Cosas del destino.

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16: A salvo

Nicholas.

Estaba que reventaba, lo único que hacía era dar vueltas y vueltas por esa sala sin parar, buscando un sosiego que no conseguía mientras tiraba de mis cabellos con fuerza. Me dolía el cráneo al tirar de mis cabellos con agresividad pero muy poco me importaba. Estaba demasiado asustado y nervioso. Mi Abril secuestrada, ella en manos de quien sabe que desgraciados que podían hacerle daño.

Dios, la agonía me supera y las lágrimas están bajando por mis mejillas sin contenerlas. No soy de llorar muy fácil, pero se trata de esa niña bonita que me tiene loco por ella.

El amor llego a mi vida gracias a esa nena y soy tan dichoso de tenerla.

Ella lo vale todo.

Abril es tan tierna, delicada y dulce. Es muy tímida y se sonroja todo el tiempo, por cualquier cosa se pone toda rojita, y esa es la faceta de ella que más amo. Es tan perfecta para mí y yo quiero cuidarla, protegerla y mantenerla a mi lado siempre. Me enamoré de ella porque no es frívola ni superficial como la mayoría de las niñas que conozco y con las que me codeó a diario, sobretodo en el colegio donde estudió. Es una dulzura y mi corazón hace una fiesta cada vez que sus ojos me miran con igual adoración que yo a ella. La quiero.

Desde que la vi por primera vez en aquel concierto y al mirar sus ojos mieles y dulces, algo se prendió dentro de mí. Me gustó mucho esa noche y durante días no pude dejar de pensar en esa chica. Luego al encontrármela llorando en ese parque, como se tiro en mis brazos para que yo la consuele de lo que sea que le estaba ocurriendo esa tarde, provocó que me envolviera su fragilidad y quise conocerla más. Lo hice. Solo me basto una sola cita para saber que ella tenía todo lo que siempre soñé, la chica correcta que estaba esperando para enamorarme por primera vez en mi vida.

Es mi primer amor.

Es hermosa en todos los sentidos tanto por fuera como por dentro y tenerla a mi lado me da tanta paz y fuerza. Incluso ella se ha convertido en mi musa para componer canciones. No soportaría si le hicieran daño a mi muñequita.

El sonido de un móvil me alertó, deteniéndome de mis movimientos en esa sala. No era el mío.

—Es Shaina —dice la morena en la sala junto conmigo, los dos estábamos dando vuelta de un lado a otro. No habíamos entablado ninguna conversación pero sabía que su nombre era Manuela—. Voy a contestar, seguro deben tener noticias.

Me acerco a ella mientras se lleva el móvil a la oreja para contestar la llamada, yo espero ansioso que sean buenas noticias mientras me seco una lágrima que se desliza con libertad por mi mejilla.

Que este bien, por favor.

—Dime Shaina, ¿la tienen? —le escuchó preguntar, mi corazón sigue golpeando con violencia y aún sigo tirando de mis cabellos con fuerza. Veo como una sonrisa alumbra su rostro—. Oh, bendito sea Dios que está bien.

Solo escuchar eso tengo para que mi alma regrese a mi cuerpo y una sonrisa se prenda en mi rostro. Está bien.

La mujer me mira, con la intención de decirme algo:

—Dicen que ya tienen a, Abril, y que vienen para acá con ella —me informa.

—Déjame hablar con ella, por favor —le pido a la morena, ella asiente y me entrega el móvil, para rápidamente llevarlo a mi oreja—. Abril.

—¡Nick! —escucho esa voz al otro lado, lastimosa y asustada, y toma cada parte de mi no romperme. ¿Cómo fue que la secuestraron?

—¿Cómo estas, amor?—mi voz suena temblorosa al igual que mi mano en el teléfono—. Dime que no te hicieron daño. Dime que estas bien muñequita.

—Fue un día horrible, Nick —medio solloza—. Pero estoy bien. Solo quiero llegar a casa.

Suspiro profundo.

—Aquí te espero para darte muchos besos y abrazos —le digo —. Te quiero muñequita.

—También te quiero, Nick.

Luego de eso colgamos. Si está bien o mal no lo pienso pero termino abrazando a Manuela de la felicidad de saber que Abril está bien. Ella me responde con igual gozo a mi efusivo abrazo.

Abril.

Jamás pase un día tan horrible en mi vida, fueron horas en ese lugar siniestro que parecieron años. Esos hombres —a los cuales no les vi las caras porque usaban pasa montañas —me secuestraron al salir de un centro comercial al que había ido luego del colegio porque quería comprar un regalo para Nick; un presente bonito para darle porque pasado mañana; domingo, tenía su segunda presentación en público. Yo soy su invitada especial.

Fui sola porque mi amiga Lina no había asistido a clases, amaneció con gripa. Luego de salir del centro estaba feliz con el regalo de mi novio en mano y entre en mi auto. Nada más hacerlo esos dos delincuentes se metieron dentro, no tuve tiempo a reaccionar porque pusieron algo en mi nariz, un paño con algo muy fuerte que me hizo perder el conocimiento y cuando lo recupere me encontré en ese lugar amarrada y amordazada, a expensas de que mi madre pagara un rescate para recibir mi libertad. Creo que este será un día que nunca olvidaré, jamás sentí tanto miedo y temor en mi vida.



Adamessphia

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En el texto hay: amorymusica, amorymiedo, amorypasion

Editado: 01.07.2019

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