Cool Kids

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CAPÍTULO 18: Todo Mejorará.

Los ojos de Luciana desprendían fuego. Y yo sentía que Tayly, moría quemada dentro de ellos. Sentí un gran miedo y también una gran corriente de valentía que recorría todo mi cuerpo. Y podía sentir claramente cómo, por pequeños segundos, me daban ganas de avanzar hasta donde se encontraba Luciana y arrancarle la cabeza. Sólo para que no siguiera dañando a mi amada.

True Colors – Zedd

De pronto, entre toda la conmoción y ese sonido del silencio, que desesperaba. Alguien interrumpió muy inteligentemente.

- ¿Tayly, te encuentras bien? – preguntó Josh avanzando hacia nosotros. 

Tayly estaba pálida, más pálida de lo que yo, alguna vez, hubiera imaginado verla. Por un segundo me quedé frío. Pero rápidamente recuperé la conciencia y me ocupé de ella.

- ¿Te pasó algo? ¡Que bueno que Nick vino rápidamente! – dijo Josh lanzándome una mirada de complicidad, imperceptible para los demás.

La señora Nadia se acercó a Tayly. La abrazó y le preguntó si se encontraba bien.

- ¡Sí, brother fue extraño como llegaste tan rápido hasta donde ella! – dijo Rasec, con gran asombro – Fue como si en un segundo hubieras atravesado toda la sala, el pasadizo y hubieras llegado hasta aquí.

¡Yo no entendía muy bien lo que sucedía aquí. Que estaba diciendo Rasec! 

Yo estuve por lo menos aquí, desde hacía dos minutos. Tayly me miró y tampoco entendía la situación. 

Pero los dos estábamos seguros, de que no queríamos que tuvieran otra versión de los hechos. Por lo menos, no por ahora. Si Luciana o Rasec descubrían que yo había estado mucho más tiempo aquí, con ella, iban a haber grandes consecuencias.

- Es cierto, porque cuando todos escuchamos el ruido, fue unos segundos después de que te levantaste. Y cuando volteamos a ver, ya no estabas – dijo Steph muy confundida.

- Bueno, creo que tengo una teoría – dijo Josh al ver como Tayly recuperaba su estado–. He sabido de madres que rompen aún los récords mundiales de atletismo al ver a sus hijos en peligro, y todo es a causa de la adrenalina que se dispara en su cuerpo, en momentos de peligro – Miró a Julieta y pude sentir que con la vista ella le decía que lo que estaba diciendo, sonó correcto. No entendí muy bien porque Josh estaba esperando aprobación de ella – Creo que ustedes mismos vieron cómo yo una vez corrí tan rápido desde el estacionamiento de la U hasta la calle, en la ocasión que querían raptar a Julieta, ¿Lo recuerdan?

Varios asintieron. 

Pero Luciana todavía no se notaba conforme. Y con un rostro que denotaba furia escondida, bajo preocupación; se acercó a nosotros.

- Tay. ¿Cómo te encuentras? – Tayly bajó la mirada al acercarse Luciana, pero ella le levantó el rostro y la miró a los ojos.

- Bien – Tayly habló por primera vez desde lo ocurrido. Su cara tenía rastros de terror y culpa. 

Y yo odiaba que Luciana la hiciera sentirse así y estaba por decirle algo cuando Josh, con la mirada, me dijo que no lo hiciera. Yo me quedé sorprendido de como él supo, que yo estaba pensando hacer algo. 

Recordé la situación en su camioneta, cuando veníamos de camino a casa de Tayly. Y supuse que por mi rostro él podía haberlo interpretado o deducido. Así que me quedé callado, esperando ver que iba a suceder.

- ¿Qué sucedió? – preguntó Nico, viendo el jarrón roto al fondo del pasadizo.

- No se explicarlo muy bien. Primero un ruido y luego pasos como si alguien se alejara corriendo por el pasadizo y luego el jarrón se cayó – explicó Tayly aún asustada, el recordar la situación la hizo temer de nuevo.

Todos escucharon en silencio, y nadie dijo nada al terminar el relato. Todos quedaron pensando y recordando situaciones. Eso se notaba por sus rostros de miedo.

- ¿Tu padre apartó la casa? – le preguntó Josh a Tayly en voz baja, pero todos lograron escucharlo.

- No, no ha tenido tiempo, por los constantes viajes con mi madre, y hace dos semanas que solo los veo por el FaceTime. Desde entonces, Nana, se ha encargando de mi – dijo Tayly mirándolo a los ojos.

- Oh, ya entiendo – dijo Josh.

- ¿Tú podrías hacerlo? – preguntó ella y la señora Nadia también se quedo mirando a Josh, como si él fuera un verdadero diamante.

- Sí, claro. ¿Está bien mañana? Después de tus clases. Por ahora creo que será mejor que alguien se quede contigo.

- Si quieres yo me puedo quedar Tay – dijo Julieta acercándose a ella y adelantándose a lo que iba a decir Steph o Luciana.

- ¿Yo también puedo quedarme si quieres? – Dijo Luciana.

El rostro de Tayly denotaba preocupación. Al escuchar la petición de Luciana.

Así que la señora Nadia que era la encargada de la casa, hasta que los padres de Tayly regresaran, habló:

- Creo que con la señorita Julieta y el joven Josh, nos sentiremos más seguros – dijo atrayendo a Tayly hacia ella – ¿Pueden quedarse? – preguntó la señora. 



Josemaría Yalán

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En el texto hay: amor

Editado: 16.02.2018

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