Charlie

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¿Dónde estará mi "príncipe"?

—¡Te lo advertí! ¿Pero me hiciste caso? ¿Lo hiciste? ¡No! ¡Te emperraste con ese chico! Johnny, ¡tienes que dejar de ser tan enamoradizo!

—¿Qué? ¡Eso no es cierto! Yo no soy "enamoradizo", me hablas como si fuera un tonto adolescente. Yo tengo los pies bien puestos sobre la tierra.

—¿Ah, sí? Te dije que Matty no era de fiar. ¿Y qué hiciste? ¡Te lo llevaste a vivir a tu departamento! 

—Bueno... Admito que si la cagué con eso... ¿Pero qué querías que hiciera? Me contó los problemas que tenía con sus padres, que no quería dejar sus estudios, que no tenía quien lo ayudara...

 —¡Y sale Johnny, "el superhéroe de los príncipes en apuros" a salvarlo!  ¡Hay que ver que no tienes remedio! Ves a un lindo y adorable twinkie y pierdes la cabeza por completo. Tendrás un muy buen olfato atrapando criminales y asesinos, ¡pero escogiendo pareja te vas a la mierda!  

—Menos mal que eres mi mejor amigo, porque si fueras enemigo mio no me gustaría caer en tu lengua...

—¡Justamente porque soy tu amigo te digo tus verdades en tu cara! te diré lo que siempre me repetía mi abuela: "Tommy, nunca pierdas la cabeza por un culo". Y ya te diste cuenta que es muy fácil que te jodan: esos chicos con "carita de ángel" como Matty son los que más daño te causan. 

Mi amigo Tommy y yo nos bebíamos unas cervezas y conversábamos mientras veíamos el juego de baseball en la TV. Este vino a visitarme, a brindarme un poco de ánimo a su modo luego de enterarse que había terminado de forma muy mala con mi chico adorado.

—¡Ni modo, Johnny! Sólo sigue tu vida. Al menos te enteraste de la verdad y ya eres libre de él. Podrás buscar a alguien que si te valore realmente.

—¿Buscar a alguien? No, no creo. Mi vida está muy complicada ahora, mi trabajo me absorbe demasiado. Matty se quejaba que lo tenía descuidado, que no tenía tiempo para prestarle atención. Creo que eso fue lo que al final le empujó hacer lo que hizo.

—¿Qué mierda dices? ¡Johnny! ¿Estás justificando a esa perra? Lo siento, pero no hay forma de justificar la traición, la hipocresía, el descaro. ¡Bien! ¿Se sentía solo e insatisfecho? Pudo habértelo dicho, son personas "supuestamente" adultas: se sientan y hablan, intentan solucionar las cosas o simplemente terminan la relación y cada quien tiene la oportunidad de encontrar a alguien que si se ajuste a su vida. ¡Eso es lo que debe hacerse! ¿Pero qué hizo Matty? Se acostaba con otros hombres a tus espaldas mientras te mantenía "atado" emocionalmente, y claro disfrutaba muchísimo que lo mantuvieras. ¡Se aprovechaba de ti! ¡Te engañaba! Era un parasito vividor y un promiscuo. Si alguien te ama de verdad, no te miente y menos se acuesta con otros mientras tú estás trabajando.

—Gracias, de verdad necesitaba escuchar eso. Yo lo amaba, no, lo amo aún. Me va a costar un buen tiempo sacármelo del corazón. Y luego me va a costar mucho más atreverme a confiar en otra persona.

—Solamente son malas experiencias, Johnny. La vida está repleta de ellas y más en el tema del amor. Sabes que no es fácil encontrar a alguien con formar una relación estable. Para follar y pasarla bien puedes encontrar un chico cada noche si te da la gana, pero para amar... Allí si es complicado. Si quieres encontrar a tu verdadero "príncipe", primero te tocará enfrentar y sobrevivir a muchos  monstruos horrendos en el camino. 

—¿Mi "príncipe"...?

En ese instante que Tommy me dijo eso me pareció una bonita ilusión pero con muy pocas probabilidades de sucederme. Yo era un detective de homicidios, había visto las cosas más horribles que un ser humano puede llegar a ser por dinero, despecho, venganza o celos. Y cuando pensé que a pesar de toda la mierda del mundo había encontrado el amor, resulta que terminaron rompiéndome el corazón en un millón de pedazos. Ya no creía en los "príncipes", quizás en sexo casual y muy eventual dada mi absorbente profesión, pero nada de volverme a enamorar... Claro que todo ese pensamiento deprimente de despecho desapareció apenas conocí a Charlie. Así que, sí, mi mejor amigo tenía razón: Si existían los "príncipes", lo único es que aún no había encontrado al mío.

—¿Se acabaron las alitas picantes?

—¿Ya te las comiste todas, Tommy? ¡Era para los dos!

—¡Lo siento! Le agarrado un gusto a las alitas de un tiempo para acá... Iré a la cocina a prepararme un sándwich entonces. ¿Quieres?

—Si, por favor. Eso de andar con osos está alterando demasiado tu apetito, "Chaser"...

—¡Hay que alimentarse muy bien para poder cumplirle a un osito! —Me gritó mi amigo desde la cocina.

***



Luzbel Guerrero

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#87 en Novela negra

En el texto hay: lgbt, investigacion criminal

Editado: 03.04.2018

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