Corazón Prohibido

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Capítulo 40

* * *

Sebastián

—¿Por qué no me escuchaste? —cuestionó papá, con voz molesta

Desconocía la conversación telefónica entre papá y Mauricio ¿Qué versión habrá escuchado? Ya no puedo seguir mintiendo como lo he estado haciendo para salvar mi noviazgo con Jonathan. La situación paulatinamente se descontrolaba de mis manos provocando incidente haciendo evidente las señales que ocurría algo entre los dos.

Cabizbajo y conteniendo las lágrimas en mi interior a fin de no demostrar ningún signo de debilidad respondí:

—Lo siento, no creí crear un conflicto así —me disculpé 

Papá suspiró.

—¿Sabes que harán contigo? —volvió a preguntar papá

Quisiera comprender la preocupación dada a mi relación con Jonathan ¿Por qué no puedo salir con él? ¿Por qué evitan decirme la verdad? Toda persona que conocía a la familia Ross hacia el mismo cuestionamiento con referencias horribles sobre ellos.

—No lo sé, tu dime —replique estúpidamente

Papá comenzó a maldecir.

—Quiero saber toda la verdad para defenderte enfrente de Los Ross —argumentó papá, mientras mantenía la mirada en el volante

Tragó saliva.

Temía reiniciar la misma historia donde termine perdiendo mis recuerdos por mi intento de quitarme la vida para dejar de sentir el dolor que me invadía en el corazón, el recordar las palabras lastimosas causaban un nudo en mi garganta impidiendo a hablar.  

Por esa misma razón, negaba el hecho de llegar tan lejos con todas las mentiras, planes y salidas con Jonathan ¿Cómo pudo pasarme esto? Estuve concentrándose en cada detalle para evitar este momento.

—¿No quieres poner a cantar esa boquita? —preguntó papá

Hubo un silencio invadiendo el coche.

Aprendí a evadir cualquier problema relacionado con mi sexualidad reprimiendo mis sentimientos y dejando pasar cada situación que fuera a afectar mi estabilidad emocional.

—Segunda oportunidad —comentó papá

Mi decisión seguía siendo la misma. No puedo delatarme sin previamente haber practicado las palabras a usar para salir del closet, ¿Por qué tuvo que suceder esto? Deseaba tener una máquina de tiempo y regresar al momento donde Jonathan terminó metiendo la pata.

No obstante, me detuve a pensar los buenos momentos que puedo pasar a lado de un muchacho que tuviera la posibilidad de amarme incondicionalmente y apoyarme en los momentos críticos sin la necesidad de esconderse de sus papás.

Con el dolor de mi corazón puede mencionar lo siguiente:

—Lo haré —respondí firmemente—. Me duele en el alma no cumplir con sus expectativas de mi vida, la ilusión de mamá creyendo que algún día estaré parado frente a un altar casándome con la mujer perfecta, mientras te mantienes esperando el día que abandone la etapa de confusión hacia mi preferencia. 

» Todas son ideas creadas por ustedes para ignorar la realidad que creen correcta en mí para no enfrentar la cruda realidad que sigo siendo teniendo atracción hacia otros muchachos. 

» Jamás cambiaré eso, y deben entenderlo sino puedo desaparecer sus vidas como lo hice en el pasado, además no creo que me extrañen porque nunca quisieron que naciera ¿no es así?

Papá se tensó con mis palabras. 

Pude sentir un alivio en mi corazón cuando mencioné aquellas palabras que estuve reteniendo, aunque conocía a la consecuencia de mi acto terminará regresando a San Diego con una paliza dada por desobedecer las órdenes de mis papás o simplemente terminaré cayendo en un cuadro depresivo y terminaré borrando mi existencia del sufrimiento que tendría.

—No interpretes mal la información, Sebas —balbuceo papá

Sonreí burlonamente. 

Conocía a la perfección desde el día que marcó mi vida con el accidente que mis papás peleaban por una infidelidad hecha mutuamente entre sus discusiones deseaban nunca haberme traído a esta vida para continuar sus caminos por separado, sin embargo, mamá intentó practicarse un aborto a espalda de papá ocasionando una disputa familiar por los prejuicios creados.

También, estuve unos años alejado de mis papás porque Melissa Solís decidió escaparse del hospital a fin de abandonarme en un basurero por el miedo que sentía al arruinar su vida con éxito, el cual consigo tiempo después.



Gabriela Betancourt

Editado: 14.02.2020

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