Cool Kids

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CAPÍTULO 21: La Verdad.

Han pasado algunas semanas desde mi cumpleaños. Sinceramente no se lo que hice para merecer días tan felices. Victoria, Rasec, Josh, Julieta... No sabía como agradecerles tanto aprecio hacia mí y tampoco sabía porque lo hacían; pero estaba feliz de que lo hicieran. Oh! Y Tayly, ella es lo máximo. La amo. Aún no se lo he dicho. Pero estoy seguro que no duraré mucho sin hacerlo. Ella era la chica que siempre había estado buscando. Aunque sus padres... a ellos si que no los deseé.

Después de tomarme todas las fotos posibles, que entraban en mi iPhone, con Zedd; le agradecí a Rasec el gran gesto que había tenido hacia mí. Realmente me imagino lo mucho que debió haberlo planeado.

Más tarde, me quedé en su casa. Llamé a mi madre, para que no me fuera a buscar a la morgue o al hospital y que no diera aviso a la policía. Ella a veces es un poco nerviosa cuando yo no estoy en casa. Soy su único hijo.

Entonces le pregunté a Rasec como había logrado planear esta fiesta, mientras le ayudaba a recoger algunas cosas.

- Brother, no lo hagas, no te preocupes. Mañana llamaremos a un servicio de limpieza para que recoja todo este desastre – dijo él levantándose del sofá donde estaba echado.

- Pero para que llamar a un servicio de limpieza, si podemos hacerlo nosotros mismos – dije vaciando los vasos que habían en la mesita de centro, en una bolsa de basura –. No son muchas cosas.

- ¿En serio limpiaremos ese vómito que está cerca de la piscina? – preguntó con cara de asco.

- Oh, bueno eso no. Pero podemos recoger lo que hay aquí, en su mayoría son vasos descartables.

- ¡Esta bieeenn, mamá! – dijo levantándose y cogiendo algunos vasos cercanos al sofá.

Cuando me di cuenta, habíamos dejado limpia la sala. Entonces, él vino corriendo y encestó de un salto, en la bolsa de basura que yo sostenía, los vasos que había recolectado.

Reímos y él corrió a su cuarto. Y me preguntó si quería un pijama o algo. Le respondí que solía dormir sólo con boxers.

- Si quieres puedes dormir en la habitación de huéspedes – Dijo él. Mientras orinaba en el baño.

- No, estoy bien aquí, en el sofá – respondí –

Entonces él corrió a su cuarto y sacó varias mantas y almohadas. Me alcanzó algunas de ellas y acomodó el otro sofá a tres metros en frente del mío. Puso las demás almohadas y mantas allí

Pensé que Rasec se iría a su cuarto, pero no. Él se echó en ese otro sofá y empezó a arroparse.

- Vas a quedarte a dormir, aquí, en la sala? – Pregunté muy desconcertado.

- Claro, haremos algo así como un pijamada –  dijo él sonriendo – Nunca he tuve una con mis amigos de la infancia. Mis padres siempre viajaban y me dejaban con la niñera – Agregó, mientras sacaba su iPhone y ordenaba a Siri apagar las luces de las otras habitaciones. Le decía que asegurara las puertas y que pusiera la calefacción.

Realmente me quedé sorprendido. Cualquier otro, como Nico, por ejemplo; no habría hecho eso. Se hubiera largado a su cuarto y me hubiera dejado sólo en la sala.

Quedé en boxers y me eché. No saben como quería dormir. Esa fiesta había sido agotadora. No me había divertido en otro lugar, tanto como lo había hecho esa noche.

Island in The Sun – Weezer

- Bro, y ¿Cómo lograste organizar todo tan rápido? – pregunté echado sobre ese sofá muy cómodo.

- Suelo hacer fiestas. Pero cuando te conocí, no se brother... conectamos tanto que dije “Esta fiesta será en honor de mi amigo Nick”. Busqué entre mis contactos y ellos lograron conectarme con el DJ. Iba a contratar otros cantantes más, pero me dijeron que era imposible con tan poco tiempo. De hecho, Zedd casi cancela también, pero ayer confirmó como a las 5 de la tarde, mientras hablaba con su productor en el teléfono. Josh dijo que a veces los artistas son así. Tienes que rogarles un poco o simplemente tocar una parte sensible de ellos – Rasec miraba al techo y yo estaba expectante de cada palabra que él pronunciaba – Le dije que era para alguien muy especial y de verdad lo eres bro! Me recuerdas a alguien que conocí hace mucho tiempo.

- Rasec... – dije mirándolo. Él dejó de mirar el techo y giró su cabeza a la derecha. Estábamos frente a frente – Gracias amigo. – dije con las palabras más sinceras que hubiera dicho en toda esta semana.

Él sonrió y un silencio se apoderó del momento. Pero era un silencio bueno. Casi sabía como a paz. Pero estaba combinado con cariño y un amor fraternal.

- Este sofá es realmente cómodo – dije cuando miré hacia el techo.

- Sí, tienen que serlo, pagué mucho por ellos – dijo él acomodándose boca abajo y con un brazo colgando del sofá.

- ¿A que hora tienes clase mañana? – pregunté

- Como a las 15 horas ¿Y tú?

- La primera comienza a las 12.



Josemaría Yalán

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En el texto hay: amor

Editado: 16.02.2018

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