Cool Kids

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CAPÍTULO 27: LUCIANA.

Nick:

Mientras conducía hacia casa, no podía evitar ver lo bella que se veían Victoria. Se veían más hermosa con esos rizos. Estaba maquillada y sonreía viendo el camino. Ella sabía que yo no podía evitar verla.

- Te amo desde hace mucho Victoria. Sólo que pensaba que tú ya no sentías nada por mí. Tenía esta nota escrita y guardada, para mostrártela en algún momento.

- Sabes, eso ya no importa. Porque puedes estar seguro de que no he amado a nadie, más que a ti, Nick.

Sentimiento Increíble – Pedro Suarez

Victoria se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. Porque estaba conduciendo. Pero eso fue más sublime, que un beso en los labios. Porque me recordaba la inocencia que tenía nuestro amor.

Nos conocíamos desde niños. Debo admitir que cuando niños, no la había tratado muy bien. Porque yo era el típico niño que la molestaba mostrándole insectos y correteándola mientras ella corría muy asustada. 

Entonces sonreí.

- ¿Qué pasa? – preguntó sonriendo Victoria, cuando se dio cuenta.

- ¿Te acuerdas que cuando niños te perseguía con lombrices en una ramita de árbol? – Dije sonriendo, aún con la mira puesta sobre el camino. Estábamos a unas cuadras de casa.

- Sí, tú me correteabas por todo tu jardín. Hasta que tu mamá salía a defenderme – los dos reímos.

Habíamos llegado a casa ya. Detuve el auto fuera de mi casa y miré a Victoria que estaba allí, un poco nerviosa.

- Victoria. Perdón por las veces en las que te ignoré cuando éramos más jóvenes.

- ¡Hey Nick! Tranquilo, lo único importante ahora, es nosotros – dijo, pero aún se encontraba nerviosa, miraba al piso del auto.

Entonces giré su rostro hacia mí. Y la miré a los ojos. Al notar que temblaba, la besé y dejó de hacerlo.

- Victoria, tú y yo hemos sido amigos desde niños. ¿Cierto? – ella asintió – Nos conocemos de toda la vida.

- Sí

- Entonces no estés nerviosa porque las cosas cambien entre nosotros, seguimos siendo los mismos que van al gimnasio, comen un helado, pasan las tardes juntos hablando sobre nosotros y sobre las caras serias de las personas que vimos en los buses. La única diferencia es que los dos sabemos que tenemos algo especial. Más especial que antes.

Victoria se acercó y me besó.

- Me gustó esa mirada que me diste cuando aparecí en la fiesta.

- Te ves hermosa Victoria – dije. Entonces luego puso una expresión de introspección – Hey, pero te seguiría amando aún si fueras la misma chica que aparecía por las mañanas a correr conmigo – Victoria sonrió.

- ¿En serio me veía tan mal? – preguntó ella con la sonrisa todavía en el rostro.

- Sí, pero para mí, si vistieras con rojo y verde o con la ropa más costosa del mundo, te seguirías viendo igual de bella – me acerqué y la volví a besar.

Ella sonrió y salió del auto. Entró a su casa y desde la puerta se despidió con una gran sonrisa.

Arrullo de Estrellas – Zoé

Me eché en el asiento y miré hacia arriba. Nuevamente volvía sentir eso en el estómago. Esa emoción y miedo. Volvía a sentirme fuerte y débil. Y en mi mente Victoria llenaba todo.

Salí del auto y entré a casa. Mi madre corrió tan rápido como pudo desde la ventana de la cocina al salón.

Entré y ella me miró al verse descubierta. Sus ojos me decían todo. Ella no tenía que decir nada, porque los dos sabríamos que diría.

- Sí, tuviste razón mamá – dije mientras me quitaba el saco del terno y la corbata de moño.

- Ella es una buena chica, te lo dije desde siempre. ¡Pero pobre de ti que no le hayas dicho a Tayly! Porque ahí si no me importaría nada. Tú sabes cuanto sufrí cuando tu padre me engañó! – casi mi madre se iba a por mí.

- No, tranquila. Hace tiempo que Tayly y yo terminamos.

- ¡Más te vale! – refunfuño ella – Ah y no me dejes tu ropa tirada por todos lados, llévala a tu cuarto.

- Hasta mañana mamá – le di un beso en la frente y subí a dormir.

 

Josh:

¿Cómo no lo pude prever? Es que últimamente he estado ocupado tratando de planear lo de la boda, de viaje en viaje, alistando todo para los chicos.

Y no hay forma de poder hablar con ninguno de nuestros amigos para advertirles de Luciana. Pero seguro Samantha se dio cuenta hace horas y los padres de Tayly igual. Pero lo malo es que no podemos avisarles que Luciana lo hizo.

Ruego que Tayly se encuentre bien, y que Luciana no haya cometido ninguna locura. Aunque aquí las cosas no van muy bien que digamos. Estuve tratando de detener el tiempo muchas veces, pero los cazadores siguen con los trajes, así que no les ha afectado y tampoco a la camioneta.



Josemaría Yalán

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En el texto hay: amor

Editado: 16.02.2018

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