Cicatrices del Silencio

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Soledad

Han pasado dos semanas desde que había chocado con Jon en el pasillo, han Sido las dos horribles semanas de mi vida, mi padre no ha dejado de insultarme, tratarme como si fuera su sirvienta y cada día me agrede de distintas formas y con más fuerza.

En esas dos semanas he estado tres veces en el hospital prácticamente de gravedad, Xavier ha dejado de intentar hacerme razonar, se que sus intenciones son buenas pero, no podría dejar a mi padre solo, de alguna manera solo me tiene a mi.

Cada hora de cada día me recuerda la asesina que soy, la asesina de mi madre. No sé si soportaré más tiempo así, en cualquier segundo colapsare y temo no volver a respirar.

Mi padre ahora evita pegarme en el rostro, cuando lo hace es porque está muy borracho pero, casi siempre lo hace en el resto de mi cuerpo.

Papá cómo prometió me ha ido a recoger a la escuela para verificar que no esté con Jon.

Jon, ha estado de lo más feliz con Luna, su novia. Siento que ya no soy importante para nadie, Tyler se fue, papá solo me golpea y Jon, apenas si me saluda.

Quiero a mi hermano de vuelta, quiero a mi padre sereno y Feliz, quiero a mi mejor amigo de siempre pero sobre todo, quiero tener que mi mamá conmigo. 

Pero obviamente eso no es posible.

Había tomado la decisión de hablar con Jon, necesitaba el apoyo de mi mejor amigo, del hombre al que amo.

Comienzo a buscarlo por los pasillos ya que es hora de salir, camino rápido al pensar que al fin podré sentir sus cálidos abrazos al rededor mío.

Solo quiero dejar de estar sola y volver a sentirme querida.

Logro ver a Jon a lo lejos besando a una chica, Luna.

Trato de dejar a un lado esa horrible opresión en mi pecho y el incómodo nudo en mi garganta.

Toso falsamente para llamar su atención una vez que estoy a su lado. Ambos se separan y Jon me ve sorprendido y se separa de golpe de Luna quien frunce su seño confusa y enojada.

—Diana. 

—Jon, yo.... Yo solo....quería ver si podía hablar de algo a solas contigo. -Hice una pausa suspirando. -Es urgente.

—Eh, yo s....

—Mi amor, tenemos que irnos, tus padres nos esperan. -Luna se aferró al brazo de Jon evitando que continuara.

Jon la miro y después a mi, le rogaba con la mirada, era demaciado importante que hablará con el. Sentía que ya no podría con todo lo que tenía encima.

—Cierto, tenemos una comida con mis papás muy importante Diana. Puede esperar lo que me tienes que decir?. -El que el dijera esa solo me hacia entender cuán poco le importaba a todos además de que el nunca me querría como yo a él.

—Yo.... No, olvídalo. Ya no importa. -Dije lo último en voz baja mientras bajaba la cabeza. Me di vuelta y comencé a caminar en dirección contraria con el ánimo por los suelos.

—No... Diana!. -Escuché gritar a Jon, mire de reojo pero, Luna no dejaba que viniera tras de mí. Jon no se resistió ante su agarre. 

Le lance una muy dolida mirada antes de seguir viendo hacia en frente. Era más que obvio que no le simpatizaba a Luna, se reusaba a dejarme hablar con Jon, era una chica muy egoísta.

Pero lo peor, es que Jon se dejaba manipular por ella, por su falsa timidez, eso me molestaba aún más.

Desgraciadamente no pude pensar en otra cosa que no fuera en ello durante las clases, mis maestros notaban como mis calificaciones caían de golpe, antes tenía calificaciones de nueve hacia arriba pero, ahora no paso de siete. Mi beca estaba perdida.

Mi coordinadora me dijo que habían mandado llamar a mi papá, no pude hacer otra cosa más que levantarme de golpe con la mirada asustada y salir rápidamente de ahí. Cuando estaba llegando a la salida, ahí estaba Jon hablando con Luna pero, el solo tenía la mirada perdida, Vi que su mirada llego a mi y lo evite.

Un miedo que nunca había sentido recorrió todo mi cuerpo al ver a papá bajando del auto muy serio. Camine rápidamente hacia el evitando a Jon aún sabiendo que no despegaba su mirada de mi.

En cuanto llegué a él sin esperarlo me soltó una dura cachetada haciendo que callera al suelo. Los estudiantes que aún permanecían ahí, callaron de golpe y yo solo sentí mi rostro caliente de la vergüenza.

Sabía que Jon aún veía pero, que estudiante no lo hacia ya?.

Mi padre me tomo de la muñeca y tiró de mi para que me levantará, rápidamente lo hice y ahora coloco su mano en mi brazo apretándolo con mucha fuerza. Caminamos de nuevo hacia el auto, cuando abrió la puerta del copiloto me susurró:

—Cuándo lleguemos a casa te daré tu verdadero castigo.

Lo voltee a ver horrorizada, muerta de miedo ante lo que vendría en cuanto llegáramos. 

Sin poder responder me arrojo dentro del carro cerrando la puerta de golpe. Mi mirada se fijó específicamente en Jon, quien se mostraba molesto y preocupado.

Cuando papá detuvo el auto no quería bajar, soltó un golpe en la puerta que hizo que me sobresaltara.

—Baja ahora!.

Y se dió vuelta para entrar a casa. Suspiré y con miedo abrí la puerta del auto, baje cerrando la puerta detrás de mí y con pasos cortos y lentos caminaba hacia la casa, que con el paso de las semanas, está se estaba deteriorando. Ya no era la casa lúcida y viva de antes.



siver_dick

Editado: 18.06.2018

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