Conquistando tu corazón

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Capítulo 1

Inglaterra, 1810

Regina: después de tanto tiempo regresare a mi casa voy a despedirme de mi familia antes de convertirme en religiosa y todo esto lo tengo que hacer en una semana nada más. Llego el momento de despedirme de la madre superiora para poder hacerlo.

Ella tenía que dejar su hábito para ir al mundo, suspira y se dirige al despacho de la madre superiora para después tocar la puerta. Regina entra hasta que le dice que pase y toma asiento

Madre superiora: seguramente has venido a despedirte de mí. Le dice siento que no vas a volver, esta vida no se hizo para ti. Por esa razón debes de irte, quiero que te des cuenta por ti misma, si esta es tu verdadera vocación.

Regina: no tengo nada en el mundo exterior que me haga dudar voy a volver y al fin seré religiosa. Nos vemos en una semana madre.

Madre superiora: será mejor que te vayas para que llegues temprano a tu casa, el carruaje de tu familia te está esperando afuera del convento.

Ella sale del convento en compañía de la madre superiora, el chofer la ayuda a subir a su carruaje y se dirigen hacia su destino

En la casa de la familia Johnson

Alejandro: hijo, debes de elegir una esposa. No quiero que estés solo toda la vida, quiero ver a mis nietos crecer y verte feliz.

Sebastián: la estoy buscando, papá. Por eso he tardado mucho tiempo. No me quiero equivocar al elegirla, porque el matrimonio para mí, no es un juego. Además, muy pronto la voy a encontrar.

Alejandro: entiendo tus sentimientos. Te siento completamente seguro de tus palabras, no dejes que nada te distraiga y en verdad quiero la encuentres.

Sebastián: así será, papá. Las jóvenes que he conocido en los bailes se me hacen demasiado superficiales y dispuestas a conseguir un marido y de eso me doy cuenta a simple vista sin necesidad de acercarme a ninguna de ellas. Le dice quiero a alguien que me haga sentir la primera vez que nuestras miradas se encuentren y de esa manera sabré que es la indicada para convertirla en mi esposa.

Alejandro: eso lo veo demasiado difícil, hijo. Por la forma en que veas a las jóvenes de nuestra sociedad. Pero tomaste tu decisión y tengo que aceptarla como tu padre.

Sebastián: muchas gracias por comprenderme. Sabía que me ibas apoyar en mi decisión. Nada más, necesito estar al pendiente de lo pasa a mi alrededor.



Karen Pamela De La O Jaimes

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En el texto hay: boda, romance, fea

Editado: 25.10.2019

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