Crónicas del Segundo Jinete del Apocalípsis

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La via dolorosa y su alentar

Ante Poncio Pilato los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron en la frente a un hombre llamado Jesús y abofeteandole le decían;

-!!Eh!! salve el rey de los judíos.-

Le montaron una cruz en su hombro, el la llevaba y sintiendo los golpes, las abofeteadas y los escupitajos de estos se remonto y siguió hasta que lo sacaron delante de las personas quienes le tiraron piedras y lo agarraron a palos y golpes de mano y no digamos los latigazos de los soldados quienes le habrían paso de entre la multitud.

A medida iba avanzando cayo por primera vez, los soldados lo escoltaban hacia la Golgota pero Jesús con un rostro de desafío se levanto y con una cruz a cuesta siguió.

Avanzando iba cuando se encontró a su madre entre la multitud y con los oídos que le zumbaban por los golpes,la vio entre sus parpados inflamados y la sangre que le corría por la frente, su madre lloraba, ambos sabian el destino de Jesus por el cual habia nacido, un hombre que sabia desde los inicios de su vida que moriría por salvar a la humanidad y a todo ser pecador de este mundo.

Avanzo caminando con la cruz a cuesta y cayo pero un hombre le ayudo a levantarse y a cargar la cruz hasta la Golgota, por que el hombre llamado Jesús el Cristo estaba cansado, dolorido y sediento. Jesús a veces con rostro y actitud desafiante y a veces con rostro martirizado pero el siempre sabia su destino y su misión por la cual vino a este mundo.

Durante la primer parte del recorrido Jesús estaba consciente de lo que las personas le hacían pero el no las escuchaba, parte de su rostro martirizado era por que el aceptaba a las personas tal y como eran diciendo la enseñanza que el mismo había dado, aquella que decía perdona hasta setenta veces siete, su sangre preciosa era derramada ante el camino polvoriento y estaba tan concentrado en llegar hasta aquel altar que no prestaba atención a lo que las personas le decían, todos irascibles sin ningún sentido, el solo pensaba en el perdón de Dios a ellos por que Jesús no necesitaba perdonarlos, el ya los había perdonado tanto como los había amado, amar sin ninguna condición y perdonar sin ninguna condición.

Jesús pensaba en desfallecer en su via crucis pero el tenia contacto con seres de otros tiempos, el pecador mas pecador, tanto que sus pecados se comparaban con los de Lucifer y el santo mas santo tanto que su santidad se comparaba con la de Jesús y su madre María.

La unica diferencia era que el similar a Lucifer se había santificado y se habia convertido en uno de los jinetes del apocalipsis para comandar tropas angélicas y navegar por los infiernos con el alma corrupta sin poder ser manchada mas de lo que ya lo era, esta era como un blasón de guerra, peste, muerte y hambre en su ser sin que le afectara, y el otro jinete del apocalipsis era el primero, el santo llamado tres veces santo, no había ninguna oportunidad de corromperlo tanto como ni el diablo pudo tentar a Jesús.

Estos jinetes eran los voceros del futuro pero ahora eran los voceros del alentar a Jesús en su vía dolorosa.

-Arriba hijo de puta.-

Le gritaba el segundo jinete del apocalipsis,

-Mírame, mírame yo soy así ahora por ti, te encontré y ahora en tu nombre sirvo de general de la jerarquía de ángeles combatientes y llamare a todos aquellos que quieran cargar con su propia cruz y su propio infierno para combatir a otros y cargar con esa pesada carga el dia de tu santa venida.

Mientras el santo primer jinete del apocalipsis le decía,

-Arriba, hermano, arriba, mírame es por ti que yo soy así. por ti es que habrá mas gente así en la tierra, seguirán tu nombre y tus enseñanzas y también las mías.-

Jesús escuchaba a estos dos mensajeros enviados por el mismo y su padre hacia el futuro con nombre de jinetes del apocalipsis, no sabían el tiempo ni la hora en el que esto iba a suceder y mucho menos la llegada de los jinetes del apocalipsis.

Pero allí se encontraban, alentando a Jesús.

Hasta el momento en el que Jesús fue crucificado, no escucho a nadie mas que a aquellos que representaban al mundo, los santos y los pecadores. el primero y el segundo jinete del apocalipsis.

-Padre, a ti encomiendo mi espíritu.-



Simarius Threll

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En el texto hay: relatos cortos, mistica, verdades espirituales

Editado: 07.08.2019

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