Contrato Real [saga griegos #8]

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Capitulo 14

— ¿Qué haces? — suelto un jadeo al sentir los labios de Apollo en mi cuello.

— re...visando — la voz me tiembla al sentir mi piel erizada y la revolución que sus besos estaban causando en mi cuerpo — las solicitudes de jóvenes— sus brazos rodean mi cintura y me sujetó a ellos para no caer.

— hueles delicioso — su boca sube y baja del lóbulo de mi oreja hasta mi cuello — Alana — me gira entre sus brazos y se apodera de mi boca de una manera apasionada, me sujetó de sus hombros mientras respondo a sus besos con la misma pasión.

Sus manos me sujetan de mi trasero pegandome a su duro cuerpo, sentia que mi cuerpo se estaba volviendo cera liquida entre sus brazos.

Cuándo me suelta, ambos estamos jadeando, su pecho sube y baja. Su mirada oscura se ha posado en mis labios que los siento hinchados.

— abre tú — lo veo confundida hasta que mi cerebro registra que están tocando la puerta, Apollo camina hacia mi silla y se deja caer, su rostro es de tormento... ambos nos sentíamos igual.

Caminó hacia la puerta y antes de abrir lo miró, está tapando su rostro con un libro de la economía de Medrea.

El rey está ante mi puerta.

— su majestad — me hago a un lado, mientras él entra, cierro la puerta y caminó hacia el escritorio.

— lamentó interrumpir Apollo, pero está noche tendremos visita, Eileen y Dimitri nos visitaran junto al rey Alek.

— claro papá — responde Apollo.

— aún me pregunto como haces para leer al revés — llevó mi mano a mi boca para ocultar una sonrisa, Apollo baja el libro y suelta un largo suspiró, su cuello aún está con tonalidades rojizas, el rey enarca una ceja y recorre con la mirada la oficina — buenos tiempos en la oficina de la reyna.— suelta una risita y se marcha, mientras mi esposo cierra los ojos.

— genial, ahora pensaré bien donde sentarme en esta oficina ya que papá y mamá han estado como conejos por todo aqui — sonrió y me acerco a él... su mano me ha atrapado y me ha atraido hacia su regazo... aún hay una protuberancia dura en sus pantalones — no me sienta bien la visita de está noche — su mano está recorriendo mi brazo — pensaba no bajar a cenar al comedor, quedarnos en la habitación — su voz es un susurró ronco.

No respondo, pongo mis dedos en su barbilla y levantó su rostro, de esa manera, yo lo beso lentamente, saboreando sus labios. Sus brazos me estrechan fuerte y su mano sube bajo mi falda para acariciar mis piernas, suelto un jadeo ante su caricia.

— aqui no — susurra — nuestra primera vez será con calma en tu cama Alana — muerdo mi labio por que lo deseaba en este momento, aqui, ahora.

— Apollo no me ... — calló cuándo él con cuidado me está levantando para hacerlo él. Suspira y me observa con deseo.

— a mi si me importa, es la primera vez con mi esposa. Debe ser algo memorable, yo... — baja su mirada hacia sus pantalones y sonríe con ironía — creo necesitaré tu libro despues de todo — se lo entrego y él se tapa para salir de mi oficina.

Me dejó caer en mi silla y cierro los ojos. Apreciaba que él tuviera consideración a nuestra primera vez pero lo deseaba con locura y no creia soportar hasta la hora de dormir.

Horas después

— Estás preciosa — sujetó con fuerza el tallo de mi copa, él estaba para quitar el aliento a cualquiera.

Sonrió de medio lado, creo que notó el ardor con él que lo miraba.

— siento lo mismo, estoy considerando en ponerme una bolsa de hielo, princesa — sonrió ante su broma.

Apollo seguia conversando conmigo y con el rey, al abrirse la puerta del comedor para que entrará Eileen no evite mirar a mi esposo, él se quedó en silencio en medio de la respuesta que le estaba dando al rey, al ver entrar a mi prima, su mirada estaba fija en ella, mi corazón se encogió por que me daba cuenta que él seguia sintiendo algo por ella. Sentí cómo si me bañaron con un balde de agua helada. Mi cuerpo se habia enfriado. Dejé la copa en la bandeja de un mesero que iba pasando, me abracé a mi misma.

— Alana — Eileen besó mi mejilla — estás preciosa.

— tú también — su vientre estaba mas grande, se veia preciosa con su embarazo.

— ven — me toma del codo y me lleva a un rincón donde nadie nos podia escuchar — me enteré que aqui está una mujer diciendo que espera un hijo de Apollo, por esa razón estamos aquí.

— es verdad, hasta que nazca el bebé sabremos si es de Apollo — ella pasa su mano por mi mejilla.

— ¿Y si es su bebé que harás?— bajó la mirada hacia mis manos.

— irme a casa Eileen — ella niega — según una antigua ley, al no dar un hijo al rey, ella subirá al trono para que su hijo sea el próximo heredero al trono.

— ¿Qué? — Eileen me miró a los ojos — es una absurda ley ¿Amas a Apollo? — me quedó en silencio por me daba cuenta que si estaba enamorada de mi esposo — Alana, no dejes que nadie te arrebate al hombre que amas, ni una tonta ley.



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En el texto hay: saga griegos, kgerals, romance

Editado: 02.07.2019

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