Corazones solitarios

Tamaño de fuente: - +

28. Nunca

A veces me pregunto si Kyle es real, si será algo duradero. No dudo de él ni de nuestra relación, pero me permito dudar del destino; muchas veces se ha encaprichado conmigo y me ha concedido unos momentos de felicidad solo para luego golpearme con fuerza. Sin embargo, hay algo en Kyle que me hace cuestionarme muchas cosas. El tipo es increíble y en varias ocasiones ha conseguido sorprenderme con todo el futuro que espera para nosotros. No me puedo ver siendo madre y mucho menos casándome, esas son cosas por las que odio tanto a Thomas y a mi progenitor; realmente arruinaron esos deseos solo siendo ellos mismos y lastimando a todo aquel que se cruzara por su camino.

Y ahora es todo tan diferente, es decir, ellos siguen igual que siempre por lo que sé, pero siento que yo soy diferente, es como si me estuviera renovando un poco y encontrando las reservas de la vieja yo, es como si mi pasado abrazara a mi presente y dijera que está muy orgullosa del camino que estoy tomando. Creo que es por las oportunidades que he decidido darme con Kyle, aunque él también tiene un poco de su aporte. Reencontrarse es algo difícil, pero a veces algunas personas son el pequeño empuje que necesitamos para animarnos a ese proceso tan complejo.

Desde que tuve conciencia de la clase de hombre que era mi progenitor lo repudié, con el paso de los años el odio se hizo mucho más grande y comenzaron algunas interrogantes sobre la maternidad; ¿y si resultaba ser como la escoria de mi progenitor? ¿Y si acababa golpeando a mi pareja sin razones? ¿Y si mi pareja era alguien igual a mi progenitor? ¿Realmente sería una buena madre?

Sin contar el hecho de que la desconfianza hacia los hombres fue tal que por un tiempo los evité a toda costa. Por suerte, los padres de mis amigas siempre fueron cálidos y creo que eso ayudó a que no odiara tanto al género. El padre de Ari ha sido el más cercano a mamá y a mí. Naturalmente porque mi madre y los padres de mis amigas se conocen hace años y se llevan muy bien, pero Christopher se encargó del caso de mi madre con mucha profesionalidad; se mantuvo cerca de nosotras brindando apoyo y escuchando, puedo decir que siempre lo tuve como a una figura paterna.

Luego llegó Thomas y también tiró un poco de mi fe hacia los hombres, se esforzó en demostrarme que ellos siempre lastimarán y mentirán. Recibí muchos golpes –que aún hoy soy capaz de sentir al solo tocar ciertas zonas de mi cuerpo-, viví aterrada y engañada; Thomas me hizo creer que sacrificarme un poco ante sus enemigos ayudaría a forjar nuestra relación, que me ayudaría a ser valiente.

Cuando las cosas se calmaron un poco creí que podía realizar el famoso y convencional sueño americano: casarme, tener hijos y una gran casa. Claro que eso quisimos hacerlo a nuestra manera, como éramos jóvenes decidimos casarnos en Las Vegas y esperar un par de años para lo de los hijos y la casa. Sin embargo, cuando las mentiras de Thomas nos alcanzaron todos mis sueños se derrumbaron y empecé a ver a los hombres de la única forma en que mis experiencias afectivas me habían enseñado: buenos en el sexo, malos en el amor.

Con la llegada de Kyle todo cambió enormemente; no sé con exactitud por qué, pero lo sentí muy diferente a todo lo que había experimentado antes y eso me gustó. Hacía un par de años que no estaba en pareja y cuando empecé a conocerlo temí que todo se vaya a la mierda de muchas formas. No puedo dejar de desconfiar en los hombres de un día para el otro, tampoco creer que una relación seria será perfecta. No voy a mentir, cuando Ariadne dijo que me había conseguido pareja para la fiesta y organizó la cita a ciegas yo solo pensaba hablar un poco y ser agradable para pasar un momento tranquilo, pero por obvias razones no resultó ser así; por obvias razones me refiero a Kyle. Había algo tan diferente en Kyle, no sabía exactamente qué era, pero me resultaba muy atractivo. Su belleza fue cautivante, sí, pero su personalidad lo fue aún más. De alguna forma suponía que podríamos acabar siendo pareja, él era un asco para el sexo casual, demasiado sentimental, pero lo adoraba.

Estuve con hombres sin compromisos y la sensación que me quedaba luego de acabar era la de un vacío indescriptible en el pecho, la soledad estaba muy presente y me sentía muy abandonada. Sin embargo, no quería estar en una relación porque temía que se repitiera la misma historia.

Kyle fue tan bueno y tan diferente que lograba desconcertarme. Me abrazaba, acariciaba, besaba y se preocupaba de que siempre me encontrara cómoda y satisfecha. Tenía charlas sentimentales luego del sexo y siempre se encontraba cerca y en contacto. Cuando las dudas me invadieron y el miedo me estaba carcomiendo realmente creí que podría querer dejarme, pero no fue así; él no solo me contuvo, sino que también me ayudó a enfrentar esos miedos e inseguridades. Kyle no se ha quejado, solo me ha ayudado a creer que sí existen hombres tan buenos en el amor como en el sexo y me siento totalmente agradecida porque quizás habría podido superar mis malas experiencias, pero no lo habría hecho también de no haber contado con su apoyo y la buena recepción en nuestra relación.

Para ser sincera, estoy totalmente enamorada de él y no me da miedo avanzar porque nos llevamos muy bien. Creo que si hay algo de la personalidad de Kyle que siempre me ha resultado muy atractivo es su autenticidad, su honestidad; jamás teme decirme lo que piensa, aunque muchas veces no sepa cómo hacerlo. Después de todas las mentiras que he sufrido, los desamores y los desengaños, encontrar a alguien tan honesto es una maravilla, sumando el hecho de que también sea muy paciente porque en algunas ocasiones suelo estar un poco irritante.



Poupée

#12958 en Novela romántica
#2118 en Chick lit

En el texto hay: desilusiones, amor, corazonesrotos

Editado: 02.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar