Cosas del destino.

Tamaño de fuente: - +

11: Cruce de límites con consecuencias

Santiago.

—Santiago, ¿no te parece que nuestra madre debería de saber lo que sucedió entre, tu ex prometida, el adúltero sinvergüenza de nuestro padre y tú? No me parece en lo absoluto que le mientas.

Me dice mi hermano menor al teléfono, suspiro recargando mi espalda sobre el cuerpo del coche mientras esperó por mi sensual jefa; porque lo es aunque vista toda de gris y negro, para llevarla a su empresa.

Lamo mis labios y contesto a, Nick.

—Hermano, a mí tampoco me hace la gracia del mundo mentirle a mi madre, pero no tengo intenciones de causarle una herida al saber de la infidelidad de nuestro padre y para colmo con la novia de su hijo mayor. No puedo hacerlo.

Adoro a mi madre, es una mujer ejemplar; lástima con la escoria que está casada, pero ella le quiere y confía en él. Decirle que su marido tiene la costumbre de frecuentar prostitutas y aparte una de ellas estaba a punto de convertirse en mi esposa y la madre de sus futuros nietos, le rompería el corazón y eso no está en mis planes, al menos no todavía. Aunque, no me quiero hacer el tonto con esta situación, sé que tarde que temprano la verdad saldrá a la luz. Nadie dijo que una mentira se puede esconder para siempre.

—Tú debes de estar claro que por más que se lo ocultes tarde que temprano se va a enterar, Santiago —eso acabo de decir, lo sé. Nick agregó—: Además, está el hecho de que renunciaste a todo y ahora tienes un mísero trabajo de chofer cuando antes eras el segundo jefe de una de las empresas más importantes de nuestro país y aparte de ser el dueño también. ¿Cómo piensas explicarle eso a mamá? ¿Qué le dirás cuanto te interrogue sobre el por qué realmente de tu rompimiento con Thalía? Porque ella no cree el cuento que le metiste, ni de coñazo.

Deslizo los dedos por mis cabellos, ciertamente no tenía ni jodida idea de cómo se lo iba a explicar. Mi madre sabe que yo moría por Thalía y también los constantes pleitos con mi padre cuando me decía que no era la mujer para mí y yo como un ciego, supuestamente enamorado; porque ahora no estoy seguro, no hacía nada más que defenderla a toda costa.

A mi madre le dije que mi boda con Thalía se había cancelado al descubrir que ya no la amaba, pero ese cuento ella no se lo creyó porque obviamente sabía que mentía, me conoce mejor que nadie. Soy su hijo.

Suspiro pellizcándome el puente de la nariz..

—No lo sé Nick, supongo que ya encontraré la forma.

—No estoy de acuerdo en eso, pero tú sabes lo que haces. Nada más te digo que yo estoy furioso con nuestro padre tanto por lo que te hizo a ti como a nuestra madre, y te juro que en más de una ocasión me han entrado ganas de reventar su cara a golpes. Lo que te hizo Santiago fue una jodida canallada —ladra furioso.

Nick es mi hermano menor de dieciocho años; yo soy el mayor de tres, la segunda es Nailea, veinticuatro años y abogada penalista. Ese chico y yo hemos sido muy unidos desde siempre. Tan hermanos como mejores amigos y el dolor de uno los sentimos los dos.

—No vale la pena, Nick. Solo cuida de nuestra madre ahora que yo ya no estoy en casa, ¿sí?

—Ni que lo digas. Si solo sigo en esta casa por ella, sino, ya me habría largado. No soporto a mi padre queriendo controlar mi vida y diciéndome lo que tengo que hacer, algo que obviamente no le saldrá —hizo una pausa—. Cambiando de tema, ¿iras a mi presentación en tres días en la disco? Mira que tú eres el padrino de nuestra banda, tienes que ir.

Sonreí. Nicholas es un apasionado de la música y sueña con ser algún día un cantante famoso, sé que lo conseguirá y no es porque sea mi hermano pero canta increíblemente hermoso y la pasión que le pone en serio te eriza la piel cuando le escuchas.

Mi padre no le hace ni puta gracia tener un hijo cantante, él quiere un futuro presidente de sus empresas, pero Nick no suelta su sueño enfrentándose a mi padre para defender lo que quiere. Y acepción de Nailea — de acuerdo con mi padre en todo— tanto mi madre como yo lo apoyamos en ello. Yo tal como dijo fui nombrado padrino oficial de su banda.

—Cuenta con ello, Nick —le digo viendo salir a la hija de Shaina lista para el colegio.

Cuelgo con mi hermano guardando el móvil en mi bolsillo a medida que la veo acercarse donde está aparcado su coche. La miro llegar enderezándome en el coche.

Abril es muy parecida a su madre, es una Shaina versión más joven, mismo color de ojos, igual tono de pelo y si sonríe; bueno jamás he visto a Shaina sonreír, solo con cara de perro rabioso todo el tiempo.

Tiene un genio impresionante esa mujer. No sé por qué la aguanto si fácilmente podría dejar el trabajo y conseguirme otro en menos de lo que canta un gallo, ¿a quién engaño? Esa mujer me encanta. Tiene unas curvas de infarto y una boquita que ya quisiera yo saber a qué sabe. Si supiera lo que pienso mientras la miro por el retrovisor del auto cuando ella no me ve, ya estaría despedido, pero es que aun con ese carácter la mujer es preciosa, no sonríe nunca pero puedo asegurar que si lo hiciera, uff, no habría un hombre en este planeta que no se arrodillará a sus pies. Me sigo preguntando, ¿por qué es tan amargada si es tan hermosa, rica y poderosa? ¿Por qué parece odiar al mundo y todo lo que contiene? ¿Qué le hicieron para que actúe de esa manera tan fría?



Adamessphia

#2154 en Novela romántica
#480 en Chick lit

En el texto hay: amorymusica, amorymiedo, amorypasion

Editado: 01.07.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar