Cristal Frágil [libro 1.5 Saga Cristal]

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Capitulo 7

7

 

Contestó el celular a penas cerró la puerta de la biblioteca.

—Hey...

—Si tan solo supieras su nombre yo podría buscarlo de alguna manera —Dijo Boo al otro lado del teléfono.

Linav giró los ojos.

—Ya sabemos que no podemos ir por ese camino, deja de recordarlo — le respondió caminando hasta recostarse de una baranda.

—¿Dejar de recordar que tenemos la opción de aprovecharnos de que soy la hija del alcalde o...?

—Del rubio, deja de recordar al rubio — movió sus manos como si pudiese verla —, quizás solo fue algo pasajero, ya sabes, como cuando te enamoras de un chico que ves en la calle y más nunca lo vuelves a ver, solo que yo lo vi más de una vez pero igual aplica.

—No me digas que vas a rendirte, él parecía fascinarte mucho — por el tono de su amiga, Linav sabía que estaba reprochándole.

Se abrazó a sí misma por el frío aferrándose más a su gruesa chaqueta.

—Ha pasado una semana desde que se sentó en mi mesa — se quejó —, quizás tomó mi palabra acerca de que me dejara en paz.

—Si lo hizo entonces no te merece — le respondió con tono firme.

Linav sonrió.

—Pero quizás sí soy amargada después de todo, en vez de coquetear con él le dije que se fuera — suspiró y observó el humo salir de su boca —, además, no creo estar lista para una relación, los chicos pueden ser un asco y romper tu corazón en mil, no quiero sentirme así otra vez.

Boo bufó y pudo imaginarla girando los ojos y abriendo las manos como solía hacer.

—Y ya mejor no me baño porque igual volveré a ensuciarme más tarde.

—Eso es asqueroso.

—No, es una metáfora que aplica completamente a tu argumento sin sentido — expuso con tono de psicólogo —, no eres amargada, ya sácate eso de la cabeza, solo sabes cuidarte, quien realmente quiera estar contigo va a saltar todos los muros que hayas construido, ¿está bien? Déjate de excusas tontas y... ¡ay, no! ¡Ay, no! ¡No puede ser!

Linav se colocó derecha un poco asustada.

—¿Qué?, ¿qué?, ¿qué? — preguntó de inmediato —, ¿qué pasó?, ¿estás bien?

Hubo un silencio. Más se preocupó.

—¡Boo!

Lo dijo con tanta fuerza que un par de chicos que caminaban por allí saltaron del susto.

Linav casi rió por ello.

—¡Estoy bien!, ¡estoy bien! — respondió rápidamente —, es solo que... ¿recuerdas que te dije que quería obtener un nuevo color de pintura de uñas?

Linav llevó una mano a su frente.

—ay, no ¿qué has hecho, niña?

—¿Con qué puedo quitar la pintura de la madera del escritorio? — preguntó nerviosa y con rapidez.

Linav giró los ojos y pasó la mano por todo su rostro.

—Es que eres inventora, ¿no es así?

—¿Y hasta ahora es que lo notas?

—Ya mejor dile a Haidee que te ayude antes que se seque — dijo cansada y resignada —, yo me iré a casa, estaba a punto de dejar de estudiar pero entonces llamaste y terminaste de convencerme.

Escuchó a Boneka reír un poco pero era con sarcasmo.

—Sí, ya vas a culparme a mí, la mala influencia.

—Es que tú crees que como no necesitas estudiar, los demás tampoco tienen que hacerlo —bromeó caminando de nuevo hasta la puerta de la biblioteca.

—¿Pasarás por Motto's hoy? — preguntó ella desviando el tema.

Linav estaba segura de su respuesta.

—No, hoy iré directo a casa.
—No te creo.

—¡Adiós, Boo!

—Pero...

Colgó negando con la cabeza y una sonrisa en el rostro.

Linav quería ya sacarse a ese rubio de la cabeza, una semana había pasado desde que interactuó con él y no lo había vuelto a ver al ir a la cafetería.

Además, tenía demasiadas cosas que estudiar, no era tiempo para andar en romances. Eso no era con ella.



OG Leghan

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En el texto hay: psicopata, joven adulto

Editado: 19.07.2018

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