Courtney Ivanov

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Los días pasaron tan rápido que casi no lo note, estaba llena de sentimientos encontrados, principalmente por todos los sucesos de los cuatros días que le siguieron a mi primer día escolar. Mi única amiga era Camile por lo que no me sentía sola en la escuela, sin embargo, debido a mi rechazo hacia Angélica provoco que ella y su séquito de porristas se la dedicaran a molestarme, en otra ocasión me encantaría haberles dado un golpe pero tenia la condición de no causar problemas o mi padre querido no me firmaría la autorización para la competencia. Ademas de que mi compañero de laboratorio seria Evan Lonterie, el novio de la bruja, no había tenido la clase de Biología pero el próximo Martes no podría salvarme nada de compartir la clase entera con el seguro, muy imbécil novio de la pelirroja. 

Aunque eso no era todo lo malo que sucedía, en casa, la bruja de mi "madrastra" se mostraba molesta con mi padre ya que no iría a la reunión del sábado con el, sino que eso lo haría yo. Obviamente la bruja me declaro la guerra, aunque claro, no verbalmente. Su actitud era mezquina cuando no había nadie alrededor y completamente dulce cuando estaba Alexander o su padre, jamas había odiado a nadie pero la bruja hacia todo para que ese sentimiento creciera en mi.  

Un día antes de mi salida a la dichosa reunión donde debía usar ese vestido rosa, sucedió algo que no esperaba, necesitaba un libro con información para mi tarea escolar y aunque podía buscar en internet sabia que eso lo harían muchos de los alumnos y opte por lo tradicional, un libro. Ademas, seria un pretexto para entrar en la biblioteca que había en casa. Entre en la habitación admirando los estantes llenos de libros, era hermoso. 

- ¿Buscas algo? - me sobresalte al escuchar aquella voz, era la de Thomas Ivanov, mi abuelo

- ¿Buscas algo? - me sobresalte al escuchar aquella voz, era la de Thomas Ivanov, mi abuelo. Me gire a verle y estaba sentado en uno de los sofás que había con un libro en las manos, me miraba con curiosidad. 

- Buscaba algún libro para mi tarea de Filosofía - me aclare la garganta - Es eso por lo que vine a la biblioteca.

- En aquel estante puedes hallar algo - asentí caminando a donde había señalado - Escogí algunos libros del tema y fui a un escritorio con mi cuaderno de apuntes, tarde unos veinte minutos en reunir lo que necesitaba y coloque todo de nuevo en su lugar, Thomas Ivanov no dijo nada cuando me despedí y salir de la habitación. No es que haya pasado gran cosa aquel día pero, sabia que era un inicio.  

[...]

Al día siguiente como mi padre había dicho un estilista y ayudante vinieron a ayudarme, me di un baño y me puse la bata para que hicieran un peinado bonito en mi cabello. Me puse el vestido cuando terminaron y baje las escaleras, Alexander me miro unos segundos, al parecer sorprendido pero no dijo nada, entramos en el auto y el chófer condujo hasta donde seria la reunión. Me presento a muchos hombres y mujeres pero no recordaba ningún nombre en concreto, me senté en una de las bancas que habían colocado en el jardín, estaba aburrida.      

- ¿Que hace aquí una pueblerina? - suspire dándome cuenta de que esta velada seria aun peor, me gire topan-dome con Angélica que me miraba con el ceño fruncido. 

- Hola Angélica - me puse de pie mirándola sin expresión alguna.

- No puedo creer que te halle aquí, en una reunión a la que solo los miembros de la sociedad inglesa pueden asistir - arruga la nariz - Una pueblerina que no sabe nada de esto. 

- Mira Angelica no deseo pelear así que déjame sola - me di vuelta pero ella hablo de nuevo.

- Debiste quedarte con tu asquerosa e insignificante madre, de donde sea que sean. 

Me di vuelta de nuevo dándole una bofetada fuerte, todos los invitados se quedaron de piedra incluido Alexander que reemplazo la mirada con enojo. Vino hacia mi y se disculpo con el anfitrión y me arrastro al auto, no dijo nada y yo tampoco lo hice en todo el trayecto, pero sabia que había hecho lo correcto, habían insultado a mi madre y no iba a permitir que denigraran a su persona. 

Llegando a la finca y en medio del recibidor comenzó la pelea campal. 

- ¿¡POR QUE HICISTE ESO!? ¿¡ACASO NO SABES QUE ERA UNA REUNIÓN MUY IMPORTANTE!? ¿QUE MIERDA PASO POR TU CABEZA? - pregunto alzando la voz, fruncí el ceño y le respondí en el mismo tono.

- ¡Estaba defendiendo a mi madre! ¿Que esperab....? - la pregunta quedo a medias cuando volvió a hablar, sin dejar que le dijiera la frase entera. 

- ¡Quiero una hija que se sepa comportar! - grito furico mientras que mis ojos se humedecían - ¡No una mocosa que lo intente! ¡Todo el tiempo eres un problema!

- Entonces hay un problema - dije con la voz estrangulada - Yo quiero un padre y no uno que dice serlo ¿Sabes? Si soy tanto problema para ti ¿Por que simplemente no finges que no existo? Oh espera, lo hiciste 16 años. 



Diosa_Iliris

#4698 en Joven Adulto

En el texto hay: amigos, padre e hija, vida adolescente

Editado: 07.11.2018

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