Conexión Con El Asesino

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CAPÍTULO 9.

Ana se pasó toda la tarde en su habitación, caminando de un lado a otro nerviosa; quería ayudar en algo pero no sabía qué hacer.

Al caer la noche la ansiedad la estaba volviendo loca, el tiempo pasaba demasiado lento, apenas iban a dar las ocho.

-Ana cariño, estás bien?- preguntó su madre desde la puerta de la habitación.

-No mamá, no lo estoy, Lily está en peligro y no se como ayudarla.

-Por qué dices eso nena, acaso tu sabes donde está?

Sería una buena idea contarle todo a su madre? no estaba segura pero necesitaba decirlo a alguien, ya no aguantaba más.

-Mamá, tengo que contarte algo pero debes prometerme que me vas a escuchar hasta el final.

Su madre la miró muy seria.

-Está bien Ana, qué pasa?

Lily no se escapó de su casa como todos creen, ella...fue secuestrada por el mismo hombre que ha matado a las otras chicas, lo sé porque lo he visto. Tengo un don mamá, puedo ver cosas que ya pasaron o están por suceder. - Guardó silencio esperando la reacción de su madre, pero sólo la miraba sin ningún rastro de incredulidad ni de extrañeza, por lo que decidió continuar.

-Desde hace algunos meses he tenido sueños reveladores, al principio creí que solo eran pesadillas, pero desde el día de la fiesta confirmé que son visiones del asesino. La chica que murió ese día, la ví antes en un sueño, vi cómo la mataban; se que parece una locura lo que te estoy diciendo pero creeme mamá es la verdad.

El silencio era mucho más duro que cualquier otra cosa, la incertidumbre de no saber si le creía o no la estaba matando.

-Crees que estoy loca?

-No cariño, sé que no lo estás. -desvió la mirada y eso la preocupó mucho más.

-En verdad me crees?

-Sí Ana, sé que tu don es real.

Esto no era lo que esperaba, su madre siempre había sido una mujer muy religiosa, consideraba el horóscopo cosa del mal y ni qué decir de lo paranormal, incluso tenía prohibido que en casa se hablasen de esos temas.

-No te entiendo mamá, cómo sabes de mi don, has hablado con Clarissa?

-Hija hay algo que tu no sabes y creo que ya es hora de que conozcas la verdad sobre tu origen.

Esto le gustaba cada vez menos.

-Ana el don que tienes lo heredaste de tu madre.

-Querras decir de ti, pero espera...tu también puedes ver cosas?- preguntó totalmente sorprendida.

-No yo no, estoy hablando de tu madre, la mujer que te trajo al mundo.

-Me estás diciendo que soy adoptada? -eso sí que era una revelación.

-Es más complejo que eso, cuando tu padre y yo nos casamos intentamos por todos los medios tener un bebé y descubrimos que no puedo tener hijos por un problema con mi matriz, por eso decidimos agotar todas las posibilidades y acudimos a un centro de fertilidad. Ellos tenían un programa de madres canguro, tu papá y yo somos tus padres biológicos, pero fue otra mujer la que te llevó en su vientre durante nueve meses y la que te dio a luz.

-Esto es una broma?... Ok, digamos que es así, yo tengo “otra” madre, que tiene que ver eso con mi don.

-Meses después de tu nacimiento vino una trabajadora social del centro de fertilidad y nos informó que tu madre canguro había muerto y que padecía de esquizofrenia paranoide, ellos no estaban enterados ya que aseguró no tener familia y en cierto modo era así ya que la abandonaron en un manicomio cuando era muy joven, pero ella se escapó y se cambió de ciudad. Los del centro tenían sus reservas respecto a que su esquizofrenia fuese hereditaria y nos informaron para que estuviéramos preparados si veíamos en ti un comportamiento anormal.

-Me estás diciendo que, mi...madre canguro...o lo que sea, estaba loca y que por eso yo veo cosas... porque estoy loca también?- la interrumpió atónita por la noticia.

-No, ella no estaba loca, eso era lo que su familia y los médicos creían pero no era así, ella tenía un don y tú lo heredaste. Cuando me entregaron el expediente con los documentos y todos sus antecedentes médicos, busqué un investigador para que me ayudara a confirmar la información; de las cosas que averiguó habían muchas que me hicieron pensar que ella no estaba enferma como decían; ella tuvo visiones como las tuyas y viendo las notas de crimenes de esa época,  nos dimos cuenta que había muchas similitudes con lo que afirmaba había visto en sueños. Por eso sé que tu don es real.

Ana no daba crédito a lo que estaba escuchando, era todo tan confuso.

-Papá también lo sabe?

-No, el estaba de viaje para esos días y cuando regresó preferí callar.

-Cómo murió?- necesitaba saberlo porque tenía la sensación que había algo más que un rasgo heredado.

-La información que tengo es que se suicidó con una sobredosis de calmantes. La encontraron en una casa abandonada a las afueras de la ciudad.

-Donde exactamente?

-Ana eso ya no tiene importancia…

-Para mí si la tiene!- no era su intención gritarle pero no podía controlarse, su madre solo la miró.

-La casa estaba por la carretera vieja, cerca de las fábricas de neumáticos, es un poco difícil llegar y creo que ya no debe existir.



Adara

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En el texto hay: homicidios, misterio y crimen, suspenso

Editado: 18.06.2018

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