Cristal Frágil [libro 1.5 Saga Cristal]

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Capitulo 16

16

El olor a café inundaba sus fosas nasales y le encantaba, aún más le agradaba tener a su lado alguien que sujetaba su mano y la acariciaba transmitiéndole tranquilidad.

—Pero todo va a estar bien — Dijo Damián —, ya vas a ver que no será tan difícil como aparenta, y si lo es, estás muy bien preparada para enfrentarlo.

Linav se encogió de hombros y luego colocó su cabeza sobre el hombro de su acompañante.

Ella tenía un examen que la preocupaba bastante, tal profesor la llevaba loca y era extremadamente exigente. Sin embargo, tenerlo a él a su lado la hacía tranquilizarse.

—Podría ser, si tan solo me dejaras estudiar más — bromeó.

—¿Yo? Solo te veo cada dos días, puedes estudiar en ese transcurso de tiempo — se defendió.

Linav lo miró con la boca abierta y los ojos entrecerrados.

—Eres terrible — lo acusó —, ¡me escribes todas las noches!

—Puedes estudiar en el día — contraatacó para luego tomar su taza de café.

—¡Voy a la universidad durante el día!

—Entonces dejaré de escribirte — dejó la taza en la mesa y la miró de forma retadora.

Linav entrecerró los ojos para hacer un poco más severa su expresión.

—Inténtalo, vamos.

Él se hizo el sorprendido.

—¿Eso es una amenaza?

—Puedes tomarlo como una, porque si tú dejas de escribirme, puedo hacer algo peor — removió su cabello hacia atrás y tomó un sorbo de café.

—No dudo de ti, mejor ni siquiera lo intento.

Lo que hizo Damián a continuación fue pasar una mano por el cabello de Linav, haciéndola sentir un escalofrío por toda su espalda.

—¿Me tienes miedo? — preguntó ella ladeando la cabeza.

—Después de que me contaras lo que le hiciste a aquella chica que dijo que copiaste un examen, no dudo de tus habilidades.

Linav rió y le dio un leve empujón a su acompañante.

—Tengo un carácter terrible, lo sé.

—Eso es de admirar.

Ahora Damián deslizó sus dedos por el brazo de Linav. Él no dejaba de tocarla de forma recurrente y no era como si le molestara en ese momento.

Se quedaron viendo durante unos instantes sin decir nada en lo absoluto, pero no era incómodo, era perfecto.

—¿Sabes que yo...?

—Me agrada estar... — dijo Linav y se calló de inmediato.

Habían hablado al mismo tiempo.

—¿Qué ibas a decir? — se preguntaron al unísono.

Ambos rieron.

—Habla tú — insistió ella.

—No, ¿qué estabas por decirme? — él tomó su mano.

Linav miró en otra dirección y negó con la cabeza.

—Nada.

—No parecía nada.

—Tú sabes lo que iba a decir — lo encaró.

—Entonces termina de decirlo.

Linav estaba sorprendida de la confianza que había entre ellos, era la quinta vez que salían juntos. Quizás estaban yendo muy rápido, a penas dos días atrás se habían dado su primer beso que había terminado con dos más. Hasta el momento, durante ese día, no se había vuelto a repetir. Sin embargo, quizás podrían bajar un poco la velocidad.

—Simplemente me agrada estar contigo — Sinceró mirandole los ojos.

Él sonrió.

—Pensaba que nunca lo aceptarías.

 



OG Leghan

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En el texto hay: psicopata, joven adulto

Editado: 19.07.2018

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