Cool Kids

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CAPÍTULO 4: La Caída.

Entré a la fiesta sin que nada, ni nadie me importara. Todos estaban vestidos con ropa cómoda. Las chicas tenían pantalones apretados, pero sin mostrar nada de piel. Sus atuendos dejaban ver que tenían mucho dinero. Realmente en esa fiesta estaba toda la realeza de la universidad. Pero bueno, eran casi todos, porque casi todos lo que asistían a esa universidad eran así.

This Is What You Came For – Calvin Harris

Entre toda esa gente reconocí a Tayly. Cuando la vi, todo pasó a estar en cámara lenta, el pelo de las chicas empezaba a ir tan lento, y la música me emocionó. Tayly giró el rostro hacia mi y sólo puedo definir con una palabra su estado en ese momento. Hermosa. 

Su cabello oscuro y sus ojos marrón claro fue lo primero que recuerdo haber visto. Su ropa me gustaba mucho, su boca esbozó una sonrisa y caminó en mi dirección. También en cámara lenta, por supuesto.

Sentí que todas las cosas que había planeado se escapaban de mi mente, y mi estomago estaba estrujándose por dentro, y sentí que me faltaba el aire. Mi corazón empezó a palpitar más rápido. Ella venía y yo no sabía que hacer. Recién todo el temor y el ver que no pertenecía a este lugar se adueñaron de mi. Lo único que tenía en común con estos chicos era mi amistad con Tayly. Porque ni siquiera el cuerpo de ellos, tenía.

Ella llegó hasta donde estaba yo y dijo:

- Hola Nick, me preocupó no verte. Hace un rato, pensé que te habías perdido y que no diste con la dirección. Pero ya estás aquí – sonrió, y en ese instante mi mundo ya no valía nada más que ella. Y se me olvidó el español y yo no sabía que decir. y dije.

- Sí, estoy aquí –dije, con una risa media tonta. Ella sonrió. ¿Sí, estoy aquí? Vamos cerebro, creo que lo hubieras podido hacer mejor! ¡Vamos Nick, no te pongas nervioso!

- Bien… ¿Quieres tomar algo? Rasec tiene tragos de todo tipo y el barman sabe preparar unos tragos estupendos, según mis amigas...– su rostro al decir “estupendos” fue muy parecido a una de sus amigas. Pero no me importó. Todo de ella me parecía tan hermoso.

- No bebo, pero estoy bien con agua – al decir eso, ella inclinó su cabeza hacía un lado y vi en su rostro una expresión de intriga y una pequeña sonrisa.

- Eso es interesante. Nunca conocí alguien como tú. Eres como un unicornio – El tono en que ella lo dijo, hizo que mis ganas de decirle que estaba enamorado de ella, volvieran.

Me quedé callado y no dije palabra alguna hasta que llegamos a la barra y pedí un vaso con agua. El barman sonrió y me sirvió uno, su burla me hizo recordar donde estaba. Ella no pidió nada

- ¿Vamos a la terraza? – me preguntó Tayly. ¡No podía creer que ella hubiera dicho eso! Yo lo había planeado desde antes; pero no sabía cómo, de algún modo ella lo sabía. 

- Claro. Me gustaría – dije y ella me llevó de la mano en medio de esa multitud de chicos.

De pronto una canción empezó a sonar y ella me miró. Y se acercó a mi y me miró como diciéndome “Es mi favorita, por favor baila conmigo”. Los drumps empezaron a hacerla saltar y también al resto del mundo. Así que los imité y empecé a saltar con ellos. Y de pronto sentí algo extraño, algo que recorrió mi cuerpo. Nunca había bailado este tipo de música, en realidad nunca había bailado ningún tipo de música. Pero sentí cómo esta canción movió algo dentro de mi, y el rostro de Tayly disfrutando de esta canción hizo que yo también la disfrutara. Y me sentí tan libre y tan integrado a ella. Y todos hacían lo mismo. Y entonces por unos pequeños momentos, me sentí parte de ellos. Y sentí que era joven y que era cool. Y ella lo era, por sobre todas las cosas.

Su cabello caía tan lentamente y volvía a subir en el aire. Y las luces de colores neon me transportaron a otro mundo. Ella puso sus brazos alrededor de mis hombros y se movía al ritmo de la música y yo también lo hacía y me sentí perfecto para ella. Sonreí y ella también lo hizo. Traté de bailar como podía, como sentía que la música recorría mi cuerpo y de alguna manera, salió muy bien. Todos empezaron a verme y me señalaban con el dedo, indicando que lo estaba haciendo muy bien. Me gustó mucho eso. Tayly me había mostrado un nuevo mundo, un punto de vista diferente. El DJ se emocionó y empezó a lanzarme ritmos más complicados. Me distraje un momento en la sonrisa de Tayly y me descoordiné y en un momento, la tragedia. Hice un paso, que no se vio muy bien y todos me miraron muy raro. Y la música volvió a la normalidad. 

- No te preocupes, todo está bien! – dijo ella – Ahora, vamos a la terraza a charlar un rato. ¿Te parece? Aquí está muy lleno

Ella me llevaba de la mano, y yo no podía creer que eso sucediera. Era como mi noche soñada. Su mano era muy suave, y la mía sudaba. Tenía muchos nervios, y sentía aún más, pensando que ella podía sentir mi mano sudada.



Josemaría Yalán

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En el texto hay: amor

Editado: 16.02.2018

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