gracia ¿sabe? ¿Cuántas películas de asesinos seriales han salido últimamente? Es todo un círculo vicioso, el querer mostrar el arte de matar tal y como se vive. Pero en fin, todo está en la decisión de cada uno.

-¿Y tú decisión Charlie? - dijo Walter procesando todo lo que acababa de decir.

-Mi decisión depende de mi instinto. Y no creo que sea el único que piense así - dije largando todo el aire de mis pulmones.

La sociedad está podrida, es tóxica. Todos siendo regidos por el poder de alguien más. ¿Cómo se le puede llamar a ésto vida? 
Todo genera imprudencia, y a su vez algunas veces nos lleva al dolor propio o del otro. No podemos movernos, no podemos opinar, no podemos cambiar, no podemos respirar. Debemos seguir siendo los robots del sistema ya armado.

Así que si quiero salvar a Lori debo salirme del margen visual. Porque para mí esa es la solución, como lo veo yo... como lo ve mi instinto.
Mi pensamiento es lo único que no pueden arrebatarme, aún estando encerrado en éste lugar aislado rodeado de gente diferente, no lograrán cambiarme. 
Si yo pude zafar once años de la sociedad tóxica, y actuar sobre mis propios actos, olvídense que pueden lavarme el cerebro y cambiar mí moral. 
Yo soy yo, y nadie puede contra eso. Nadie.

No te preocupes Lori, te haré ver, te ayudaré a salir del círculo vicioso más grande de todos: tú cabeza. 
Pronto saldré, y prometo que no te arrepentirás de nada. Verás que yo siempre tuve la razón en todo lo que decía o hice. 
Él día se acerca y no hay nada que pueda detenerme; porque eso jamás fue un obstáculo para mí. Hay que estar seguros de lo que uno hace, y no dudar en lo absoluto, porque con tan sólo un paso en falso, todo puede caerse y desatar una tormenta.

Y puedo asegurarte que esa tormenta, será la peor de tu vida. 

PD. Aclaro que lo que escribí no es para que lo tomen literal, es todo pura ficción del pensamiento de Charlie😅🖤



Valentina Brun (Valu Winchester)

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En el texto hay: psicopata, misterios, suspenso drama

Editado: 24.09.2019

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