Conmigo estás a salvo…

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 14

 

 

 

Desperté en los brazos de Tyler, nos quedamos dormidos después de hablar durante horas. Me levante tratando de no despertarlo, camine hasta la cocina con el móvil en mi mano, busque un vaso y lo llene del jugo de naranja que encontré en el refrigerador, mi móvil empezó a sonar con un mensaje de Diana.

 

Diana: perdón, no sabíamos que te encontrabas en el hospital.

Emma: no te preocupes, Tyler quería mantener un perfil bajo. 😊

Diana: podrías venir a mi casa, los chicos van a venir. 😉

Emma: ¿qué van a hacer?

Diana: es sorpresa… ¿vienes?

Emma: estoy en una hora.

Diana: oki, te espero guapa. 😉

 

Tyler aun estaba dormido, no sabia si despertarlo o salir y volver antes de que se de cuenta de que no estuviera en casa. Opte la segunda opción, iría y regresaría enseguida.

Me vestí y salí en completo silencio, dejé una nota junto a Tyler en caso de que no alcanzara a llegar a tiempo.

Tomé un taxi y le di la dirección de la casa de Diana, todo el camino estuve observando el móvil, algo no cuadraba y tenia mala espina. Decidí mandar un texto a los chicos.

 

Emma a Alex: ¿Nos vemos en la casa de Diana para la sorpresa? No obtuve respuesta.

Emma a Dante: Diana dijo que nos veríamos en su casa. Tampoco obtuve respuesta.

 

Llegue a casa de diana, por alguna extraña razón todo se encontraba tan calmado y silencioso, literalmente no se oía nada ni a las aves cantar. Toque el timbre y salió Mónica (la madre de Diana)

 

-hola Emma, Diana llegara en un rato.

-buenos días. Salude algo incomoda.

-pasa a esperarla. Pase y ella se dirigió a la cocina, tome asiento en la sala. Decidí mandar otro texto a Alex.

 

Emma: ¿Si van a venir?

 

Mónica me ofreció una taza de lo que asumí que era te, lo tomé amablemente y di un pequeño sorbo.

 

Alex: de que hablas, Diana salió de viaje con su padre.

 

Di un sorbo un poco mas largo que el anterior y el “te” estaba demasiado amargo, decidí dejarlo en la mesa de centro que tenían en la sala.

 

Emma. Como que salió de viaje, me mando un texto.

Alex: no es Diana, le robaron el móvil.

Emma: estoy en su casa.

 

Empecé asentirme un poco mareada, tome el móvil y mande un texto a Tyler.

 

Emma: Tyler, estoy en casa de Diana con Mónica.

 

Trate de levantarme y solo logre caer al piso, vi a Mónica acercarse con una enorme sonrisa en el rostro.

-pronto estará aquí.

-quien? Sentía que todo me daba vueltas, mi móvil empezó a sonar, era Alex.

 

Alex: no te quedes a solas con Mónica.

Alex: es su madrastra y anda en negocios turbios.

Alex: Emma sal de esa casa.

Alex: Emma…

<< ¿Qué demonios está pasando? Demonios, debí quedarme en casa con Tyler, o al menos debí despertarlo. >>

 

Desperté atada a una silla con el rostro de Leandro frente a mis ojos.

-hola. ¿Jade, como dormiste?

-qué haces aquí?

-me perteneces

-no soy tu puta mercancía.

-ya no, ahora le perteneces a Mónica.

-Mónica? ¿Que esta pasando? Tenia dolor de cabeza, cerré los ojos, tratando de recordar lo último, pero no lo logre.

-Mónica tiene un cabaret

-un cabaret. Abrí los ojos lentamente, encontrándome con los ojos de Leandro.

-le perteneces a ella.

-si y ahora te marcare. Escuche decir a Mónica, quien se sentó en el regazo de Leandro.

-marcarme?, yo no les pertenezco.

-llama a Jasón, necesitamos marcarla.

-sí? Pregunto un hombre repleto de tatuajes.

-márcala. Me señalo con su barbilla mientras acariciaba el rostro de Leandro mientras este tenía una expresión neutral. El tal Jasón se sentó junto a mi con una maquina para realizar un tatuaje.

-espera… no puedes hacerme esto.

-necesito que estés quieta. Escuche decir al hombre tatuado.

Cuando estuvo listo, me coloco un papel con el dibujo de una flor de loto con un espiral, todo mi antebrazo tenia el dibujo de una flor de loto con una espiral, al final de este había colocado unas iniciales, J.E., porque las iniciales, regrese a ver a Leandro y la zorra en su regazo.

-yo pedí que te pusieran esas iniciales. Escuche decir a Leandro

-por qué?

-porque eras Jade y ahora eres Emma. No quiero que olvides tus nombres. Una sonrisa burlona se dibujó en su rostro.

-y a ti eso que te importa. Leandro empujo a Mónica y se acerco a mí, me tomo por el rostro y me miro fijamente a los ojos.



J.K.Daka.

Editado: 15.12.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar