Crónicas de Tabarnia

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Volumen 1


Crónicas de Tabarnia

Vol. I

JJ.


*Ocho Motes Extremeños
*Lazos De Sangre
*La Otra Realidad
*El Cazador De Monstruos
*Algoritmo
*La Llegada


OCHO MOTES EXTREMEÑOS


Por la nacional N-435 (Badajoz-Huelva), y a pocos kilómetros de la villa de Barcarrota, viaja un flamante BMV Serie 3 Sedán.
Lo conduce Arnau, un joven mineralogista que trabaja para una importante empresa catalana que se dedica a la explotación de recursos minerales, MineralsCAT. Se ocupa en trabajos de campo para la empresa, y recorre la geografía española en busca de nuevos yacimientos centrándose en la mineralogía económica.
Va conduciendo sin prisas, muy alegre, bebiendo una botella de champan, ya que viene de pasarlo bien con una chica. Vividor, mujeriego, y charlatán.
De repente suena el teléfono y lo pone en manos libres
-Si dígame…
-Arnau, soy Marcel.
Arnau frena de golpe, es su jefe.
-Sí, diga señor Marcel.
-Llevas siete días sin contactar, y dos meses que no recibimos ni una muestra de nada.
-Señor Marcel ya sabe que es muy difícil y complicado encontrar algo que no se haya encontrado ya, hago lo que puedo y estoy todo el tiempo investigando.
-Mira Arnau, si no mandas una muestra enseguida, y que sea viable, estás despedido, se acabó vivir del cuento, tú mismo...
Arnau se queda estupefacto, sale del coche muy nervioso.
-Se me acaba el chollo. Como no espabile se me acaba el chollo.
Mira a su alrededor y se da cuenta que a ambos lados de la carretera hay grandes plantaciones de higueras de las que no se había percatado, abre el maletero del coche y saca un tarro de cristal de unos cinco litros, se acerca al conjunto de árboles y arbustos y, entrando unos metros en él, empieza a recoger tierra y meterla en el frasco; cuando ya tiene más de la mitad va hacia el coche y del maletero saca un maletín con diversos tarros pequeños que contienen muestras de minerales. Sin fijarse siquiera saca el primer frasco que ve, lo abre y lo mezcla con la tierra que acaba de recoger, cierra el envase y lo agita repetidamente para que se mezcle bien la tierra con la muestra que ha añadido, se sube al coche y a un par de kilómetros llega al pueblo de Barcarrota.

Barcarrota es un pueblo típico extremeño, blancas casas y en su mayoría estrechas calles, mucha historia y pocos habitantes.
Arnau para el coche y pregunta a un lugareño.
-Buenos días, por favor ¿me puede indicar la oficina de correos?
El lugareño le mira con indiferencia y le indica:
-Sí señor, mire, tiene que seguir todo recto y tres calles más para arriba gire a izquierda y  se encontrara con la plaza Altozano, allí está, la verá enseguida, no tiene pérdida.
Arnau le da las gracias y sigue por donde le han indicado.
En la oficina de correos Arnau prepara un paquete y lo manda a las oficinas centrales de MineralsCAT.
-¡Señorita! Necesito que este paquete llegue lo antes posible a Barcelona, no importa lo que cueste.
-Si lo manda urgente, mañana mismo lo podrán tener en Barcelona.
-De acuerdo, pero tenga en cuenta que es muy frágil…
-No se preocupe, llegará en perfecto estado.
-Por cierto, ¿sabe usted algún sitio que este bien para alojarme unos días?
-Sí, tenemos varios en Barcarrota, pero le recomiendo Casa Rural "Parador de Santiago"; yo le indico, no se perderá. C/ Badajoz 31.
Arnau llega a la casa rural. Una preciosa mansión señorial con encanto, de estilo colonial, de finales del siglo XIX, comienzos del XX. Consta de numerosas habitaciones y dependencias, comunicadas interiormente a través de las galerías perimetrales al patio. Amplias estancias, algunas con sala de estar interior, una sala de televisión y juegos para poder descansar, así como un patio interior donde poder aislarse del exterior.
En la recepción, una chica de unos veinticinco años, muy guapa y esbelta.
-Hola, buenos días.
-Buenos días, caballero.
-¿Tiene habitaciones libres, señorita?
-Sí, las que quiera, estamos en temporada baja, ¿cuántos días se quedará?
-Pues no se... tres o cuatro como máximo..., creo.
-Déjeme su D.N.I. -Arnau se lo da-... hummm, ¿usted es catalán?
-Sí, de la misma Barcelona.
-Encantada, señor Arnau, me llamo Pilar, para lo que necesite.
-Un placer, Pilar.
Le da una llave.
-Es la ciento uno. Subiendo a la derecha la encontrará, si no está a su gusto me avisa.
-Gracias, muy amable.

