Corazón Prohibido

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Capítulo 41

***

Sebastián

El aroma a desayuno casero se puede percibir desde el pasillo que conecta entre la habitación y el comedor.

Adormilado y frotando mi cabello logré llegar a la cocina donde puedo observar a Santiago preparando el desayuno que consistía en huevo revuelto con frijoles.

—Buenos días, Sebastián. ¿Cómo te sientes? — me cuestionó

Cogí asiento en una de las sillas y puse los codos sobre la mesa.

—Creía que solamente era una pesadilla, pero cuando desperté caí en la realidad —respondí

Santiago me hizo entrega de un jugo de naranja natural. Me encantaba la forma en que me daba su apoyo incondicional sabiendo que no fuimos los mejores amigos en el pasado debido a que, no tuvimos la oportunidad de conocernos mejor.

—Comprendo, pase por una situación similar —comentó—. Despertaba llorando en las noches al sentir el miedo de estar solo en la vida, pero en estos momentos que tienes malos puedes percatar quienes estarán a tu lado sin ningún interés.

Di un sorbo al zumo de naranja.

Él parecía un experto en el tema de salida del closet aunado a que, daba buenos consejos y maneras de superar la pérdida que enfrente ayer en la noche. No debía sentir mal con desear mi libertad, además no debería existir hablar de la sexualidad que teníamos porque a nadie le importaba, así pues, merecíamos amar sin los tapujos dados en la sociedad. 

—Lo sé, ayer apenas conocí a un verdadero amigo —sonreí

Santiago rió.

Sirvió tres platos de desayuno y los colocó sobre la mesa. De pronto, la puerta del apartamento se abrió bruscamente por una mujer de la tercera edad debía ser la abuela de Santiago, quien traía bolsas de compras.

—¿Dónde estabas? —preguntó Santiago, mientras ayudaba a su abuela a cargar las bolsas—. No puedes salir sola sin mí. 

—Fui a algunas cosas que faltaban para tu amigo —respondió la mujer—. ¿Cuál de todo es? ¿Él que no recordaba donde vive? 

Solté una risa.

Tuve la ligera idea de quién puede tratarse con el comentario hecho. Aún era sorprendente el nivel de alcohol que manejaba en su sistema conociendo su pasado atormentado, pero, cada quien coge su propio camino a seguir basado en las decisiones elegidas. 

—No, el muchacho que llegó en estado crítico se llama César y justo ahora está en un hospital —dijo Santiago—, y nuestro invitado especial es Sebastián. 

No me equivoque con la persona que resultó. 

—Buenos días, abuela de Santiago. Gracias por la hospitalidad que me brindaron y espero no ser una molestia—comenté  

La mujer sonrió. 

—Puedes llamarme Julia —dijo, mientras dejó las bolsas en la cocina y me dió un cálido abrazo—. Yo, entiendo todo el dolor que pasan cuando sus papás conocen la verdad que los rodean y me hacen recordar a un hijo que perdí hace años atras.

Sentí nostalgia por Julia, una mujer que daba todo por sus hijos e inclusive nietos para verlos a salvo de cualquier amenaza que puedan enfrentar con las opiniones de la sociedad e inseguridad en las calles.

No obstante, ella parecía comprender la situación que pasaba su nieto relacionado con la sexualidad que poseía y era como si tuviera un sentimiento de culpa.

—Abue, mejor vamos a desayunar y olvida el episodio trágico —dijo Santiago

Julia limpió las lágrimas que derramó y se enfocó a desayunar silenciosamente conteniendo el dolor de su pérdida en el corazón para una madre resultaba complicado superar la desaparición de un hijo, sin embargo, desconocía la historia familiar así que, mejor dejaba de hacer comentarios. 

Por otro lado, Santiago y yo conversábamos del plan que teníamos en este domingo soleado, el cual consistía en visitar a César en el hospital. 

Asimismo, me preocupaba el no tener ninguna noticia de Jonathan le he enviado varios mensajes a sus redes sociales y de texto a fin de saber un poco del problema legal que posiblemente tendría.  

 

Otro problema que debía lidiar ya que, Jonathan y yo hicimos un plan de emergencia si algo llegara a salir mal en este verano, por lo que, debía esperarlo para decidir la opción viable.

Santa Ramona, no me había cuestionado aquel problema con Jonathan ¿Por qué lo olvide? Me sentía pésimamente mal sabiendo que no apoyé a mi novio cuando necesitaba mi ayuda, sin embargo puedo mejorar todo solamente debo buscarlo con Clarisa, quien sabrá su paradero. 



Gabriela Betancourt

Editado: 14.02.2020

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