Cliché del Bad Boy [1.0]

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Capítulo 6

Viviana

Luego de tener la charla de cómo fue mi pelea con Delfina con Mariana quisimos salir a la plaza de deportes que queda cerca de casa. Así podía dejar jugar un rato a Sara con otros niños, pero el destino quería que me siguiera cruzando con Matías. Cuando llegue a la plaza vi que un pibe estaba pintando una pared, camine hasta ahí con Sara tomada de mi mano y observe aquel majestuoso dibujo. Como siempre mi amiga Mariana me arrastro lejos para que nos sentemos en el pasto de la plaza para charlar. Sara corrió a jugar a los juegos de niños que estaba cerca de donde nos sentamos.

– parece que el chico malo sabe dibujar me gusta – Mariana no despegaba la mirada de aquel ángel. De cierto modo no podía creer que algo tan hermoso fue hecho por Matías, digamos que yo tampoco soy la gran dibújate tengo un seis en dibujo y encima es raspando. Las únicas dos materias que tengo altas con una nota de nueve son idioma español y literatura. En estas dos materias entiendo todo muy rápido es algo que no entiendo mucho de mis compañeros tienen baja literatura y yo no es un milagro.

– es un hermoso dibujo me gustaría saber que lo inspiró – frote mis manos por mi rostro al sentir el contacto directo del sol. Siempre odie a ese gigante de color anaranjado que brilla desde el cielo, su solo contacto con mi piel me pone de mal humor. Adivinaran cual es mi estación de año favorita el invierno, la brisa fría del viento golpear mi cara en la madrugada de la mañana. La lluvia caer desde el cielo como si fuera un regalo, ver los arboles calvos y algunos obstinados por retener sus hojas. El invierno me recuerda a Matías frio, obstinado y misterioso no sabes cómo estará el día de mañana.  

– …tierra llamando a Viviana – mi amiga agitaba sus brazos delante de mí para llamar mi atención. Aparte la mirada de aquel ángel para ver a Mari que me miraba con cara de enojada. Siempre odio que la ignoren cuando me está hablando y yo siempre me distraigo con mis pensamientos olvidándome del mundo. No sé cómo somos mejores amigas, pero luego recuerdo que ella me soporta y se me pasa.

– ¿Qué me decías? – di una mirada rápida hacia donde estaba Sara jugando en las hamacas y volví la mirada a Mariana. Observe sus manos que jugaban sobre su regazo un gesto que la morena hacia solo cuando estaba a punto de decir algo importante.

– creo que me gusta alguien – las palabras retumban en mi cabeza mi amiga jamás había confesado que le gustara una persona. Muchas veces pensé que no tenía un corazón cual quiera estar con alguien. Jamás se lo recrimine ni pregunte la razón pues no soy quien para juzgar las decisiones de mi amiga. – m-me gusta Tomas sé que no es un buen chico, pero me gusta Vivi ¿no sé qué hacer? – Mariana cubrió su rostro con su pelo, formando una cortina de cabellos negros que la protegen del mundo.

Matías

Caminaba por la rambla mientras fumaba un cigarro y paseaba a la mascota de Barbara, se llama Noa y es una Golden retriever. Noa fue un regalo que le hicieron a Barbara cuando ella nació, la perra de la amiga de mama había tenido cachorros y los estaba regalando hecho de que ahora tenemos a Noa en la familia.

Debo parecer un adicto a la nicotina, pero lo cierto es que fumo cada vez que no están mis padres o hermanas para que no me delaten. A mi madre le vendría un ataque al corazón si me ve fumar, ella es doctora por lo tanto nos obliga a vivir una vida saludable. Cumplo sus caprichos cuando estoy con mi familia para que no me quiten el dinero que me dan mensual para mis gastos.

Subí el cierre de mi campera al sentir mis dientes castañear, le di otra calada a mi cigarrillo viendo a las personas corriendo por la acera mientras que otros tantos paseaban a sus mascotas. Caminar durante la noche me permitía pensar en lugares donde poder plasmar mi arte urbano. Cuando no sé qué decir voy por la calle buscando una pared limpia de grafitis y la pinto plasmando lo que siento. Mis padres desaprobarían totalmente ese comportamiento si supieran que soy una especie de delincuente adolescente. Consumo lo que queda de mi cigarro y al suelo pisándolo. Noa ladro señalando que ya estaba cansada de tanto caminar es hora de volver a casa.

Emprendimos el camino de regreso a casa y la noche se veía hermosa si descontábamos el frió sentir la brisa marina era agradable. Pero no era agradable el hecho de que me cruce con Delfina y su perro que se parecía a la versión pequeña de un león con nariz achatada debo admitirlo ese perro es feo. No me parecen lindos los Pomerania.

– Mati – Delfina intento acercarse a mí, pero su mini intento de perro comenzó a ladrarle a Noa quien comenzó a gruñirle.

– si tu perro se acerca a Noa se lo comerá Delfina – señale al perro de bolsillo de la que se supone es mi novia, pero a la cual apenas si le prestaba atención.

– como sea este sábado tengo el cumpleaños de mi prima vas conmigo eres mi novio, al fin y al cabo – saludo con la mano como despedida, no me dejo argumentar un no como respuesta. El lado bueno será que podre tomar alcohol gratis y fumar va a hacer la parte difícil.



Danny Baladon

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En el texto hay: historia corta, humor y romance, bad boys y good girls

Editado: 26.04.2019

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