Conmigo estás a salvo…

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Capítulo 18 -Final-

 

-Tyler-                 

La recuperación de Emma ha ido mejorando, aunque aun no recuerda nada, solo logra asociarme con príncipe y al parecer a Leandro lo tiene visto como un dragón y a Mónica con una madrastra malvada, y no la culpo debe ser duro haber vivido tanto, empezando por lo que le hizo su padre, continuando por haberla vendido como una esclava sexual.

                                                                                                                              

Acudo todos los días a visitarla, el doctor decidido mantenerla bajo vigilancia médica, lo cual era razonable, mientras que yo estuve junto con Nicola buscando algún rastro de Leandro o Mónica, lo único que logré conseguir fueron unas grabaciones cerca de lo que era su cabaret, de donde escaparon juntos.

 

Narrador.

 

Mientras tanto Leandro trataba de busca un lugar en donde esconderse, luego de que Mónica lo dejase abandonado en medio de una carretera.

-maldita zorra. Dijo Leandro caminando debajo de la lluvia. Logro llegar a una gasolinera, decidió llamar a su última opción, su esposa.

 

Llamada.

-diga? Respondió una mujer.

-Carmen soy yo. Leandro se sintió aliviado de que respondiera su llamada.

-que quieres Leandro?

-eras mi última opción.

-hmmm… tu última opción?

-podrías ayudarme?

-que gano yo?

-a tu preciosa hija. Se rio amargamente.

-te escucho.

-necesito dinero y un lugar en donde quedarme.

-sabes dónde encontrarme

Fin de la llamada.

 

Mientras tanto Carmen empezaba a preguntarse cómo es que Leandro le entregaría de nuevo a su hija, después de mantenerla separada durante años, no sabia como se encontraba su hija y menos si seria una buena persona o Leandro la transformo en un monstruo igual a él.

-supongo que tendré que esperar a que Leandro llegue para saber a qué viene todo esto.

 

Leandro tomo un taxi y se dirigió hasta donde se encontraba Carmen, una vez al llegar al famoso cabaret donde ella se encontraba Leandro pago con lo poco que tenia y entro en busca de Carmen, no tardo en encontrarla.

-Carmen. Leandro se sentía aliviado.

-vamos a mi habitación. Camino con el detrás, abrió una estrecha puerta y entraron, Carmen tomo asiento en uno de los asientos de cuero mientras Leandro se recostó sobre la cama. -que quieres Leandro? Pregunto de muy mala gana.

-ya te lo he dicho, dinero y un lugar para quedarme.

-en que líos te has metido?

-tu hija esta viva y es igual que tú. Los ojos de Carmen se abrieron de par en par.

-la prostituiste? Grito amargamente.

-es tu hija que esperabas.

-eres un infeliz.

-si quieres saber donde esta dame un poco de dinero. La mirada de Carmen irradiaba ira.

-después de lo que le has hecho pasar?

-la policía me está buscando por esa pequeña zorra, tu hija… se rio amargamente. -se enamoró de un policía y ese policía tiene algo en contra mía.

-me parece bien, espero que te encuentren y te pudras en esa fría y húmeda celda. Carmen lo miro con asco.

-por favor, como pretendía mantenerla si eres una prostituta, empecé a pagarles todo a ustedes dos para que a la final no sea mi hija.

-no tenias derecho a quitármela.

-tenia que cobrármelas. Sonrió de lado. -me vas a dar lo que te pedí a cambio del paradero de tu hija?

-esta bien. Acepto de mala gana.

 

Carmen decidió ir al hospital en donde se encontraba su hija por la mañana, dio el dinero y un pequeño departamento a Leandro, todo por tener a su hija de nuevo en sus brazos, con ese monstruo cerca no había podido recuperarla y mucho menos acercarse a ella.

 

Mientras tanto en el hospital Emma empezaba a recordar pedazos de su vida, recordaba a Tyler y todo lo que había pasado junto a él, recordó a Leandro y lo que le había hecho, recordó que su madre le leía cuentos de princesas antes de dormir.

-Emma. Tyler entro a la habitación y Emma tenía sus ojos llenos de lágrimas. -que tienes? Tyler di un par de zancadas para llegar a ella.

-Tyler. Se lanzo a sus brazos y empezó a llorar.

-recuperaste la memoria? Pregunto un poco confundido.

-no me dejes.

-nunca. Unido su rostro en su cuello.

 

Mónica salió muy temprano al hospital, tomo un taxi mientras trataba de quitarse los nervios d encima.

 

-mami, hoy toca el de la sirenita…. Grito Jade desde su cama.



J.K.Daka.

Editado: 15.12.2018

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