Al día siguiente el paquete de Barcarrota llega a su destino las oficinas centrales de MineralsCAT.
El presidente, el Señor Marcel está en su despacho, suena el teléfono.
-Sí, diga…
-Señor Marcel, ¡ha llegado un paquete de Barcarrota…! ¡Con tierra dentro!
-¿Barcarrota? ¿Y eso dónde está?
-En Extremadura, señor.
-Vale, seguro que lo manda Arnau, mándelo al laboratorio y en cuenta tengan los resultados me avisan.

Han pasado dos días desde la llegada de las muestras enviadas y en el despacho del señor Marcel suena el teléfono.
-Sí, diga…
-Le paso con el Ministro de Industria de la Generalitat…Hola, Marcel.
-Hola, Mesquida, ¿qué hay de nuevo?
-Te llamo para felicitarte, veo que por fin has dado el pelotazo que tanto buscabas.
-¿Perdona?, ¿de qué estás hablando?
-De las muestras que has recibido de Extremadura…
-Pero…pero… están en el laboratorio, aún no tengo los resultados.
-Pues pídelos, que son muy interesantes.
-Vale los miro y ya veremos qué hay.
Cuelga el teléfono.
-¡Serán hijos de puta, se han enterado antes que yo! ¿A quién tendrán dentro?
Marcel llama al laboratorio, y pide que le manden los resultados inmediatamente.
Está sentado en su despacho mirando el informe que le han enviado con ojos como platos, no da crédito a lo que mira, lo lee una y otra vez. Llama al laboratorio y le confirman los resultados. Las muestras contienen un sesenta y cinco por ciento de platino, y este da como elemento residual un cuarenta por ciento de rodio, el mineral más caro del mundo.
Marcel recibe una llamada de Mesquida.
-Hola Mesquida ¿Qué hay...?
-¿Ya tienes los informes?,…supongo que los has leído… 
-Pues sí, y son muy llamativos…
Mesquida le interrumpe.
-Bien, pues de momento no hagas nada y mantenlo en secreto, el consejo de la Republica se reúne hoy de urgencia para tratar este tema.
-Perdona, pero esto es una empresa privada, ¿Qué tenéis que mirar vosotros?, yo siempre he pagado el peaje del tres por ciento… que nunca ha sido un tres, he pagado hasta el veinticinco.
-Marcel, no te conviene desobedecernos. Tú espera a que se reúna el consejo y luego ya hablamos, adiós.
-Serán cabronazos…, tengo que llamar a Arnau…
-Hola, Arnau.
-Hola, señor Marcel, ¿algo nuevo?
-Sí, hemos analizado las muestras que enviaste, y son espectaculares, te mando un correo con los resultados, no comentes nada a nadie, y ni te muevas hasta nueva orden.
-Muy bien, señor Marcel, lo que usted diga.
Arnau espera en su habitación la llegada del correo electrónico de su empresa, muy pensativo mira la maleta con las muestras de minerales.
-¿Qué coño habré metido en la muestra?
Un pitido le indica que ha recibido un mensaje, lo abre y lo mira.
-Madre mía, el lio que he montado.
Mira hacia arriba y se echa las manos a la cabeza.
-¿Y cómo salgo yo de esta?, esperaré a ver qué pasa y ya decidiré.
Sale de su habitación, pensativo, tanto que se olvida de cerrar el ordenador. Pilar viendo que marcha del hotel aprovecha para cambiar las sábanas de la habitación.



J.J

Editado: 09.07.2019

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