Criss Ryan y la sangre del mago

Tamaño de fuente: - +

El regreso del encapuchado

No sé qué me estaba pasando pero sentía como si me estuviera enamorando más de él, no sé si era su belleza o singularidad, cada vez que veía su foto o cuando lo veía pasar, no podía dejar de pensar en él, cuanto soñaba con el día en que por fin estuviéramos juntos, sé que no sería fácil, pero cuando ya por fin lo lograra, sé que nadie nos separaría, te lo prometo mi amado Audi, (tal vez es porque es completamente soldado a mano, o su forma, pero me encanta, una vez cuando era un niño pequeño, veía un en la TV un documental acerca del Audi y desde ese día mi obsesión sé volvió inmensa, tenía pequeños coches de juguetes solo de la marca Audi, y muchas fotos de diferentes modelos pegados en el muro de mi habitación y aunque el que más me gusta es el modelo R8, pero aún no tengo los millones para comprarlo, pero sé que antes de morir tendré que tenerlo) lo mejor de todo es que el señor Castaño me comento que tenía un amigo dueño de un gran dealer y que podía conseguirme un coche muy bueno y a un excelente precio, el amigo del señor Castaño le dijo que yo solo debía conseguir el dinero y ponerme en contacto con él, por eso he guardado dinero en el banco desde que comencé a trabajar, más el dinero extra que había ganado al vender algunas cosas viejas que el señor Smith me había dado para ayudarme; Y por fin ya tenía el dinero suficiente y un poco más para comprar el AudiQ7 TDI.

Al terminar el día vi como llegaba el señor Castaño a la tienda, y después de cerrarla, él y yo fuimos a ver a su amigo, este era el dueño del dealer, el señor Smith se encontraba allí esperándonos debido a que como yo aún no era mayor de edad, él pondría todo a su nombre hasta que yo cumpliera la mayoría de edad; tenía mi licencia en mi mano gracias a que el señor Smith me había ayudado a sacarla.

La señora Smith y sus hijos salieron de la casa al escuchar el claxon de mi coche nuevo y se quedaron con la boca abierta y los ojos como platos al verme tras el volante, en ese momento Alex salió de la casa y paso por el medio de todos ellos, el señor Smith Salió para cederle el lugar del copiloto, este sé quedo en la cera mirando cómo nos alejábamos, con el brazo en alto y sacudiendo la mano para despedirse de nosotros, todo iba bien hasta que…..

-¡Criss! Despierta-

-Ahhhh, ¿qué? Ahhhh, muchas gracias paúl- le dije mientras me paraba de la silla en la que me encontraba, al parecer mi cansancio y mis deseos, me jugaron una mala jugarreta, pero sé que algún día pasaría; Qué raro, a verme quedado dormido, creo que la pesadilla de anoche no me dejo dormir bien, toda la noche me quede pensando en ella (antes siempre tenía la misma pesadilla hasta que cumplí los 14 años, y hasta la fecha no la había vuelto a tener, ni siquiera había vuelto a soñar con ellos, para mí el solo hecho de recordar que ya no están a mi lado era una pesadilla) durante los primeros meses de sus muertes, los veía y podía sentirlos en sueños, era tan real, en especial a mi madre que ocasiones siempre trataba de decirme algo pero cuando lo estaba logrando, yo siempre despertaba; mientras que Alex en vez de soñar con ellos podía verla, ella decía que mamá sé le aparecía desde el cielo, porque siempre tenía un brillo angelical, yo nunca tuve la oportunidad de verla así, cada vez que ella sé iba a dormir, mamá aparecía y ella sentía como le acariciaba el pelo hasta que esta sé dormía, (muchos decían que íbamos a quedar locos, por eso no tenemos muchos amigos, pues nadie nos creía, y aunque nos llevaron a muchos psicólogos solo nos decían que debíamos aceptarlo y superarlo) Pero aunque yo dejé de tener esos sueños y Alex ya dejo o ya no puede verla, aún no lo hemos superado, pues desde ese día nuestras vidas no han vuelto a ser las mismas, cada día les extrañamos más y más, y mientras más corre el tiempo más les amamos.

Como lo pensaba, ya para mi cumpleaños podría terminar con los trámites para comprar mi coche y solo quedaban 2 semanas para eso, sería el mejor regalo que podría darme a mí mismo, y el señor Castaño me permitiría el día libre para ir a buscar mi coche en la mañana y en la tarde poder ir con Alex a la feria (aunque me duela, pero ya me he resignado a que Rachel fuera conmigo, además ella debió de haber hecho planes para ir con Jeison, así que podíamos ahorrarnos el rechazo y el gran dolor que seguiría)

El tiempo parecía estar a mi favor porque parecía ir más rápido que de costumbre, los días parecían horas, las horas parecían minutos y esos parecían segundos, ya a cada momento el 3 de mayo parecía estar aquí. (Aunque para mí, mayo siempre ha sido un mes de dolor por el día de las madres, pero sé que debo aceptar que los grandes y felices días con mi madre sé fueron volando con la brisa)



Francis J. Reyes

#111 en Ciencia ficción
#694 en Fantasía
#129 en Magia

Editado: 18.02.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar